Uno de los principales neurólogos europeos.

La neurología es una de las ciencias más recientes. Las primeras investigaciones científicas para abordar los mecanismos cerebrales detrás de varias enfermedades apenas tienen unos cien años de historia.

Una de las figuras más importantes que abordaron las causas neurológicas de varios trastornos, y pionero en la neurocirugía, fue Joseph Babiński quien, además de darle su nombre a un reflejo presente en lactantes, contribuyó de forma significativa en el desarrollo de la neurología y la psiquiatría.

En este artículo vamos a ver una breve biografía de Joseph Babiński, explicaremos en qué consistieron sus investigaciones y cuál fue su papel en el asentamiento de las modernas neurociencias.

Biografía de Joseph Babiński

Joseph Jules François Félix Babiński fue un neurólogo que nació en 17 de noviembre de 1857 en París, y murió en esa misma ciudad el 29 de octubre de 1932, a la edad de 74 años.

De origen polaco, sus padres decidieron huir de Polonia tras la invasión de la Rusia zarista que pretuvo sofocar las pretensiones independentistas del país.

Babiński se crió en París, y en sus primeros años se formó en la escuela polaca de Batignolles.

Formación profesional

En 1879 fue asignado como médico interno al servicio de Victor André Cornil en el Hôtel-Dieu, una institución cuyo objetivo era la de ofrecer ayuda a huérfanos, indigentes y peregrinos que era administrada por la Iglesia.

Más tarde pudo cursar los estudios de medicina en París, graduándose en 1884. Ese mismo año tuvo la oportunidad de poder ejercer como jefe en la clínica de Jean-Martin Charcot en la Salpêtrière. Al año siguiente, logró terminar su tesis: Estudio anatómico y clínico sobre la esclerosis en placas.

Babiński fue adoptado por Charcot como uno de sus discípulos favoritos. Además de ejercer una importante influencia sobre él, Joseph Babiński tomó como referentes a otros personajes ilustres de la medicina de la época, como Legrand du Saulle, Ranvier, de Vulpian y el propio Cornil, con quien había trabajado años atrás.

En un principio quería ejercer la docencia universitaria, sin embargo no tuvo suerte. El motivo de que no fuera aceptado como nuevo profesor en la universidad fue que no logró superar el examen, junto con otro candidato, Gilles de la Tourette. Esto fue debido en parte a malas relaciones entre su mentor Charcot y el tribunal de selección. Tras ser rechazado la primera vez, Babiński optó por desistir.

En 1890 logró conseguir ejercer como jefe clínico en la Pitié, puesto que mantendría hasta su jubilación en 1922.

Investigación y obra

Babiński centró sus investigaciones en averiguar los mecanismos implicados detrás de los trastornos psicológicos y las enfermedades del sistema nervioso. Era bastante común en aquella época clasificar varias enfermedades cuando presentaban unas causas desconocidas: histeria.

Mientras ejercía en la Pitié, en 1896 Babiński logró identificar el fenómeno que llevaría posteriormente su apellido: signo de Babiński. Este signo implica que haya un reflejo en las plantas de los pies que hace que se extiendan. En una persona sana y adulta, lo normal es que, ante este tipo de estimulación, el pie se flexione. El origen de este reflejo anormal se debe a lesiones en las vías piramidales.

Tras el hallazgo, Babiński publicó un breve artículo titulado Sobre los reflejos cutáneo-plantares en algunos daños orgánicos del sistema nervioso central.

Cabe decir que antes de que él se fijara en este fenómeno, el alemán E. Remak ya lo había descrito, pero sin saber exactamente su origen neurológico. Además de esto, fue Babiński quien logró utilizar la presencia de este reflejo errático como criterio en el diagnóstico diferencial entre hemiparesia histérica y la orgánica, atribuyéndole su origen en un mal funcionamiento del sistema nervioso.

En 1898 volvió a publicar un artículo en el que trataba el mismo tema. Informó que no logró encontrar este signo en pacientes con histeria. Pasados otros años, en 1903 volvió a publicar un nuevo artículo, explicando que la aparición del reflejo en la plantas de los pies se daba cuando el sistema piramidal se había visto lesionado en adultos, pero también explicó que en niños sanos se podía encontrar este mismo reflejo.

Los lactantes no tienen el sistema piramidal plenamente desarrollado, es por ello que manifiestan este signo. En términos filogenéticos, la aparición de este reflejo en la vida adulta es un retroceso a un estadio en el que no se ha logrado todavía un completo control de la locomoción.

Sus estudios sobre la histeria

Babiński no fue únicamente conocido por el reflejo que lleva su mismo apellido. En su época logró volverse famoso gracias a que generó un enorme escándalo en la Salpêtrière. A pesar de que en un principio compartía la praxis de Charcot y sus mismas ideas con respecto a la histeria, con el paso del tiempo cambió su visión de esto. Además, descubrió que algunos casos de histeria tenían un importante componente de autosugestión, viendo que quizás se podían curar mediante persuasión ejercida por otra persona.

Además de esto, descubrió que en cierta medida, los médicos como Charcot y sus colegas habían sido de forma indirecta los que habían generado sintomatología histérica, influyendo a los pacientes. Esta afirmación supuso un auténtico alboroto en la Salpêtrière.

La enfermedad de Babiński-Frölich

Babiński fue clave en la investigación de algunas enfermedades. Un ejemplo de ello es el síndrome adiposo-genital, descrito en 1900 y que se la denominó posteriormente enfermedad de Babiński-Frölich.

Esta enfermedad implica que el desarrollo de los órganos sexuales se vea interrumpido, además de haber una excesiva acumulación de grasa en diferentes partes del cuerpo, cefaleas y diabetes insípida. Su origen está en un mal funcionamiento en el eje hipotálamo-hipófisis.

Muerte y legado

Joseph Babiński fue uno de los pioneros en el campo de la neurocirugía, una disciplina que en su momento apenas estaba dando las primeras señales de vida. Dio a conocer este campo a través de dos obras: La sección de la rama externa del espinal en la tortícolis llamada mental (1907) y La craneoctomía descompresiva (1991).

También fue conocido por ser uno de los primeros franceses en intervenir quirúrgicamente en áreas del sistema nervioso. En 1922 localizó un tumor espinal y lo extirpó.

Diez años después de este gran hecho en su vida, Babiński murió en 1932 a causa de la enfermedad de Parkinson,

Este científico sirvió de ejemplo y de guía para varios neurólogos, siendo uno de sus más destacables discípulos Egas Moniz, quien a su vez fue uno de los precursores de la lobotomía prefrontal. Sus propios discípulos elaboraron, tras su fallecimiento, una obra en la que se recopilaron varios de los estudios elaborados por Joseph Babiński (Oeuvre Scientifique, 1934)

Referencias bibliográficas:

  • Philippon J, Poirier J. (2009) Joseph Babinski. A biography. Nueva York, Estados Unidos. Oxford University Press,
  • Massie R. (2004). Charcot and Babinski: beyond a simple teacher-student relationship. The Canadian journal of neurological sciences, 31, 422-426.