Imagina a una psicóloga a las once de la noche. Da igual si está en Valencia o en Bogotá. Le quedan tres informes, abre ChatGPT en su cuenta personal, pega las notas de la sesión de la tarde y escribe: «Resúmeme esto en un párrafo». En diez segundos tiene un texto impecable. Lo que acaba de hacer, probablemente, es sacar de su consulta datos de salud de un paciente identificable, sin un contrato que la cubra y, si no tocó los ajustes, quizá alimentando el entrenamiento del modelo.
La escena es inventada. El riesgo, no.
La tesis es simple: para tu consulta, la pregunta no es si ChatGPT escribe mejor que Claude, sino qué contrato firmas con cada uno. ¿Puedes usarlos con pacientes? Solo con sus planes para organizaciones (ChatGPT Business o Enterprise, Claude Team o Enterprise), que incluyen un contrato de tratamiento de datos y no entrenan con tu contenido por defecto. Aun así, sin introducir nunca información de salud que permita identificar a una persona.
Lo esencial
- Lo sanitario no ha llegado. Las funciones de salud de ChatGPT y Claude son solo para Estados Unidos. Ni España ni Latinoamérica.
- Pagar no es lo mismo que estar cubierta. Plus, Pro o Max no incluyen contrato de tratamiento de datos (DPA). Business, Team y Enterprise, sí.
- Ni con contrato. Los datos clínicos identificables se quedan fuera del chat. Anonimiza o no lo uses.
La fiesta sanitaria de enero, sin invitación para España ni Latam
En enero de 2026, OpenAI y Anthropic se pisaron los anuncios, todos con la palabra mágica: HIPAA, la ley de privacidad sanitaria de Estados Unidos. Pero tu consulta está en Madrid, Sevilla, Guadalajara, Medellín, Rosario o Arequipa, y ni el RGPD europeo ni la ley mexicana, la colombiana o la peruana se conforman con un sello estadounidense.
El 7 de enero, OpenAI presentó ChatGPT Health, un espacio para hablar de salud que se conecta a Apple Health, a apps de bienestar y a historiales de hospitales estadounidenses. Según la empresa, las conversaciones en Health no se usan para entrenar sus modelos. La ironía está en la letra pequeña: desde el primer día dejó fuera al Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido. En julio se abrió a los adultos de Estados Unidos, y en noviembre de 2026 sigue sin salir de allí.
Al día siguiente llegó OpenAI for Healthcare, un espacio de trabajo para hospitales y clínicas preparado para HIPAA. Después, ChatGPT for Clinicians, gratuito para profesionales verificados en Estados Unidos con número NPI. Admite a médicos, enfermeros de práctica avanzada, asistentes médicos y farmacéuticos. A psicólogos, no. A otros países llegará «con el tiempo», según OpenAI.
Anthropic contestó cuatro días después con Claude for Healthcare: herramientas preparadas para HIPAA y conectores a la base de coberturas de Medicare, los códigos CIE-10 o PubMed. Su especialidad son las autorizaciones previas de seguros, la facturación y la codificación. Es decir, la burocracia sanitaria estadounidense, no la tuya. También tiene una parte para pacientes, en beta: los suscriptores de Claude Pro y Max en Estados Unidos pueden conectar sus análisis e historiales.
Que un servicio cumpla HIPAA no significa que cumpla la ley de protección de datos de tu país. Son marcos distintos, con obligaciones distintas.
Tus pacientes ya están ahí
Las funciones oficiales no cruzan el Atlántico. El uso, sí.
- España: según una encuesta de IMOP para Berbés, la salud mental es el tema de salud que más consultan a la IA sus usuarios de 25 a 34 años (34,9 %).
- Cataluña: un estudio de la Universitat Rovira i Virgili con 500 personas halló que el 17,2 % había consultado ChatGPT sobre salud mental. Entre los adolescentes, el 39,5 %.
- Colombia: en un estudio del Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán, el 26 % de los jóvenes ya había usado ChatGPT o Gemini para hablar de sus emociones, y otro 26 % pensaba hacerlo.
- México: investigadores del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara vieron que el 12 % de los estudiantes de pregrado de su estudio usaba la IA generativa con fines psicológicos.
Traducción: algún paciente llegará a sesión con conversaciones de chatbot a cuestas.
¿Qué plan necesitas? Spoiler: no el que estás pagando
La diferencia entre planes no está en la potencia. Está en el contrato.
ChatGPT Business y Claude Team son el mínimo razonable. Los dos incluyen un DPA en el que la empresa actúa como encargada del tratamiento y tú como responsable, y excluyen tu contenido del entrenamiento por defecto. En España, es el contrato que exige el artículo 28 del RGPD.
Los planes personales, aunque los pagues, son otra cosa. En ChatGPT Free, Go, Plus y Pro, OpenAI usa tus conversaciones para entrenar por defecto, aunque puedes desactivarlo. En Claude, Anthropic pidió a sus usuarios que eligieran en un aviso con el interruptor de entrenamiento ya activado. Si lo dejas así, guarda tus chats hasta cinco años, frente a los 30 días habituales. Resultado: los dos entrenan salvo que lo impidas, y ninguno te cubre frente a tus pacientes.
¿Y el precio? Empate. ChatGPT Business y Claude Team cuestan 20 dólares por usuario y mes con pago anual, o 25 con pago mensual, con un mínimo de dos usuarios. Si trabajas sola, eso son al menos 480 dólares al año o 50 al mes. Son precios de referencia sin impuestos, y las dos empresas avisan de que la moneda, el precio y los impuestos pueden variar según el país.
| Plan | ¿Entrena con tus chats? | DPA | ¿Datos en la UE o en Latam? | ¿Vale para datos de terceros? |
|---|---|---|---|---|
| ChatGPT Free, Go, Plus, Pro | Sí, salvo que lo desactives | No | No | No |
| Claude Free, Pro, Max, Ultra | Sí, salvo que lo desactives | No | No | No |
| ChatGPT Business | No, por defecto | Sí | No | Sí, con cautelas |
| Claude Team | No, por defecto | Sí | No | Sí, con cautelas |
| ChatGPT Enterprise | No, por defecto | Sí | UE: sí (espacios nuevos). Latam: no | Sí, con cautelas |
| Claude Enterprise | No, por defecto | Sí | No | Sí, con cautelas |
¿Cuánto cuesta en euros, pesos y soles?
Los planes personales ya se cobran en moneda local en España y en buena parte de Latinoamérica. Precios mensuales en la App Store de cada país, el 2 de noviembre de 2026:
| País | ChatGPT Go | ChatGPT Plus | Claude Pro |
|---|---|---|---|
| España | 7,99 € | 22,99 € | 22,00 € |
| México | 129 MXN | 399 MXN | 399 MXN |
| Colombia | 24.900 COP | 99.900 COP | 99.900 COP |
| Chile | 7.990 CLP | 19.990 CLP | 22.990 CLP |
| Perú | 19,90 PEN | 79,90 PEN | 89,90 PEN |
| Argentina | 5,99 USD | 19,99 USD | 20,00 USD |
En la web la cifra puede cambiar. OpenAI factura en euros en todo el Espacio Económico Europeo y en pesos mexicanos, colombianos y chilenos, soles y colones costarricenses, entre otras monedas. En pesos argentinos, no: en Argentina se paga en dólares, en la web y en la App Store. Revisa qué recargo aplica tu banco.
Para pagar, ChatGPT acepta tarjeta de crédito y débito en todos los países. En España, como en el resto del EEE, suma la domiciliación bancaria a través de Link donde esté disponible. En la región, el único método local que menciona OpenAI es Pix, en Brasil. Claude, en la web, solo acepta tarjeta.
Y ojo: ni ChatGPT ni Claude figuran como disponibles en Venezuela ni en Cuba.
¿Dónde acaban los datos de tu paciente?
Primero, cuánto tiempo. Aquí se parecen mucho. En ChatGPT Business, el administrador decide la retención, y lo que borras desaparece de los sistemas de OpenAI en 30 días. En Claude Team, los chats se quedan mientras no los borres; cuando lo haces, salen del historial al momento y de los servidores en 30 días. Los dos tienen modo sin historial (el chat temporal de ChatGPT, el de incógnito de Claude), que se borra en un máximo de 30 días. Ambos prevén excepciones por obligación legal o posibles infracciones de sus normas.
Después, dónde se guardan. Aquí España y Latinoamérica dejan de ir de la mano.
OpenAI ofrece residencia de datos en una decena de regiones, entre ellas Europa, Estados Unidos, Canadá, India o Japón. Ninguna en Latinoamérica. Y solo para espacios nuevos de ChatGPT Enterprise y Edu. Anthropic dice que el tráfico puede procesarse en distintas regiones, pero que los datos se almacenan en Estados Unidos, también en Enterprise.
Traducción: salvo con ChatGPT Enterprise en Europa, los datos salen de tu país, y esa transferencia internacional debe constar en tus papeles (más abajo, cómo).
Los contratos también cambian según la orilla. En el EEE, tu contrato con OpenAI es con su filial OpenAI Ireland, y las transferencias fuera del EEE se apoyan en las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea o en una decisión de adecuación. El DPA de Anthropic también incorpora esas cláusulas. Eso cubre el RGPD. En Latinoamérica manda lo que diga tu ley sobre transferencias a Estados Unidos, y cada país dice una cosa (lo verás más abajo).
Si ejerces en España, tienes además opciones que miran a Europa. Le Chat, de la francesa Mistral, aloja los datos en la UE por defecto. Microsoft 365 Copilot trabaja dentro de su perímetro europeo, salvo que el administrador permita desviar parte del procesamiento en picos de demanda. En Latinoamérica, hoy no hay un equivalente regional entre estos asistentes comerciales.
¿Habla tu idioma? Más o menos
Los dos se defienden en español, pero aprendieron en inglés, sobre todo. Según el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA), el español apenas supone cerca del 4 % de los datos de repositorios abiertos como Common Crawl, con los que se entrenan estos sistemas.
Revisa con lupa cualquier texto que vaya a leer un paciente, en Madrid o en Lima: modismos, registro y referencias pueden sonar a otro país, o mezclar el español de España con el de América en el mismo párrafo.
Los dos lados tienen su respuesta pública. En España, ALIA, coordinada por el Barcelona Supercomputing Center, ofrece modelos de lenguaje abiertos en castellano y lenguas cooficiales. En febrero de 2026, el CENIA y más de 60 instituciones de 15 países lanzaron Latam-GPT, un modelo abierto entrenado para entender las variantes del español y el portugués de la región. Ninguno es una app para tu consulta, sino una base abierta para que otros construyan herramientas, y ninguno cambia las reglas sobre qué datos de pacientes puedes meter.
Lo que nunca debe entrar en el chat, tengas el plan que tengas
Regla única: nada de datos de salud de una persona identificable. Ni siquiera con plan para organizaciones.
En España y en toda Latinoamérica, la salud física o mental tiene protección reforzada. Y la responsable del tratamiento eres tú: si algo falla, el problema no es de OpenAI ni de Anthropic. Hasta el DPA de OpenAI da por hecho que no se prevé transferir datos sensibles, salvo que el usuario los incluya de forma imprevista. Ese usuario serías tú.

Cada país lo dice a su manera:
- España. El RGPD considera la salud una categoría especial de datos. La LOPDGDD añade una obligación de confidencialidad «complementaria de los deberes de secreto profesional» y marca como tratamiento de mayor riesgo la pérdida de confidencialidad de datos sujetos a secreto profesional. La AEPD, en su decálogo de enero de 2026, aconseja no compartir detalles médicos con la IA y, si necesitas plantear una situación, describir un caso ficticio. Y si tienes equipo, el Reglamento europeo de IA te pide adoptar medidas para apoyar la alfabetización en IA de tu personal.
- México. La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares de 2025 considera sensible el estado de salud presente o futuro y exige, por regla general, consentimiento expreso y por escrito. Ahora la aplica la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que asumió estas funciones del antiguo INAI.
- Colombia. La Ley 1581 de 2012 prohíbe tratar datos sensibles sin autorización explícita, salvo excepciones, y regula las transferencias. La SIC incluye a Estados Unidos entre los países con nivel adecuado de protección y, en 2024, pidió un estudio de impacto de privacidad cuando el uso de IA suponga alto riesgo para los titulares.
- Chile. La Ley 21.719, que crea la Agencia de Protección de Datos Personales y regula datos sensibles y transferencias, entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026. El 28 de octubre, el Senado aprobó postergarla al 15 de octubre de 2027, pero a comienzos de noviembre el proyecto seguía pendiente en la Cámara de Diputados.
- Argentina. La Ley 25.326 protege la salud como dato sensible y prohíbe, como regla general, transferirlo a países sin protección adecuada. Estados Unidos no está en la lista de adecuados de la AAIP, que ofrece cláusulas modelo para esos casos. Su guía de IA de 2024 recomienda evaluaciones de impacto.
- Perú. El reglamento de la Ley 29733, vigente desde 2025, define los datos de salud como información sobre la salud física o mental, pasada, presente o pronosticada, y exige consentimiento por escrito para tratar datos sensibles.
El secreto profesional no tiene botón de desactivar
La ley de datos es media historia. La otra es el secreto profesional. En España, el Código Deontológico del Consejo General de la Psicología sujeta a secreto toda la información que recoges, y solo te exime el consentimiento expreso del paciente. Además, exige guardar los registros, también los electrónicos, en condiciones de seguridad y secreto. El proyecto de nuevo código, aprobado por la Junta de Gobierno del Consejo en febrero de 2026 y aún sin vigor, añade un capítulo sobre entornos digitales que obliga a supervisar el trabajo de la IA. En Colombia, la Ley 1090 de 2006 impone a los psicólogos el secreto profesional sobre toda la información que reciben en su ejercicio.
La trampa de las iniciales
El error más común es pensar que basta con cambiar el nombre por unas iniciales. Eso es seudonimizar, y un dato seudonimizado sigue siendo personal si alguien puede reconocer a la persona. Solo deja de serlo cuando está anonimizado: cuando ya no permite identificar a nadie. Una edad, una profesión y un barrio pueden identificar a un paciente sin necesidad de su nombre.
Fuera, en cualquier plan: nombres y datos de contacto, grabaciones y transcripciones de sesiones, notas clínicas e informes ligados a una persona, datos de menores y de terceros que aparecen en el relato, y cualquier combinación de detalles que delate a alguien.
¿Quieres usar la IA para tareas con datos clínicos de verdad? Entonces necesitas una evaluación de impacto (en España, la del artículo 35 del RGPD) y una herramienta diseñada para ello. Antes, habla con tu colegio o sociedad profesional y con un asesor en protección de datos de tu país. Algunos colegios ya lo han dejado por escrito: la guía del Colegio Oficial de la Psicología de Cantabria pide no compartir nunca datos identificables y trabajar con casos anónimos o ficticios.
Qué hacer el lunes
- Mira qué plan tienes de verdad. Si es personal, apaga el entrenamiento ya: en ChatGPT, Configuración > Controles de datos > Mejorar el modelo para todos (Improve the model for everyone); en Claude, Configuración > Privacidad > Ayudar a mejorar nuestros modelos de IA (Help improve our AI models). Y asume que, aun así, no vale para pacientes.
- ¿Cualquier dato personal, aunque sea un correo o la agenda? Plan para organizaciones. Contrata ChatGPT Business o Claude Team y cierra el DPA. En OpenAI se pide con un formulario; en Anthropic va incluido al aceptar los términos comerciales. Guarda una copia.
- Pon tus papeles al día. En España, añade la herramienta al registro de actividades de tratamiento y a la información que das a tus pacientes, con la transferencia internacional. En Latinoamérica, inclúyela en tu aviso de privacidad, con la transferencia a Estados Unidos, y pide el consentimiento por escrito si tu ley lo exige.
- Convierte la anonimización en un reflejo. Antes de consultar un caso, borra nombres y fechas y generaliza edad, profesión y lugar.
- Empieza por lo que no tiene pacientes dentro. Contenido para redes, guiones de talleres, plantillas genéricas, resúmenes de artículos científicos. Ahí la IA te devuelve horas sin pedirte nada a cambio.
El veredicto
¿ChatGPT o Claude? En el plan para organizaciones básico, el combate termina casi en tablas: DPA, nada de entrenamiento por defecto, borrado en 30 días, el mismo precio de referencia y datos guardados fuera de tu país.
ChatGPT cobra sus planes personales en moneda local en más países y, solo en Enterprise y Edu, permite guardar los datos en Europa: útil en España, irrelevante en Latinoamérica. Claude incorpora el DPA a sus términos comerciales sin papeleo extra, pero, según la propia empresa, almacena los datos en Estados Unidos en todos sus planes. Y las ofertas sanitarias de 2026, con todo su HIPAA, no cambian nada ni en España ni en Latinoamérica.
Así que elige el que te resulte más útil, paga el plan con contrato y deja la historia clínica fuera del chat. La IA puede quitarte horas de burocracia; los datos de tus pacientes no deberían ser el precio.
Que el chatbot redacte el informe. Lo que pasó en la sesión no sale de la sesión.
Este artículo resume el marco general en España y en Latinoamérica (México, Colombia, Chile, Argentina y Perú). Las leyes cambian y cada país tiene matices, así que antes de tratar datos de pacientes con IA revisa la normativa vigente en tu país.












