Una teoría para explicar la motivación. Unsplash.

Desde hace años, la psicología de las organizaciones ha intentado explicar conceptos como la motivación del trabajador o su rendimiento. Aquí conoceremos una teoría que intenta explicar de qué depende la consecución de una meta en el ámbito del trabajo: la teoría de fijación de metas de Edwin Locke.

Dicha teoría afirma que la intención de alcanzar una meta es una fuente básica de la motivación en el trabajo. Esta teoría se considera como una de las más importantes acerca de la gestión de los recursos humanos. Vamos a conocerla con detalle.

Teoría de fijación de metas de Edwin Locke: características generales

Edwin Locke es un psicólogo estadounidense que elaboró la teoría de fijación de metas en 1968. Su objetivo era explicar las acciones humanas en situaciones específicas de trabajo.

Según Locke, la motivación del individuo para alcanzar las metas que se proponga estarán determinadas por las propias metas o por el simple hecho de habérselas propuesto.

Fijación de metas y objetivos

Edwin Locke define una meta como aquello que una persona se esfuerza por conseguir. Las metas son importantes para el ser humano ya que motivan y guían sus actos. Así, según la teoría de Locke, la intención de alcanzar metas es una fuente básica de motivación para el ser humano.

Las metas, además, nos impulsan a dar lo mejor de nosotros mismos, a tener una ilusión o aspiración y a mejorar nuestro rendimiento. Según la teoría de fijación de metas de Edwin Locke, las personas buscan y crean sus propias metas mediante las decisiones previas adecuadas. Una vez establecidas las metas, las personas a comprometen para alcanzarlas.

Para Locke, la mejor meta será la que se plantee como un desafío accesible, realista y posible.

Auto-eficacia

Según E. Locke la autoeficacia es la creencia de la persona de que es capaz de desarrollar una determinada tarea, o por ende, alcanzar una determinada meta. A mayor autoeficacia, mayor confianza en las habilidades que permitirán alcanzar tal meta.

El establecimiento de metas, al centrarse en el comportamiento, implica el desarrollo de la motivación de la persona. La motivación aumentará si la persona muestra autoeficacia, es decir, si piensa que sus comportamientos le llevarán a alcanzar la meta que se propuso. Así, se producirá una retroalimentación entre conducta, meta y éxito.

Su aplicación a los Recursos Humanos

La teoría de fijación de metas de Edwin Locke se centró en el ámbito de los Recursos Humanos, es decir, del trabajador y las organizaciones. Así, según la teoría, las metas indican a los empleados lo que es necesario hacer o desarrollar y cuánto esfuerzo será necesario invertir. Locke relacionó la satisfacción de los trabajadores de cualquier organización con la consecución de objetivos.

El primer paso para empezar a desarrollar la motivación hacia una meta, es mostrar predisposición o intención de alcanzarla. La meta deberá ser planteada para el trabajador como un reto o desafío, y requerirá cierto esfuerzo por su parte. La motivación favorecerá el éxito de la tarea al aumentar las probabilidades de que el trabajador se esfuerce para lograrla.

¿Cómo deben ser las metas u objetivos?

La teoría de fijación de metas de Edwin Locke plantea la necesidad de que las metas sean claras y alcanzables para poder mantener la motivación. Según Locke, las condiciones de las metas son que:

  • Deben ir desde simples a complejas, y alcanzarse de forma gradual.
  • Deben ser claras y establecer el nivel de desempeño que requieran, así como la recompensa que proporcionan.
  • Deben considerar las diferencias individuales de las personas.

Además, los objetivos o metas que se planteen a los trabajadores deberán ser lo suficientemente interesantes para despertar su motivación y movilización a conseguirlos. Por ello, las organizaciones deberán fomentar dicho interés, y proponer tareas atractivas para el trabajador.

Si los objetivos son muy generales (poco concretos), ambiguos o abstractos, la probabilidad de motivar al trabajador para conseguirlos disminuirá drásticamente. De esta forma, establecer objetivos específicos y congruentes con la capacidad de la organización, aumenta el nivel de ejecución de los trabajadores si lo comparamos con situaciones donde los objetivos han sido definidos vagamente.

Así, cuanto más específico sea un objetivo, más eficaz será para motivar la realización del comportamiento adecuado. Esto lo podemos relacionar con la participación de los trabajadores en la empresa, ya que ella mejorará la eficacia y el rendimiento del trabajador y por extensión, de la empresa.

Funciones de las metas

Las metas, según la teoría de fijación de metas de Edwin Locke, tienen diversas funciones:

  • Ayudan a centrar la acción y la atención a la tarea.
  • Movilizan la energía, los recursos y el esfuerzo del individuo.
  • Aumentan la persistencia y la perseverancia.
  • Ayudan a elaborar estrategias.

Condiciones

El establecimiento de metas será más fácil si se cumplen una serie de condiciones:

  • Claridad.
  • Compromiso.
  • Complejidad de la tarea.
  • Retroalimentación.

Desventajas de este enfoque

Las desventajas de plantearse metas son las siguientes:

  • Requieren tiempo.
  • La teoría se basa en las recompensas con el fin de mantener a los trabajadores motivados.
  • Requieren esfuerzo.

Referencias bibliográficas:

  • Locke, E. (1968). Teoría del establecimiento de metas u objetivos. Estados Unidos
  • Díaz-Ocejo, J. y Mora-Meri, J.A. (2013). Revisión de algunas variables relevantes en el establecimiento de metas deportivas. Anales de psicología,29(1), 233-242.