La terapia de pareja es un ámbito de trabajo que se presta a muchas creencias erróneas, por varios motivos. Por un lado, las series, las películas y los medios audiovisuales en general han llegado a caricaturizar esta disciplina hasta convertirla en algo irreconocible. Por el otro, muchas veces crea confusión de que las parejas acudan a expertos que en teoría se especializan en salud mental.

Este es el motivo por el que en este artículo repasaremos algunos de los mitos sobre la terapia de pareja más importantes, indicando por qué ciertas ideas acerca de esta son inexactas o directamente mentira.

Los 6 mitos más importantes sobre la terapia de pareja

Estas son las creencias erróneas más extendidas acerca de la terapia de pareja

1. El psicólogo resuelve disputas

La tarea de los psicólogos que ofrecen terapia de pareja no es resolver discusiones ni disputas en general, sino ayudar a resolver las dinámicas comportamentales que hacen que se tienda a discutir de manera frecuente (si es el caso de que uno de los motivos por los que se acude a terapia es este).

2. Solo van a terapia de pareja las personas emocionalmente inestables

Esto es una simplificación que no se corresponde en absoluto con la realidad. Si bien es cierto que las personas que tienen un marcado neuroticismo tienen más posibilidades de tener problemas en sus relaciones afectivas (estadísticamente), eso no significa que no existan muchos otros motivos por los que pueden surgir motivos para ir a terapia de pareja.

3. El psicólogo modifica la personalidad de quien no se adapta a la pareja

La personalidad es un conjunto de rasgos psicológicos muy estables que definen la manera de ser de las personas.

Si bien cambia un poco a lo largo de la vida e incluso en algunos casos puede llegar a cambiar bastante, este no es el objetivo de la terapia de pareja, que se centra en objetivos mucho más concretos y fáciles de definir para que puedan dar pie a acuerdos y a compromisos fáciles de monitorizar (para ver si se cumplen o no los objetivos).

4. En terapia se produce una catarsis que resuelve el conflicto

El objetivo de la terapia de pareja no es generar situaciones en las que los clientes lleguen a un punto en el que expresan sus emociones y pensamientos reprimidos con el grado máximo de intensidad y honestidad para que el problema por el que pasa la pareja se resuelva en cuestión de minutos, una vez que ambas personas se han quitado un peso de encima.

Si bien la honestidad es un elemento indispensable para que la terapia de pareja funcione bien, el simple hecho de expresar los sentimientos no tiene por qué resolver nada. Para mejorar la salud de la relación hay que pasar por otras casillas, entre las cuales encontramos volver a encontrar valores y proyectos en común, y construir un nuevo compromiso que vertebre la relación de ahí en adelante.

5. La terapia de pareja consiste en discutir

Otro de los mitos acerca de la terapia de pareja que más se escucha es que se trata de un espacio centrado en el acto de discutir, luchar con el otro para ver quién tiene razón. Es cierto que en estas sesiones no es raro que se den discusiones acaloradas, pero el simple hecho de enfrentarse a la otra persona no resuelve nada, y aunque los psicólogos expertos en terapia de pareja mantienen un rol neutral como profesionales, no están ahí para hacer de árbitros en un combate de boxeo.

Las discusiones son una consecuencia del hecho de tratar temas personales y a veces delicados a lo largo de estas sesiones, y en cualquier caso la lógica de quitarle la razón al otro para ganar una batalla simbólica no solo no ayuda, sino que supone obstáculos para el progreso de la terapia.

6. La ruptura supone el fracaso de la terapia de pareja

Pensar que el objetivo de la terapia de pareja es evitar a toda costa la ruptura es no comprender del todo la naturaleza de las relaciones afectivas, porque lo cierto es que a veces la mejor solución es terminar con el noviazgo o el matrimonio; de hecho, hay quien acude a terapia sabiendo ya que quiere romper, y solo para contentar a la otra persona.

El objetivo de la terapia de pareja es darle continuación a la relación del mejor modo posible, ya sea para hacer que esta perdure o para hacer que se termine en los mejores términos posibles.

Además, como en todo, siempre existen ciertos riesgos de que las cosas no vayan bien, y es posible que la terapia de pareja fracase independientemente de si hay o no hay ruptura. Por ejemplo, si el profesional no sabe crear un clima de confianza en el que una pareja de casados siente que puede expresarse sin miedo a recibir desaprobación.

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Si vives en la zona de Madrid y te interesa acudir a terapia de pareja, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de psicólogos en el centro UPAD Psicología y Coaching, ubicado en Argüelles. Aquí encontrarás a profesionales con experiencia en intervenir en casos de crisis matrimoniales o de noviazgo como por ejemplo las discusiones constantes, los celos, el aburrimiento en el tiempo pasado en compañía del otro, la falta de confianza debido a la infidelidad, etc.

Referencias bibliográficas:

  • Bermúdez, C., Brik, E. (2010). Terapia Familiar Sistémica. Madrid, España: Síntesis.
  • Bustamante, J. (2016). Sexualidad y Terapia de Pareja: la Pareja desde un Enfoque Global. Madrid, España: UNED.
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  • Christensen, A., Atkins, D.C., Yi, J., Baucom, D.H. y George, W.H. (2006). Couple and individual adjustment for 2 years following a randomized clinical trial comparing traditional versus integrative behavioral couple therapy. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 74(6): pp. 1180 - 1191.