¿Cuáles son las partes del cerebro y sus funciones? El encéfalo se divide en tres grandes zonas: el prosencéfalo (con la corteza cerebral, los ganglios basales, el sistema límbico, el tálamo y el hipotálamo), el mesencéfalo y el rombencéfalo (con el tronco del encéfalo y el cerebelo), y cada una se ha asociado con funciones distintas, desde pensar y recordar hasta respirar o mantener el equilibrio.
Durante siglos, nadie tuvo claro para qué servía el órgano que llevamos dentro del cráneo. En el Antiguo Egipto se pensaba que la mente residía en otros órganos, y hubo que esperar mucho para que el cerebro se convirtiera en el centro de los procesos mentales. Hoy sabemos que pesa unos 1,4 kilos y que contiene unos 86.000 millones de neuronas, según el recuento de Frederico Azevedo y su equipo publicado en 2009 en The Journal of Comparative Neurology. El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos de EE. UU. lo define como la parte más compleja del cuerpo humano.
Esa complejidad no impide ordenarlo. Las neuronas trabajan de forma coordinada, pero no todas las estructuras hacen lo mismo: unas se especializan en ciertas tareas, otras están más conectadas entre sí, y las lesiones en una región concreta producen unos problemas y no otros. Esa es la lógica que sigue esta guía, que recorre las partes del cerebro desde su origen en el embrión hasta su forma adulta, junto con las funciones que la investigación ha asociado con cada una.
¿Cómo se divide el cerebro durante el desarrollo?
En el embrión, el extremo superior del tubo neural forma tres vesículas: el rombencéfalo, el mesencéfalo y el prosencéfalo. De ellas derivan todas las estructuras del cerebro adulto, por lo que esta división embrionaria es la forma más sencilla de clasificar el encéfalo.

1.1. Rombencéfalo
Es la vesícula situada más abajo, junto a la médula espinal. A lo largo del desarrollo da lugar al cerebelo, la protuberancia y el bulbo raquídeo, estructuras implicadas en funciones vitales como el ritmo cardíaco y la respiración.
1.2. Mesencéfalo
Aparece justo encima del rombencéfalo y se convierte en la parte media del encéfalo. Participa en funciones básicas de supervivencia y actúa como puente entre las otras dos zonas.
1.3. Prosencéfalo
Es la vesícula más alejada de la médula espinal y la que más crece. De ella derivan el diencéfalo y el telencéfalo, las estructuras que se han asociado con el lenguaje, la planificación o la resolución de problemas nuevos.
¿Cuáles son las partes del cerebro adulto?
En el adulto se distinguen el telencéfalo, el diencéfalo, el tronco del encéfalo y el cerebelo. Las dos primeras proceden del prosencéfalo; el tronco y el cerebelo, del mesencéfalo y el rombencéfalo.

2.1. Telencéfalo
Es la parte más visible del encéfalo, porque ocupa la mayor parte de su superficie. Está formado por la corteza cerebral, los ganglios basales y el sistema límbico, del que forman parte el hipocampo y la amígdala.
2.2. Corteza cerebral
Es la capa rugosa y llena de pliegues que recubre el resto del encéfalo, también llamada sustancia gris. En la corteza tiene lugar la mayor parte del procesamiento de la información, y sus pliegues aumentan la superficie disponible. Se divide en dos hemisferios casi simétricos a simple vista, unidos por el cuerpo calloso.
Cada hemisferio se organiza en lóbulos, cada uno más implicado en ciertos procesos:
- Lóbulo frontal: situado detrás de la frente, se ha asociado con la planificación, el razonamiento y el control del movimiento voluntario.
- Lóbulo parietal: recibe información del tacto, la temperatura y la posición del cuerpo, y participa en la lectura y el cálculo.
- Lóbulo occipital: en la parte posterior, procesa la información visual.
- Lóbulo temporal: recibe la información auditiva y participa en la formación y recuperación de recuerdos.
- Ínsula: oculta bajo los demás lóbulos, se ha relacionado con la percepción de las sensaciones internas del cuerpo.
2.3. Ganglios basales
Son un conjunto de núcleos situados bajo la corteza: el globo pálido, el putamen y el núcleo caudado, junto con la sustancia negra. Se han asociado con el inicio y la integración de los movimientos, sobre todo de los que se repiten hasta automatizarse, como escribir o hablar. La enfermedad de Parkinson afecta a las neuronas de esta zona.
2.4. Sistema límbico
Es un conjunto de estructuras de límites difusos relacionadas con las emociones y con las respuestas corporales que las acompañan. A veces se le llama «cerebro emocional», pero ni el sistema límbico ni la corteza funcionan de forma aislada, así que la división entre un cerebro emocional y otro racional es una simplificación. En Psicología y Mente tienes una guía sobre el sistema límbico, la parte emocional del cerebro.
2.5. Hipocampo
Es una estructura alargada situada en la cara interna de cada lóbulo temporal. Se ha relacionado con la formación y recuperación de recuerdos, el aprendizaje y la orientación en el espacio; el NINDS lo describe como una especie de indexador de la memoria.
2.6. Amígdala
Es un grupo de núcleos con forma de almendra, también en la cara interna del lóbulo temporal, uno en cada hemisferio. Se ha asociado con la detección de amenazas y con la memoria emocional, es decir, con la asociación entre lo que vivimos y lo que sentimos. Puedes ampliar en el artículo sobre la estructura y funciones de la amígdala cerebral.
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2.7. Diencéfalo
Es la segunda gran estructura derivada del prosencéfalo y se sitúa bajo el telencéfalo, en la zona central del encéfalo. Sus partes principales son el tálamo y el hipotálamo.
2.8. Tálamo
Es la parte más grande del diencéfalo y funciona como una estación de relevo: recibe casi toda la información de los sentidos, salvo la del olfato, y la envía a la corteza. También participa en el tráfico de señales entre la médula espinal y el cerebro.
2.9. Hipotálamo
Situado bajo el tálamo y del tamaño aproximado de una perla, contribuye a mantener el equilibrio interno del organismo, la homeostasis: temperatura, hambre, sed, sueño y niveles hormonales. A través de la hipófisis regula la liberación de hormonas, incluidas las que intervienen en la respuesta de estrés.
2.10. Tronco del encéfalo
Es la parte del encéfalo más directamente conectada con la médula espinal. El tronco del encéfalo regula funciones vitales como la respiración y el ritmo cardíaco, y está formado por el mesencéfalo, la protuberancia y el bulbo raquídeo.
2.11. Mesencéfalo
Es la parte superior del tronco, justo bajo el diencéfalo. Participa en algunos reflejos y en el control de los movimientos oculares, y se divide en tectum y tegmentum.
2.12. Protuberancia
También llamada puente de Varolio o puente troncoencefálico, se sitúa bajo el mesencéfalo y conecta distintas partes del encéfalo, entre ellas la corteza y el cerebelo.
2.13. Bulbo raquídeo
Es la parte inferior del tronco y el enlace con la médula espinal. En él se encuentra la decusación de las pirámides, donde las fibras nerviosas se cruzan de un lado a otro; por eso cada hemisferio controla sobre todo la mitad opuesta del cuerpo.
2.14. Cerebelo
Situado en la parte posterior e inferior del cráneo, deriva del rombencéfalo. En el recuento de Azevedo, solo el 19 % de las neuronas estaba en la corteza cerebral y la mayor parte se concentraba en el cerebelo. Su función más estudiada es la coordinación de los movimientos y el equilibrio, aunque también participa en el aprendizaje de habilidades motoras, como tocar el piano.
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¿Qué otras estructuras trabajan con el cerebro?
El cerebro se coordina con estructuras que no forman parte del encéfalo, como los pares craneales y el sistema nervioso autónomo. Ambas conectan el cerebro con el resto del cuerpo.
Pares craneales
Son doce pares de nervios que salen de la parte baja del encéfalo y llegan a distintas partes del cuerpo sin pasar por la médula espinal. Entre ellos están el nervio olfatorio, el trigémino y el vago.
Sistema nervioso autónomo
Es la red que regula funciones que no controlamos de forma voluntaria, como la digestión, los latidos del corazón o la respiración involuntaria. Se divide en sistema simpático, parasimpático y entérico, y se relaciona sobre todo con las partes bajas del encéfalo.
Mitos frecuentes sobre el cerebro
Dos ideas muy extendidas no tienen respaldo científico. La primera es que solo usamos el 10 % del cerebro: las técnicas de neuroimagen muestran actividad en todas las regiones, aunque no todas se activen a la vez ni con la misma intensidad.
La segunda es que hay personas de «cerebro izquierdo», lógicas, y de «cerebro derecho», creativas. Algunas funciones, como el lenguaje, dependen más de un hemisferio, pero un estudio de Jared Nielsen y su equipo, publicado en 2013 en PLOS ONE con imágenes cerebrales de más de 1.000 personas, no encontró que unas personas usaran de forma predominante un hemisferio y otras el otro. Para seguir aprendiendo con fuentes fiables, BrainFacts.org, el portal divulgativo de la Society for Neuroscience, y la guía «Brain Basics: Know Your Brain» del NINDS son dos buenos puntos de partida.
Si te preocupa algún cambio en tu memoria, tu atención o tu estado de ánimo, lo indicado es consultarlo con un profesional de la salud. Para el bienestar emocional, puedes buscar un profesional de la psicología en el directorio de Psicología y Mente para México, España o Colombia.
Este contenido es educativo y no sustituye terapia ni la valoración de un profesional de la salud mental.








