La vida de Arthur Jensen se caracteriza por una marcada defensa de los hallazgos que realizó durante sus investigaciones. Esto ha sido de gran interés para la psicología de las diferencias individuales y, sobre todo, en el estudio de la inteligencia.

Sin embargo, cabe decir que de la misma manera que fue un prolífico científico, también fue un personaje controverso, en especial cuando trató de hacer ver al mundo sus hallazgos sobre diferencias raciales en el área cognitiva. Veamos qué controversia generó su trabajo a través de esta biografía de Arthur Jensen.

Breve biografía de Arthur Jensen

Arthur Robert Jensen nació el 24 de agosto de 1923, en San Diego, California, Estados Unidos. Estudió en la Universidad de California, en Berkeley, y también en la San Diego State College y Universidad de Columbia.

Redactó su tesis doctoral con Percival Symonds sobre el Test de Apercepción Temática, una prueba proyectiva la cual se fundamenta en la idea de que el inconsciente se plasma y proyecta sobre láminas, revelando aspectos de la personalidad, necesidad y deseos vitales que se desean cumplir, además de habilidades de resolución de problemas. Entre los años 1956 y 1958 realizó investigación postdoctoral en la Universidad de Londres, en su instituto de psiquiatría junto con Hans Eysenck.

Al volver a los Estados Unidos, se convirtió en profesor e investigador en la Universidad de California, donde se centró en las diferencias individuales y el aprendizaje. Dentro de su estudios sobre cómo aprenden los niños, se centró especialmente en las diferencias en cuanto al grado de dificultad para aprender entre diferentes grupos étnicos, sobre todo si el grupo étnico objeto de estudio presenta características culturales que les supone algún tipo de desventaja.

Durante sus años de formación e investigación recibió influencias de Charles Spearman y Hans Eysenck. En su trabajo tocó varios campos de la psicología, en especial psicología de la educación, genética de la conducta, inteligencia y cognición.

A parte de su trayectoria profesional, poco se conoce de la vida íntima de Arthur Jensen. Estuvo casado con su esposa Barbara y siempre sintió un gran interés por la música. En su deseó ser director de orquesta y, con catorce años, participó en un concurso nacional en la ciudad de San Francisco dirigiendo una banda, ganándolo.

Arthur Jensen falleció el 22 de octubre de 2012 en Kelseyville, California, con 89 años.

Estudio de la inteligencia y controversias sobre el CI

El interés por las diferencias en la capacidad de aprendizaje llevaron a Jensen a administrar cuestionarios de CI en escuelas por todo los Estados Unidos. Sus resultados lo llevaron a hipotetizar sobre la existencia de dos tipos diferentes de habilidades de aprendizaje.

  • Nivel I: aprendizaje asociativo, retención de estímulos, memoria.
  • Nivel II: aprendizaje conceptual, más relacionado con la resolución de problemas.

Con el paso del tiempo, Jensen reconoció que su propuesta del nivel II se asemejaba con la idea del factor g de Charles Spearman.

De acuerdo a Jensen, la habilidad cognitiva general es esencialmente un rasgo heredado, determinado fundamentalmente por factores genéticos más que por influencias ambientales. También entendió en un principio que la capacidad de memorizar era un rasgo que se distribuía de forma similar entre razas, mientras que la capacidad de síntesis, o aprendizaje conceptual, era algo que parecía estar más desarrollado en personas blancas que no pertenecientes a otras razas. Sería esta idea la que lo marcaría el camino a la polémica.

Pero la auténtica controversia llegaría en febrero de 1969, cuando publicó su trabajo en la Harvard Educational Review, titulado How Much Can We Boost IQ and Scholastic Achievement?. En él concluyó que los programas orientados a aumentar el CI en la población afroamericana habían fallado y que era presuntamente imposible tal objetivo, dado que, según Jensen, el 80% de la varianza del CI en la población estudiada se debía más a factores genéticos que no a influencias ambientales.

Básicamente, de este trabajo se podía extraer que los ciudadanos de raza negra de los Estados Unidos no tendrían nunca el mismo CI que sus conciudadanos blancos. En una sociedad en que los derechos de los afroamericanos se estaban consiguiendo a base de luchar y que, desde tiempos de Martin Luther King, era algo que suponía una gran crispación a nivel social, este tipo de declaraciones eran meter el dedo en la llaga.

El trabajo se transformó en uno de los más citados de la historia de la investigación en psicología y estudio de la inteligencia, aunque cabe decir que la mayoría de las citaciones tenían el objetivo de refutar lo que Jensen estaba sosteniendo.

Como resultado de la controversia, la vida del propio Jensen se vio afectada. Multitudes protestaron pidiendo que Arthur Jensen fuera despedido. Incluso se dio el caso de que los manifestantes llegaron a pincharle las ruedas del coche a Jensen y amenazar a su familia. La policía consideró que tales amenazas eran reales y era necesario que Jensen y seres queridos abandonaran por un tiempo su hogar.

Cabe decir que no es que Jensen fuera racista. Simplemente se limitó a indicar lo que había encontrado en sus investigaciones y que, si se le hubiera dado la oportunidad, hubiera vuelto a investigar para ver si se podía refutar a sí mismo.

Era consciente de las diferencias educativas tradicionales entre blancos y negros en los Estados Unidos, un factor ambiental cuyo peso no era menospreciable. Lo que quería indicar Jensen con su estudio era que, si bien los programas educativos podían significar la mejora del nivel de vida y cultura afroamericana, observó la posibilidad de que hubieran diferencias asociadas a la raza.

De hecho, y de acuerdo con Thomas Sowell, quien era crítico de muchas tesis de Jensen pero aún así deseó defenderle, indicó que Jensen, en 1969, cuando estaba estudiando a niños afroamericanos administrándoles cuestionarios de CI, obtuvo puntuaciones que le parecieron muy bajas. Viendo, se dispuso a repetir la prueba, una vez consiguió que los niños se acostumbraran a su presencia y estuvieran más calmados. Estaba dispuesto a replicar cualquier experimento las veces que hiciera falta.

Hay que entender que, desde una perspectiva biologicista, se veía el factor g como algo que estaba sustentado en múltiples variables biológicas y que, en base a las aparentes diferencias encontradas entre blancos y negros en varias pruebas cognitivas, se entendía que la raza, como factor biológico, podría estar relacionado con en el rendimiento intelectual.

Cabe indicar que las razas no se deben ver como categorías discretas y definidas (realmente, el concepto de raza en humanos es algo muy fuertemente criticable), sino más bien como conjuntos de características humanas que se han ido mostrando más en unas determinadas poblaciones por procesos de selección natural y que son el resultado de poseer unos determinados genes que han sobrevivido a la siguiente generación.

Reconocimiento a nivel académico

Pese a su controversia con las diferencias en el CI entre personas de raza blanca y de raza negra, Arthur Jensen recibió en 2003 el premio Kistler por sus originales contribuciones, entendiendo las conexiones entre el genoma humano y el funcionamiento de la sociedad. Su visión de cómo la genética influye en el funcionamiento de la sociedad, relacionado con la genética del comportamiento, ha sido considerado uno de los grandes hallazgos del siglo XX en cuanto a las diferencias individuales y su implicación a nivel social se refiere.

En el año 2006 la Sociedad para la Investigación en Inteligencia americana recompensó y reconoció a Jensen por con un galardón a su trayectoria profesional y vital, no exentas de polémica, para la psicología de las diferencias individuales.

Obras

A continuación veremos cuatro libros de Arthur Jensen que, si bien no se han traducido al español, resultan ser una buena muestra de la visión de este psicólogo sobre las diferencias individuales con respecto al constructo de la inteligencia, además de mostrar en algunos de ellos conceptos relacionados con la psicometría y la obtención de datos por medio de los cuestionarios.

1. Bias in Mental Testing (1980)

Bias in Mental Testing, en español "Sesgo en investigación con pruebas mentales", es un libro en el que se examina el sesgo a la hora de aplicar cuestionarios que miden el CI, aunque se encuentren presuntamente estandarizados.

Se trata de un libro bastante exhaustivo, de unas 800 páginas en las que Jensen expone con detalles las posibles evidencias de sesgo a la hora de administrar cuestionarios de inteligencia en una gran cantidad de poblaciones norteamericanas.

El mensaje que se puede extraer del libro es que las pruebas que se estaban administrando no mostraban ningún tipo de sesgo si eran administrados en personas que tenían como lengua materna o fluida el inglés.

Sin embargo, con esto viene a indicar que sí hace falta adaptar lingüísticamente estos cuestionarios a grupos que tengan como idioma propio otro que no sea el inglés, incluso si se han criado en los Estados Unidos. Con ello se evitará todo tipo de sesgo cultural.

2. Straight Talk about Mental Tests (1981)

El título de este libro podría traducirse como "Conversación directa sobre las pruebas mentales". Se trata de un libro en el que se habla de psicometría pero adaptado a un público más general, sin ser necesariamente estadistas ni psicólogos en investigación.

3. The g Factor: The Science of Mental Ability (1998)

En este libro Arthur Jensen expone el concepto del factor de inteligencia general. En él se expone también la trayectoria histórica del concepto y los diferentes modelos que lo han abordado y tratado de conceptualizar.

También defiende la heredabilidad de la inteligencia, además de exponer sus correlatos biológicos y su capacidad predictibilidad.

4. Clocking the Mind: Mental Chronometry and Individual Differences (2006)

En este libro expone cómo el cerebro procesa la información y diferentes formas en que estos procesos se pueden medir.

Para Jensen, la velocidad del pensamiento le parecía ser un fenómeno más importante que el propio concepto de cociente intelectual.

Mientras que uno viene a indicar cuán de rápido uno es capaz de resolver problemas de cualquier índole, el otro lo conceptualizaba más como una especie de puntuación que te permitía considerarte por encima o por debajo en un ránking.

Referencias bibliográficas:

  • Jensen. A. R. (1973). Educational differences. London. Methuen.
  • Jensen, A. R. (1989). "The relationship between learning and intelligence". Learning and Individual Differences. 1: 37–62
  • Rushton, J. P., & Jensen, A. R.. (2005). Thirty years of research on Black-White differences in cognitive ability. Psychology, Public Policy, & the Law, 11, 235-294.
  • Jensen, Arthur R. (Spring 1969). "How Much Can We Boost IQ and Scholastic Achievement?". Harvard Educational Review. 39 (1): 1–123. doi:10.17763/haer.39.1.l3u15956627424k7