Ansiedad: no es tu enemiga, es tu aliada

La ansiedad existe precisamente porque nos es útil; hay que dejar de verla como un problema.

Ansiedad: no es tu enemiga, es tu aliada

La ansiedad es un mensajero silencioso que no siempre entendemos, que comienza suave, pero al no percibirlo, incrementa su voz.

Este, más que un enemigo, es un acompañante que avisará cuando algo no está bien, y al tomarlo como aliado hará que la vida sea un poco más fácil.

¿Qué es la ansiedad?

Básicamente, la ansiedad es una emoción que busca proteger a la persona que la padece, impulsándola a dejar de lado situaciones peligrosas, o en caso contrario a enfrentar la situación. Aunque en general es incómoda, esta es la que ha permitido al ser humano que sobreviva a través de la historia. La ansiedad al ser una respuesta innata, puede presentarse o detectarse mediante diferentes tipos de síntomas, tales como son:

  • Náuseas y temblores.
  • Aumento en la tensión arterial.
  • Sudoración.

Esta sintomatología aparece con la finalidad de poder reaccionar ante la amenaza aparente. Siendo otra forma de notar la presencia de ansiedad, mediante los pensamientos recurrentes sobre el futuro incierto. En la mayoría de los casos se evita estos episodios ansiosos debido a que resultan desagradables e incontrolables. Y aunque es comprensible que sea incómodo y se busque dejarlo para después, no siempre es la mejor elección.

Cómo ayuda la ansiedad

Cabe destacar que cuando aparece la ansiedad esas experiencias suelen llamarse “episodios”, ya que estos duran un determinado tiempo. Aunque dichos episodios no van a durar para siempre, al posponerlos se pueden prolongar y ser cada vez más fuertes dichos episodios.

¿Cuándo puede ser tu enemiga la ansiedad?

Todo es cuestión de percepción; aunque es cierto que la ansiedad puede paralizar y ocasionar reacciones o situaciones incómodas, vale la pena preguntarnos qué ocurre realmente con ella y para qué nos está alertando de ese modo. Ten presente que decir que la ansiedad es tu enemiga es como decir que eres tu propio enemigo.

Podría decirse que, la ansiedad es esa parte incomprendida y molesta, que se hace presente para cuidarnos algunas veces. Y es que, aunque esta genera miedo y en algunas ocasiones puede producir pánico, busca protegernos.

Sin embargo, la ansiedad puede comenzar a ser nuestra enemiga cuando perdemos el control, y dejamos que la voz de la ansiedad crezca. Haciendo que a pesar de que estés realizando otras actividades, no puedas aprender a lidiar con esta, haciendo que parezca un monstruo.

De cualquier forma, debes saber que la principal función de la ansiedad es adaptativa. En otras palabras, lo ideal ante su presencia sería lograr que se ajuste al ambiente para sacarle provecho.

Un ejemplo sería un despido, donde en un primer momento no sabríamos qué hacer, pero si enfocamos bien la ansiedad que esto nos puede generar, lo más probable es que terminemos encaminándonos en conseguir un nuevo trabajo.

¿Cómo afrontar la ansiedad?

Tal como se mencionó antes, la ansiedad es una reacción natural del organismo. No obstante, existen algunas técnicas que pueden ayudarte a aprender a saber cómo manejarla. Es importante destacar que lo anterior no sustituye la terapia, de modo que los psicólogos son una excelente opción para ayudarte a conocer cómo sobrellevarla de la mejor manera.

Aclarando lo anterior, algunos de los ‘tips’ que puedes tener en cuenta para afrontar mejor la ansiedad por tu cuenta, son los siguientes.

1. Haz listas

Escribir las cosas que te preocupan, junto a los momentos en los que esta preocupación está presente, es más útil de lo que te imaginas. Esta técnica te permitirá conocerte mejor. Además, puede que te de la pista de lo que se te escapaba, y te ayudará a observar el porqué de tus preocupaciones.

También te ayudará a tener claro lo que quieres hablar con el psicólogo de forma organizada, y permitirá que logres avances notables en la terapia.

2. Practica la respiración consciente

Uno de los mayores problemas es controlar la respiración, sobre todo cuando estamos padeciendo un ataque de ansiedad, o cuando nos encontramos en una situación que nos altera. Al prestar atención a la forma en que respiras, lograrás regular el ritmo con el que lo haces, y procederás a calmar la mente, así como los síntomas físicos que estés experimentando durante los episodios ansiosos.

Se puede usar el método de respirar profundo durante 7 segundos, manteniéndolo 3 segundos y exhalando durante 6. Lo ideal es repetir el proceso las veces que consideres necesarias.

3. Ve a psicoterapia

En terapia se buscan herramientas para aquello que no sabemos cómo arreglar, y en el caso de la ansiedad, esto no aparece sin motivo aparente, pues normalmente tiene una razón de ser. Entender y afrontar la ansiedad no es algo que tengamos que hacer solos.

En estos casos, los psicólogos pueden acompañarte y hacer el proceso más rápido y ameno de solucionar. Solamente es cuestión de confiar y buscar cuál de ellos te generará mayor confianza para iniciar el proceso.

4. Cuida tu salud

Otra cosa importante es cuidar los hábitos saludables, lo cual quiere decir tener en cuenta la dieta, los horarios de sueño y el ejercicio. Esto resulta algo fundamental, pues los buenos hábitos garantizan la segregación de aquellas hormonas que requiere el cerebro para realizar su limpieza y mantenimiento, permitiendo generar lo que necesita para estar feliz y no generar estos pensamientos molestos.

5. Practica el Mindfulness

A diferencia de lo que se piensa, es una práctica sencilla, que consiste en mantener la mente en “el aquí y ahora". Esto se puede lograr al prestar atención a tus pensamientos de forma constante, también puedes encontrar diferentes grupos y libros donde te pueden mostrar cómo hacerlo. De igual forma, tu psicólogo puede mostrarte ejercicios para conseguirlo.

¿Qué hacer si sufro de ansiedad?

Lo primero es tener paciencia, y apoyarte en los profesionales. Por otro lado, es importante recordar que la ansiedad es una emoción normal, que forma parte de la naturaleza humana.

Ten presente que, comprender la ansiedad hará que disminuyan los síntomas. Además, tendrás herramientas para afrontarla cuando esta se presente a través de sus "episodios".

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