Si hablamos de endocrinología conductual, puede que muchos de nosotros no sepamos exactamente en qué consiste ésta. Pues bien, se trata de la rama científica encargada de estudiar qué efecto ejerce el sistema neuroendocrino sobre el comportamiento.

Una de las figuras más destacadas de esta rama científica fue el etólogo estadounidense Frank A. Beach (1911-1988), quien se encargó de desarrollar gran parte de sus investigaciones fundamentales, a través de obras como “Patrones de comportamiento sexual” (1951)”, una de sus obras más reconocidas.

En este artículo veremos una biografía de Frank A. Beach y haremos un repaso a sus contribuciones más importantes en este ámbito del conocimiento.

Frank A. Beach: ¿quién fue?

Frank Ambrose Beach (1911-1988) fue un etólogo y psicobiólogo de origen estadounidense, que nació el 13 de abril de 1911 en Emporia (Kansas, Estados Unidos) y que falleció el 15 de junio de 1988, a la edad de 77 años.

Debido a sus publicaciones sobre el tema, muchos lo consideran el fundador de la endocrinología conductual, una rama de la endocrinología encargada de estudiar el sistema neuroendocrino, así como los efectos de éste sobre el comportamiento.

Por su parte, la etiología es una rama del conocimiento que nace de dos ciencias, la biología y la psicología experimental, y que se encarga de estudiar el comportamiento de los animales, ya sea en situación de libertad, en sus medios naturales o en condiciones artificiales de laboratorio.

Datos relevantes

A Frank A. Beach se le recuerda especialmente por sus contribuciones al campo, no únicamente de la etiología, sino también de la psicobiología. De hecho, fue una de las figuras más destacadas de su generación en este segundo campo del saber.

Frank se centró en estudiar el comportamiento sexual de los animales, pero también otros tipos de comportamiento instintivos (la conducta maternal y paternal o la conducta de apareamiento, por ejemplo). Es por ello que a Frank se le considera uno de los fundadores de la endocrinología conductual, junto a William C. Young.

Origen y trayectoria académica

Frank A. Beah fue el primero de tres hijos. Sus padres fueron Frank Ambrose Beach y Bertha Robinson Beach. Empezó a estudiar psicología en Emporia. Una de las figuras que le influyó fue James B. Stroud. Se graduó en el año 1932 y obtuvo una beca para investigar en psicología clínica. Luego, realizó su tesis sobre la visión del color en las ratas.

Una vez finalizada su investigación, obtuvo otra beca, esta vez en la Universidad de Chicago, donde empezó a trabajar con el psicólogo Harvey Carr. Frank A. Beach trabajó con figuras muy relevantes, de las cuales destacaremos al psicólogo conductista Karl Lashley.

Más adelante, Frank volvió a trasladarse, debido a problemas económicos; esta vez se fue hasta Kansas, concretamente a la ciudad de Yates Center, donde trabajaría como profesor de secundaria. En Kansas fue donde conoció a su esposa, aunque duraron poco tiempo.

Pasión por la investigación

Años más tarde, en 1935, Frank A. Beach volvió a la Universidad de Chicago y finalizó su tesis doctoral; su temática era el papel de la neocorteza en el comportamiento materno innato de las ratas.

En estos años se casó con Anna Beth Odenweller, su segunda esposa. Con ella formó una familia, y tuvo dos hijos: Susan y Frank. Desgraciadamente, Anna murió en 1971, y Frank se volvió a casar, esta vez con Noel Gaustad.

En 1936, Frank empezó a trabajar (durante un año) en el laboratorio de Cambridge de Karl Lashley, el psicólogo conductista con el que ya había coincidido. Ahí realizó investigaciones sobre el comportamiento sexual en los animales.

Trayectoria profesional

Especialmente interesado en los animales, más adelante Frank A. Beach dejó el ámbito más académico (de forma temporal) y empezó a trabajar en el Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York (EEUU), donde estuvo un total de diez años.

A Frank se le recuerda especialmente por sus aportaciones a un ámbito muy concreto del conocimiento: la endocrinología y la neurología animal. Concretamente, realizó numerosas aportaciones en relación a la influencia del sistema neuronal y endocrino en el comportamiento de los animales.

Una vez finalizada su estancia en el Museo de Nueva York, Frank empezó a trabajar en la Universidad de Yale, volviendo así al mundo académico. Ahí permaneció diez años más, estudiando, entre otros temas, el comportamiento reproductivo de los perros.

Entre los años 50 y 60, estuvo trabajando como profesor de psicología en diversas universidades; eso sí, sin dejar de investigar. En 1978, Frank A. Beach se convirtió en profesor emérito, y en 1986 obtuvo el premio APA a la Enseñanza Distinguida en Biopsicología.

Obras destacadas

Una de las obras más destacadas y conocidas de Frank A. Beach, además de ser un clásico en su campo, es Patrones de comportamiento sexual (1951), que elaboró junto al antropólogo Clellan S. Ford. Otra de sus obras destacadas es Sexualidad humana en cuatro perspectivas (1977).

Más allá de sus dos obras principales, encontramos también publicaciones y libros importantes del autor. Algunos de ellos son:

  • The Pedagogical Seminary and Journal of Genetic Psychology (1937)
  • Hormonas y comportamiento: una encuesta sobre la interrelación entre las secreciones endocrinas y los patrones de respuesta abierta (1948)
  • El Snark era un Boojum, psicólogo estadounidense (1950)
  • Efectos de la experiencia temprana sobre el comportamiento de los animales, Psychological Bulletin (1954)
  • La esencia del instinto, Revisión psicológica (1955)
  • Locks and Beagles, psicólogo estadounidense (1969)

Muerte y legado

Es innegable la gran aportación que realizó Frank A. Beach al campo de la psicobiología, y también al de la neuroendocrinología conductual. Frank se pasó toda su vida investigando, enseñando y aprendiendo.

Lo vemos a través de una frase suya, que dice: “Aumentar el conocimiento, en sí mismo, es una forma justificable de pasar la vida”.

Así, centró su vida en estudiar la conducta; de hecho, otra de sus frases célebres habla de ello: “El mayor problema del hombre hoy no es comprender y explotar su entorno físico, sino comprender y gobernar su propia conducta”.

A Frank A. Beach la muerte le “pilló” trabajando y en activo, como no podía ser de otra manera, y es que sus últimos días en la cama de un hospital se los pasó leyendo literatura científica. Finalmente, murió el 15 de junio de 1988, a la edad de 77 años.

Referencias bibliográficas:

  • Bilbo, S.D. (2013). Frank A. Beach award: programming of neuroendocrine function by early-life experience: a critical role for the immune system. Hormones and Behavior, 63(5): 684-691.
  • Dewsbery, Donald A. (2000) "Frank A. Beach, Master Teacher", Portraits of Pioneers in Psychology, 4: 269- 281.
  • Donald A. Dewberry (1998). Frank Ambrose Beach, 1911-1988: una memoria biográfica.
  • M Soto-Gamboa, F Bozinovic - Fisiología ecológica y evolutiva (F Bozinovic, ed.). (2003). Endocrinología y ecología conductual: mecanismos proximales que explican patrones conductuales.