Un concepto asociado al conductismo. Unsplash.

En psicología, buena parte de los fenómenos conductuales descritos por esta ciencia tienen que ver con el aprendizaje.

El ensombrecimiento es uno de los conceptos que hacen referencia a cómo aprendemos mediante condicionamiento clásico, y en este artículo veremos en qué consiste. Empecemos por lo fundamental.

¿Qué es el condicionamiento clásico?

La psicología básica explica, describe y define las leyes que rigen el organismo, entendiéndolo como conducta, y los procesos subyacentes a ella. Dentro de ella, encontramos la psicología del aprendizaje y, más concretamente, el condicionamiento clásico.

El condicionamiento clásico (CC) o condicionamiento pavloviano es un tema central en la psicología del aprendizaje, así como uno de sus principios básicos.

Este tipo de aprendizaje implica respuestas automáticos o reflejas, no conductas voluntarias (en esto se diferencia del condicionamiento operante o instrumental).

El CC consiste en la creación de una conexión entre un estímulo nuevo y un reflejo ya existente; sería, por lo tanto, cuando un estímulo originalmente neutro, que no provoca una respuesta, llega a provocarla gracias a la conexión asociativa de este estímulo con el estímulo que normalmente provoca dicha respuesta.

El CC permite enseñar a los niños a realizar conductas deseadas asociando estímulos a otros estímulos incondicionados que ya generan en el niño la conducta objetivo (por ejemplo, asociar un timbre (EC) al hecho de comenzar el recreo (EI), de forma que los niños se preparen para salir al patio cuando escuchen el timbre.

Este tipo de aprendizaje permitirá instaurar rutinas que ayuden a los niños a prever las conductas que tienen que realizar. De vital importancia es este aprendizaje cuando se trabaja con niños que tienen necesidades educativas especiales, ya que estas rutinas evitan que se desorienten y la aparición de ansiedad.

Ensombrecimiento: la importancia de la saliencia

A partir del condicionamiento clásico podemos diferenciar diferentes fenómenos complejos. Uno de ellos es el ensombrecimiento (overshadowing).

Este fue inicialmente descrito por Ivan Pavlov en 1927, y consiste en la presentación conjunta de dos estímulos que difieren en saliencia (destacabilidad) seguidos de un estímulo incondicionado (EI).

Esta secuencia implica una respuesta condicionada (RC) de mayor intensidad ante el estímulo más saliente. Así, si A es más saliente que B, se condicionará más rápidamente que éste, y además dificultará el condicionamiento de B.

De esta forma, cuando más destaca el EC del resto de estímulos presentes durante la adquisición (que pueden ser uno o varios), mejor es el condicionamiento.

Experimentos de ensombrecimiento

Un experimento típico de ensombrecimiento incluiría dos grupos de sujetos y dos elementos estimulares, uno de alta intensidad (A) y otro de baja intensidad (b).

Para el grupo de ensombrecimiento, los dos estímulos se presentan juntos (Ab) como una clave compuesta y emparejada con reforzamiento durante el condicionamiento. Para el grupo control, sólo se presenta el estímulo de baja intensidad (b) durante el condicionamiento.

Se llevan a cabo pruebas para cada grupo presentando sólo el elemento más débil del estímulo (b). Estas pruebas muestran un número menor de respuestas (RC’s) a b en el grupo de ensombrecimiento que en el grupo de control.

Así, se observa como la presencia de A altera el control de la conducta por el estímulo más débil, b. En términos más precisos, diremos que A ha restado a B poder de asociación con el reforzador.

Pero, ¿cuáles son las características de la saliencia? Una de ellas sería la intensidad del estímulo, y, aunque hay otras, a efectos de investigación neutralizamos las demás variables que determinan la saliencia y sólo se varía la intensidad.

Así, por lógica, de dos elementos ambientales (estímulos neutros) emparejados con EI, atenderemos más al más destacado, al que más nos llame la atención, y esto conllevará una mayor respuesta condicionada.

Un ejemplo

Podemos pensar en un ejemplo para visualizar este tipo de procedimiento; las señales de tráfico.

Una señal pintada en el suelo será menos saliente que una señal en un poste, y por lo tanto, será menos efectiva. En este caso, la saliencia también tendrá que ver con la ubicación de la señal y nuestra posición al estar conduciendo (la señal del poste será más visible para nosotros, más llamativa).

Además, como añadido sabemos que la señal en un poste tiene preferencia respecto a una pintada en el sueño, en el caso de encontrarnos con una contradicción entre ambas.

Diferencias entre ensombrecimiento y bloqueo

No debemos confundir el ensombrecimiento con un fenómeno parecido pero no idéntico, el bloqueo (blocking effect).

Este también consiste en un fenómeno de condicionamiento clásico, y se trata de que un estímulo condicionado (EC1) es emparejado con un estímulo incondicionado (EI) en una primera fase, y en una segunda fase se empareja tanto el EC1 como un nuevo estímulo condicionado (EC2) junto al EI; todo esto provoca que se obstaculice el aprendizaje del EC2.

Es decir, el condicionamiento de un primer EC (EC1) dificulta que se realice el aprendizaje de un segundo EC (EC2) posteriormente.

Así, vemos que tanto en el ensombrecimiento como en el bloqueo, un estímulo hace que otro pierda poder asociativo, aunque por causas diferentes (en el ensombrecimiento por la saliencia del estímulo, y en el bloqueo por la preexposición del EC1).

Referencias bibliográficas:

  • Pérez, V., Guitérrez, M., Gracía, A., y Gómez, J.(2017). Procesos psicológicos básicos: un análisis funcional. Madrid (España): UNED.
  • Domjan, M. (2009), Principios de aprendizaje y conducta, Madrid (España): Thomson.