Ser feliz es uno de los objetivos principales que tenemos los seres humanos, es por eso que se han realizado muchos estudios para saber qué es lo que hace a las personas felices. Pues bien, ciencia lo tiene claro: existen actividades, pensamientos, conductas, actitudes que determinan cómo nos sentimos. 

Muchas veces, sin darnos cuenta, no logramos ser felices porque cometemos errores o realizamos hábitos tóxicos que nos afectan negativamente. La felicidad consiste, en parte, en renunciar.

Cosas a las que debemos renunciar para vivir felices

En las siguientes líneas podrás encontrar una lista de pensamientos y conductas que debemos corregir para gozar de un mayor bienestar y ser más felices.

1. Renuncia al perfeccionismo

El perfeccionismo puede parecer algo positivo porque podemos asociarlo a la idea de querer hacer las cosas de la mejor manera posible. Pero las creencias perfeccionistas causan un gran malestar en la personas, puesto que provocan que tengamos expectativas demasiado altas, muchas veces inalcanzables. El perfeccionismo extremo y la felicidad no son compatibles, porque esta manera de pensar produce ansiedad, depresión, baja autoestima...

Puedes saber más sobre este fenómeno en este artículo: “Personalidad perfeccionista: las desventajas del perfeccionismo”.

2 Renuncia al odio, la ira y la venganza

Es normal sentir odio e ira en algún momento de nuestra vida, por ejemplo, cuando nos deja la pareja. Pero este sentimiento, que puede formar parte de las fases de ruptura de pareja, no puede controlar nuestra vida. No hay nada positivo en sentir odio hacia los demás y desear venganza, más bien puede complicar las cosas y hacernos sentir incluso peor. No dejes que el odio y la ira te controlen.

3. Renuncia a que los demás decidan por ti

Los seres humanos somos seres sociales, y muchas veces queremos causar buena impresión en los demás. Pero no puedes dejar que estos pensamientos te dominen, puesto que te harán tremendamente infeliz. La felicidad se consigue conociéndose a uno mismo y luchando por lo que a uno le gusta.

4. Renuncia a poseer siempre la verdad absoluta

Aunque a veces cueste reconocerlo, no siempre tenemos la razón. Si queremos ser felices debemos ser tolerantes con los demás y respetar sus opiniones y libertades, lo cual permite crear un clima de tolerancia necesario para que todo el mundo pueda expresarse sin frustrarse. También debemos hacer autocrítica, en el sentido de reconocer nuestros propios errores cuando los tenemos.

5. Renuncia al pasado

Para ser feliz es necesario conectar con uno mismo en el momento presente. El pasado ya no lo podemos vivir más, así que no tiene mucho sentido vivir anclado en momentos anteriores de nuestra vida si no es para aprender de ellos. Estar en el aquí y el ahora con todos los sentidos es crucial.

6. Renuncia a ser muy duro contigo mismo

También es normal que muchas personas sean muy duras consigo mismas, que se culpen por todo y que, ante los fracasos, se recreen en lo que pudo haber salido mal. De los errores es posible aprender, y no siempre nos van a salir bien las cosas. Tener la certeza de que hay formas de levantarse después de una caída es lo que nos va a ayudar a ser felices.

7. Renuncia al pensamiento negativo

Y es que cuando no aceptamos que a veces podemos fracasar, los pensamientos negativos invaden nuestra mente. Nos valoramos de manera negativa y nuestra autoestima y nuestra autoconfianza se tambalean. Esto provoca que nos paralicemos en vez de estar en movimiento.

8. Renuncia a la queja

Quejarse por costumbre no soluciona nada. Si algo no nos gusta de nosotros mismos o de una situación, tenemos que poner de nuestra parte para atender el problema. La simple queja no deja de ser una manera de no afrontar la realidad y, por tanto, nos hace infelices.

9. Renuncia a tu necesitada de control

Las personas que están obsesionadas por controlar todos los eventos de su vida sufren lo que se conoce como ansiedad generalizada, y es que no se puede ser feliz si queremos que todo salga perfecto. La imperfección es importante en nuestra vida y, por eso, es necesario dejar ir el exceso de control.

10. Renuncia a temer a la incertidumbre

El exceso de control puede llevarnos a temer a la incertidumbre, a no estar cómodos en aquellas situaciones en las que estamos lejos de nuestra zona de confort. Si queremos crecer como personas y ser felices, es necesario que demos un paso al frente y no tengamos miedo a la incertidumbre.

11. Renuncia a evitar afrontar los problemas

La resistencia a afrontar los problemas es una de las características de una personalidad débil, porque es más fácil culpar al entorno o a los demás que asumir que quizás algo que hicimos pudo haber empeorado nuestra situación. Afrontar los problemas es clave para ser feliz y para ponernos en marcha para solucionarlos.

12. Renuncia a pensar en lo que los demás piensen de ti

Pasar el día pensando en lo que los demás pensarán de ti puede ser muy agotador, por lo que hay que evitar estar continuamente pensando en dar una gran imagen impecable de cara a los demás. Por ejemplo, subiendo fotos de tus vacaciones para conseguir la admiración de otras personas.

13. Renuncia a las barreras que te impones a la hora de cambiar

La resistencia al cambio es un fenómeno que podemos experimentar las personas y que también está muy relacionado con la zona de confort y la ansiedad que produce la incertidumbre. Asimismo, la baja autoconfianza también está relacionada con la resistencia al cambio. Es por eso que puedes seguir una serie de pasos para mejorar la confianza que tienes en ti mismo y empoderarte así frente a la transformación de tu vida.

14. Renuncia a culpar a los demás

Excusarte culpando a los demás es una pérdida de tiempo, porque no te permite avanzar. Cuando culpas a los demás de tus fracasos no asumes la responsabilidad y no diriges tu vida en la dirección que deseas. Para ser feliz debes llevar las riendas de tu vida, y esto significa poseer la habilidad de ser responsable.

15. Renuncia a autoculparte

Que no culpes a los demás no significa que debas culparte a ti mismo y machacar tu autoestima. Debes ser consciente de que existen momentos buenos y malos en la vida, eso te permitirá adoptar una actitud positiva frente al cambio.

16. Renuncia al apego emocional

Las emociones tienen una función adaptativa en nuestra vida, y por eso son y han sido útiles para el desarrollo de nuestra especie. Pero no saber gestionar correctamente estas emociones puede influir negativamente en nuestro bienestar. Es por eso que es necesario saber identificarlas y regularlas, para que podamos vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás.

El apego emocional de por sí no es malo, pero los individuos no solo nos apegamos a otras personas, sino que lo hacemos también con objetos y, peor aún, con nuestras propias narraciones, lo que recibe el nombre “yo conceptual”. Saber desapegarse de las emociones es posible si tenemos la capacidad de observar, vivir el presente, adoptar una mentalidad no enjuiciadora y tratarnos con compasión.

17. Renuncia al miedo

El miedo es una emoción muy adaptativa, pero cuando es irracional puede ser incapacitante y provocar un tremendo malestar. Superar los miedos es necesario para ser feliz.

18. Renuncia a la procrastinación

La procrastinación es todo lo contrario a la frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Es una excusa y, por tanto, te convierte en una persona poco productiva. Esto puede causar problemas para tu bienestar. Por ejemplo, al sentirte estresado porque has acumulado tareas por no hacerlas en su debido momento.

19. Renuncia a los prejuicios

Los prejuicios pueden convertirte en una personas miserable, especialmente en aquellos casos en los que eres machista, racista, etc. Según un estudio realizado por investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), las personas con prejuicios están en desventaja social, no aprenden nada nuevo y suelen perder oportunidades.

21. Renuncia a juzgar a los demás

Algunos individuos pasan mucho preocupándose por lo que está sucediendo en la vida de otras personas. Este comportamiento es perjudicial y una pérdida de tiempo. Mejor ocupar el tiempo en nosotros mismos y en nuestra felicidad, así como en desarrollarnos como personas.

22. Renuncia a las expectativas irracionales

Si vivir en el pasado es malo, también lo es vivir en el futuro. Además, si tenemos expectativas irracionales las consecuencias para nuestra salud emocional pueden ser devastadoras. Ahora bien, tener objetivos en la vida es motivante, siempre y cuando sean realistas.

23. Renuncia a las imposiciones sociales

Las imposiciones sociales (no las leyes) pueden causar mucho sufrimiento a las personas. El canon de belleza, el casarse casi por obligación, el no poder tener relaciones liberales… son algunas creencias que predominan en la sociedad y que son catalogadas como “buenas”. Los comportamientos asociados a estas creencias son socialmente aceptados. Pero las imposiciones sociales no nos dejan ser nosotros mismos y pueden afectar a nuestro bienestar. Mientras no le hagas nada a nadie, reflexionas sobre estas creencias y actúa en base a tus verdaderos deseos.