Hay quien no ve las emociones como un obstáculo al decidir qué hacer. Unsplash

Introversión, amabilidad, neuroticismo… muchos de los rasgos de personalidad con los que trabajan los psicólogos están bien definidos y son relativamente fáciles de reconocer allí donde se dan. Sin embargo, hay otras facetas psicológicas que son más sutiles y que, por consiguiente, pueden aparecer bajo multitud de formas.

Con las personas intuitivas ocurre justamente eso, porque aquello en lo que destacan más, paradójicamente, pasa desapercibido para la mayoría de la gente. Y es que en este caso lo que llama la atención es algo muy discreto: los procesos psicológicos que llevan a actuar de una u otra forma y que, si les prestamos atención, nos hablan del carácter emocional de quien los posee. Ahora bien… ¿Cuáles son las características básicas de las personas intuitivas? Veámoslo.

Cómo reconocer a las personas intuitivas

Estos son los rasgos y los hábitos que definen a las personas intuitivas en el día a día.

1. Intentan ver las cosas como un todo, no a través de sus piezas

Posiblemente una de las características principales de las personas intuitivas es que intentan llegar a un grado de comprensión holística de las cosas. Eso significa que en vez de analizar lo que ocurre descomponiéndolo por sus partes.

2. Valoran la importancia de los sentimientos al tomar decisiones

Ninguna persona se hace intuitiva si no practica la costumbre de dar importancia a su lado más irracional. Por eso, las personas intuitivas no ven como una debilidad el hecho de ceder a las pretensiones de la emoción y el sentimiento.

3. Tienen predilección por disciplinas de conocimiento “femeninas”

A lo largo de la historia de la humanidad, han existido ciertas áreas de conocimiento que han sido considerado femeninas y, por consiguiente, no merecedoras de la atención de la vida intelectual. Es decir, que las piezas de cultura sofisticadas no podían pertenecer al reino de lo femenino.

Sin embargo, las personas excepcionalmente intuitivas tienden a no excluir de sus focos de interés a estas disciplinas.

Más aún, tienden a disfrutar de estos ámbitos normalmente rechazados por los hombres, por dos simples razones: porque no hay motivo para hacer lo contrario, y porque ofrecen actividades más basadas en los sentimientos y la comprensión entre seres humanos que en la pura teoría.

4. Son muy empáticas

Otra de las grandes características de las personas intuitivas es que conectan fácilmente con los demás, por lo menos a nivel emocional. Esto es así porque tienen una buena habilidad a la hora de reconocer las señales que el otro manda, deliberadamente o no, sobre su estado emocional.

Así pues, entre las personas empáticas y sus interlocutores se establece una conexión especial, dado que se tiene mucho más en cuenta el lenguaje no verbal, que transmite matices acerca del estado emocional en el que nos encontramos.

5. Su foco de atención enfoca hacia afuera

Así como algunas personas tienden a la introspección, a elaborar fantasías y a reflexionar en lugares tranquilos, las personas intuitivas suelen poner su foco de atención orientado hacia afuera, es decir, hacia su entorno y quienes hay en él.

Esto no significa que sean muy sociables ni que tengan muy buenas dotes conversacionales, tal y como cabría esperar de alguien que disfruta teniendo una rica vida social. Lo que sí significa es que estas personas orientan su pensamiento hacia aquello que perciben a partir del entorno, más que en recuerdos y conceptos muy abstractos.

6. Saben vivir en el aquí y el ahora

Para estar abiertos a las nuevas situaciones y dejarse guiar por las intuiciones, es necesario no llevar cargas psicológicas y emocionales que nos hagan perder de vista lo que está ocurriendo en tiempo real. Y es que fenómenos como la rumiación son capaces de hacer que nuestra atención se centre en experiencias pasadas, normalmente de manera obsesiva y con sentimientos vinculados al remordimiento y la frustración.

Así pues, las personas intuitivas desarrollan las competencias de Inteligencia Emocional necesarias para caer lo menos posible en este tipo de lastres y disponer de una mente despierta durante el mayor tiempo posible.

7. No temen a la incertidumbre

Para ser una persona intuitiva es necesario tolerar la incertidumbre, ya que de no ser así es poco probable que se tomen decisiones a partir de corazonadas (al menos de manera consciente). Así pues, la gestión de la posible ansiedad que producen las dudas y el temor a equivocarse no puede llegar a ser algo que paralice completamente.

8. Desarrollan proyectos en coherencia a sus visiones

No se trata de visiones en el sentido místico del término, claro, sino como plasmación de aquello a lo que uno mismo aspira, lo que se quiere conseguir después de mucho tiempo de trabajo.

Como las personas intuitivas basan muchas de sus decisiones más importantes en las emociones, eso significa que la evolución de sus proyectos también depende de su grado de implicación emocional en cada etapa de desarrollo.