Este naturalista inglés ha dejado su huella en la psicología.

Algunas personas se empeñan en creer que la psicología y la filosofía son prácticamente lo mismo. Que ambas trabajan fundamentalmente con ideas, y que sirven para saber cómo desarrollar una perspectiva propia a partir de la cual vivir la vida.

Pero esto es falso: la psicología no se basa en las ideas, sino en la materia; no en cómo deberíamos comportarnos, sino en cómo nos comportamos realmente, y cómo podríamos comportarnos si se diesen ciertas condiciones objetivas. Dicho de otro modo, la psicología siempre ha sido una ciencia muy relacionada con la biología. A fin de cuentas, la conducta no existe si no hay un cuerpo que realiza acciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, no resulta extraño el hecho de que Charles Darwin haya tenido y aún tenga una gran influencia en la psicología. A fin de cuentas, la biología se fundamenta en una mezcla entre la genética y los desarrollos que han partido de la teoría de la evolución planteada por Darwin y Alfred Russel Wallace. A continuación veremos algunos de los aspectos en los que este investigador influye en el desarrollo de la ciencia de la conducta.

¿Qué es la teoría de la evolución de Darwin?

Todo lo que se hace actualmente en biología se fundamenta en la idea de que Charles Darwin estaba fundamentalmente en lo cierto cuando explicó el mecanismo por el que aparecen las diferentes formas de vida. Cualquier otra propuesta que pretenda ser una teoría unificadora de la biología tal y como lo es ahora la síntesis moderna (mezcla de la teoría de la evolución y de la genética) debe aportar unas cantidades ingentes de pruebas, y eso no es algo que parece que vaya a suceder pronto.

Antes de continuar, es importante conocer las principales ideas básicas acerca de lo que propuso Darwin al respecto de la biología. Según el biólogo Ernst Mayr, las ideas mediante las cuales Darwin explicó la aparición de las especies son las siguientes:

1. Evolución

Los diferentes linajes de seres vivos muestran cómo a través de las generaciones hay cambios constantes en los rasgos de los individuos y en su manera de organizarse o de habitar en los ecosistemas.

2. Ancestro común

Aunque todas las “líneas familiares” tienden a ir cambiando con el tiempo, todas tienen ancestros comunes. Por ejemplo, los seres humanos y los chimpancés provienen de linajes que no era posible diferenciar hace millones de años.

3. Gradualismo

Según Darwin, los cambios que se daban a través de las generaciones aparecían de manera muy lenta y gradual, de manera que no se puede identificar un momento concreto en el que se da un punto de inflexión en el proceso de desarrollar un cierto rasgo. Hoy en día, sin embargo, se sabe que la aparición de los rasgos no siempre tiene por qué darse de esta manera.

4. Especiación

De una especie pueden salir otras, de manera que aparecen diferentes ramas evolutivas a partir de una que les da origen.

5. Selección natural

Los cambios que aparecen en los linajes de formas de vida son impulsados por la selección natural, un proceso mediante el cual unos rasgos tienen más posibilidades de ser transmitidos a generaciones venideras, dependiendo de las condiciones del medio al que haya que adaptarse.

La importancia de la genética

Está claro que Darwin dejó muchas preguntas sin contestar, entre otras cosas porque en pleno siglo XIX las limitaciones a la hora de investigar acerca de temas tan complejos resultaban un obstáculo importante. Una de estas preguntas fue, por ejemplo: ¿cómo aparecen los rasgos que luego serán o no difundidos a través de la población dependiendo de si ofrecen ventajas de adaptación al medio? En este tipo de cuestiones entraron los estudios de genética impulsados por Gregor Mendel. En la base de la construcción de los seres vivos hay un genotipo, conformado por genes, que delinearán cómo va a ser el diseño aproximado de cada ser vivo.

Los efectos de la influencia de Darwin sobre la Psicología

A partir de lo que hemos visto hasta ahora, ya es posible intuir que las ideas de Darwin tienen implicaciones sobre la psicología. Efectivamente, el hecho de que detrás de cada ser vivo haya un historial de interacciones entre unos rasgos y el medio ambiente en el que aparecen, hace que el estilo de comportamiento, que también puede ser entendido como un rasgo a pesar de que no sea exactamente algo físico sino psicológico, pueda ser analizado de otro modo.

En este sentido, varios de los temas tratados desde la psicología que entran en contacto con las ideas de Darwin son las siguientes.

1. La preocupación por las diferencias entre sexos

En las sociedades occidentales, hasta antes de que Darwin escribiese sobre la evolución, las diferencias que existen entre los hombres y las mujeres eran algo que normalmente se interpretaba desde una perspectiva esencialista: la masculinidad se expresa a través de los hombres, y la femineidad lo hace a través de las mujeres, porque “no puede ser de otro modo”.

Sin embargo, Darwin muestra claramente que el esencialismo es totalmente inútil a la hora de entender estas diferencias entre hombre y mujer. Sus ideas dieron paso a una nueva perspectiva: ambos sexos son distintos porque en cada uno de ellos las maneras de tener descendencia (y, como consiguiente, de hacer que otros hereden nuestros rasgos y nuestros genes) son diferentes. Lo fundamental en este caso es que, por norma general, las hembras deben pagar un coste reproductivo mayor que los machos por tener descendencia, dado que son ellas las que gestan.

Pero… ¿qué pasa con los rasgos psicológicos? ¿Las diferencias psicológicas que se dan entre hombres y mujeres también responden a las consecuencias de la evolución biológica, o hay otras explicaciones alternativas? Actualmente este es un ámbito de investigación en el que hay mucha actividad y que suele generar mucho interés. No es para menos: aceptar una respuesta u otra puede dar salida a políticas públicas muy distintas.

2. El mito de la mente que lo entiende todo

Hubo un tiempo en el que se llegó a pensar que la racionalidad era la esencia de la actividad mental del ser humano. Con esfuerzo, paciencia y el desarrollo de las herramientas adecuadas, podríamos comprender a la perfección prácticamente todo lo que nos rodea, gracias al uso de la razón.

Las aportaciones a la ciencia que realizó Charles Darwin, sin embargo, pusieron en jaque estas ideas: ¿si todo lo que somos existe simplemente porque ayudó a sobrevivir a nuestros antepasados, por qué iba a ser diferente con la capacidad para pensar racionalmente?

Así, la razón no está ahí porque esté predestinada terminar con la ignorancia, sino porque nos permite conocer el mundo lo suficientemente bien como para mantenernos con vida y, con suerte, reproducirnos. El árbol de la vida no tiene en su punto más alto un lugar que deba ocupar la especie más razonable, nosotros somos una rama más.

3. La clave está en adaptarse

El concepto de la adaptación es fundamental en la psicología. De hecho, en el ámbito clínico suele decirse que uno de los principales criterios para determinar si algo es un trastorno mental o no lo es fijarse en si las conductas manifestadas son adaptativas o no lo son. Es decir, si en el contexto en el que vive la persona, ese patrón de comportamiento genera malestar.

Como para expresar conductas es necesario que haya alguien que realiza acciones y un medio en el que estas acciones son recibidas, la clave para entender el comportamiento está en fijarse en la relación entre estos dos componentes, y no solo en el individuo.

Del mismo modo en el que Darwin señalaba que no hay rasgos buenos o malos de por sí, dado que uno puede ser útil en un ambiente y perjudicial en otro, algo similar puede ocurrir con los comportamientos: una predilección por las tareas repetitivas puede dar problemas en un trabajo de cara al público, pero no en otro orientado hacia la construcción.

4. La inteligencia rompe paradigmas

Otra de las influencias sobre la psicología que ha tenido el trabajo de Darwin tiene que ver con resaltar el carácter único de ese conjunto de habilidades mentales que llamamos inteligencia. Este naturalista mostró que si bien en el mundo animal hay muchas especies capaces de comportarsede maneras asombrosas para sobrevivir, en la mayoría de los casos estas acciones son un fruto de la evolución, y han sido heredadas de una generación a otra sin que haya aprendizaje de por medio. Por ejemplo, las hormigas pueden coordinarse de maneras increíbles para llegar a una meta, pero esto ocurre porque están "programadas" para ello.

Por otro lado, hay una serie de especies animales que no están sujetas a tantas constricciones biológicas a la hora de comportarse, y nosotros somos una de ellas. La inteligencia es un proceso de selección de las respuersta correcta en el marco de un proceso de selección de los rasgos correctos. Los genes nos llevan sobre raíles en algunas cosas (por ejemplo, la mayoría de las personas experimentan impulsos sexuales), pero más allá de eso tenemos una relativa libertad para hacer lo que queramos. Esto, sin embargo, no va en contra de la teoría de la evolución: ser inteligente es útil en ciertos contextos, y en nuestro caso ha permitido que una especie de homínido relativamente enclenque se haya expandido por todo el planeta. Es una característica que nos permite no tener que epecializarnos en un solo medio ambiente asumiendo el riesgo de extinguirnos si ese entorno desaparece o cambia demasiado.

5. Ser feliz no es lo mismo que persistir

Finalmente, otro de los aspectos en los que Darwin ha influído a la psicología es que nos ayuda a darle una relativa importancia al hecho de tener éxito desde el punto de vista evolutivo. Formar parte de una especie que tiene mucha descendencia capaz de sobrevivir hasta la adultez no significa triunfar, es simplemente la consecuencia de un proceso natural en el que hagamos lo que hagamos nosotros no tenemos la última palabra y en el que, además, nuestra felicidad no es importante. A fin de cuentas, que existan muchos individuos de una misma especie, etnia o familia significa que por algún motivo los hijos e hijas están siendo capaces de dejar descendencia, quizás con abundancia. ¿Por qué sacrificios se ha pasado para poder llegar a ese punto? Ahí está lo importante.