Muchos artistas han sido punta de lanza del cuestionamiento de los estereotipos de género.

David Bowie, Lady Gaga, Prince… todos ellos son o fueron grandes profesionales altamente reconocidos a nivel mundial por la calidad de sus canciones. Asimismo, también eran vistos como excéntricos debido a su vestuario o a su búsqueda de una apariencia andrógina. Reúnen características propias de personas gender bender, un concepto del que vamos a hablar a lo largo de este artículo.

Gender bender: ¿qué es?

El término de gender bender hace referencia a aquella persona la cual se revela contra los roles y estereotipos de género y el sistema binario que estos establecen, siendo dicha ruptura para con ellos mostrada de cara al público de manera activa.

La manifestación de dicha rebeldía hacia los roles de género puede llevarse a cabo de innumerables maneras. Una de las más habituales es la de mostrar roles y comportamientos atribuidos por los roles de género al sexo opuesto. Otra de ellas (y probablemente las más visible a nivel externo) es el uso de un vestuario o apariencia que o bien se asocie con dicho otro sexo o bien emplee elementos de ambos, lográndose un look andrógino ene are último caso. También es habitual que se den ambas maneras de expresión, tal y como hacen las drag queens o los drag kings.

El gender bender puede estar intentando generar con su conducta un cambio social, a modo de movimiento o activismo. Son embargo es importante tener en cuenta que el gender bending no tiene porqué ser una postura activista radical, pudiendo ser meramente una forma de autoexpresión o incluso de exploración para forjar la propia identidad independiente de la opinión de los demás.

El gender bending como movimiento social

Si bien no en todas las ocasiones, puede entenderse al gender bending (siendo está la tendencia en sí y el gender bender la persona que la practica) como una forma de movimiento y activismo social.

En este sentido se estaría realizando una protesta ante los roles de género, excesivamente restringidos y tendientes a la exclusión de quienes no se circunscriben a ellos. Se estaría expresando un mayor de deseo de libertad para ser tal y como se quiera ser, pudiendo ser y expresarse libremente sin estar ceñidos o constreñidos por unos patrones no elegidos por uno mismo y sin que por ello se produzca la discriminación o la crítica social.

Este activismo suele actuar de manera reivindicativa pero pacífica, en ocasiones actuando a través de la parodia y la teatralidad para expresar la artificialidad del constructo género. Tal y como hemos indicado suelen emplearse elementos asociados al otro género, si bien puede buscarse también el no-género y la androgeneidad o la mezcla de características vinculadas a cada uno de los géneros.

Asimismo hay que tener en cuenta que este tipo de activismo se da en sociedades con un sistema binario y con roles de género como los nuestros, pero no en otras culturas que incluso reconocen un tercer sexo o identidad de forma tradicional.

Diferenciación de otros conceptos

A pesar de que el gender bending es un tipo de reacción a los estereotipos de género que se asocia a la población del colectivo LGTBI, debido entre otros aspectos a que dicho colectivo ha tenido que luchar contra la discriminación y defiende el derecho a la libertad sexual e identitaria, en realidad abarca y va dirigido a toda la población.

De hecho, esta relación a menudo provoca que se haya identificado el gender bending con otros conceptos que aunque en algunos casos pueden tener cierta vinculación, sería incorrecto considerar como sinónimos.

1. Confusión con orientación sexual

En primer lugar cabe considerar que el gender bending es una reacción a los estereotipos de género, siendo esto independiente de la orientación sexual de la persona en cuestión. Y es que la orientación sexual marca la preferencia y atracción sexual hacia las personas de un determinado sexo.

Así, aunque socialmente se ha considerado vinculado a la homosexualidad o a la bisexualidad lo cierto es que un gender bender puede tener cualquier tipo de orientación sexual, siendo de hecho muchos de ellos heterosexuales. Y a la inversa, cualquier persona o dependiente te de su orientación puede seguir o cumplir los roles de género.

2. Transexualidad

Otro aspecto, con el que de hecho suele identificarse a menudo al vender bender, es la transexualidad. Pero también en este caso la identificación entre ambos conceptos no es correcta.

La transexualidad implica la presencia de una identificación con un sexo que no es el que nos viene dado por nacimiento, no teniendo porqué implicar necesariamente un rechazo a los roles de género (si bien la mayoría de transexuales deben hacer frente a estigmas vinculados a estos).

Asimismo, el gender bending no tiene por qué implicar sentirse en un cuerpo equivocado.

3. Travestismo: no siempre un medio de expresión del gender bender

Por último está el concepto de travestismo, quizás el socialmente más vinculado al gender bender. Y es que sí es cierto que una de las maneras de manifestar el rechazo a los roles y estereotipos de género es a través del uso de prendas, complementos y maquillajes vinculados al sexo opuesto, o bien a mezclar estilismos típicamente considerada masculinos y femeninos.

Sin embargo no todas las personas que se trasvisten lo hacen como muestra de activismo social o para romper con los estereotipos, además de que el gender bender puede mostrar su ruptura con los roles de género de otros modos más allá de su vestuario (por ejemplo a nivel conductual).

Aparición en múltiples contextos

Hemos empezado este sería hablando de diferentes cantantes que han marcado y sido relevantes en el imaginario colectivo y que en más de una ocasión han empleado looks andróginos como modo de expresión.

Ello es debido a que el mundo de la música en general genera figuras e iconos fácilmente reconocibles por todos. Pero los gender bender no solo existen en dicho ámbito: actores y actrices, escritores o dramaturgos han introducido o representado está disputa o ruptura con los estereotipos de género.

En cualquier caso cabe destacar que en parte por la mala consideración social que hasta hace pocos años han tenido opciones diferentes a las establecidas por la tradición son muchas las personas de este colectivo que no han podido expresar libremente su manera de verse a sí mismos, además de ser a menudo ignorados, marginados e incluso perseguidos.

Eso sí, si bien el gender bending como movimiento no empezaría hasta la década de los sesenta esto no quita que el concepto detrás de él no sea algo de lo que se ha hablado a lo largo de los siglos.

Y no solo en la realidad, sino que también en múltiples obras de ficción pueden verse casos de gender bending. Se dice que incluso Shakespeare introdujo en muchos de sus personajes algún tipo de mención a los estereotipos o roles de género o al hecho de actuar de una manera atribuida al sexo opuesto.

Referencias bibliográficas:

  • Butler, J. (1988). Performative Acts and Gender Construction: An Essay in Phenomenology and Feminist Theory (PDF).
  • Butler, J. (2006). Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity. 1st Edition. Routledge Classics.
  • Lonc, C. (1974). Genderfuck and Its Delights. Gay Sunshine, 21.