Kurt Schneider es, junto con Karl Jaspers, el principal representante de la Escuela de Heidelberg, un importante antecedente de la fenomenología y de la psicopatología de corte biologicista. 

En este artículo analizaremos la biografía y las aportaciones teóricas de Kurt Schneider, en particular las relacionadas con la esquizofrenia, la depresión y la psicopatía.

Biografía de Kurt Schneider

Kurt Schneider nació en el año 1887 en la localidad Crailsheim, que en la actualidad se encuentra en Alemania pero en la época pertenecía al reino independiente de Württemberg. Estudió medicina en las universidades de Berlín y de Tübingen, y 1912 obtuvo un doctorado con una tesis sobre la psicopatología en el síndrome (o “psicosis”) de Korsakoff.

Tras servir en el ejército durante la Primera Guerra Mundial, Schneider continuó formándose como psicopatólogo, filósofo y docente. En 1922 fue contratado en calidad de profesor asociado en la Universidad de Colonia. En el año 1931, se convirtió en director del Instituto de Investigación Psiquiátrica de Munich y en jefe de psiquiatría de un hospital municipal.

Colaboró con el ejército alemán como médico y psiquiatra de alto rango en los años de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, en 1946, fue nombrado jefe de psiquiatría y de neurología en la Universidad de Heidelberg, una institución que tuvo un papel fundamental en los desarrollos posteriores de la psicopatología académica.

Schneider se retiró de la actividad profesional en el año 1955; hasta ese momento conservó su cargo como decano en Heidelberg, obtenido cuatro años antes. Murió en octubre de 1967 a los 80 años, dejando a la psicología y la psiquiatría un legado que tendría una influencia notable.

Uno de los puntos clave de la metodología de Schneider fue su interés particular por la descripción analítica de la experiencia subjetiva de los pacientes. En este sentido sus propuestas se pueden relacionar con el método fenomenológico, y deben ser entendidas en un contexto teórico más amplio: el de la escuela de psiquiatría de Heidelberg.

La escuela de psiquiatría de Heidelberg

Kurt Schneider es considerado, junto con Karl Theodor Jaspers (1883-1969), uno de los teóricos principales de la escuela de psiquiatría de Heidelberg, cuyo núcleo se encontraba en la Universidad de Heidelberg, en Alemania. Esta corriente se caracterizó por su aproximación al trastorno mental desde una perspectiva biologicista.

Jaspers es conocido principalmente por su trabajo en torno a los delirios; un aspecto muy relevante de su obra es su énfasis en la importancia de la topografía (el aspecto formal) de los síntomas psicopatológicos, en oposición a sus contenidos específicos. Otros autores relevantes de la Escuela de Heidelberg son Wilhelm Mayer-Gross y Oswald Bumke.

El antecedente más claro de la Escuela de Heidelberg es Emil Kraepelin (1855-1926). Este autor creó una clasificación de los trastornos mentales en función de sus manifestaciones clínicas, oponiéndose a sistemas anteriores que utilizaban como criterio principal las causas hipotéticas. La influencia de Kraepelin en las clasificaciones diagnósticas modernas es evidente.

Aportaciones de este autor

Las contribuciones más significativas de Kurt Schneider al campo de la psicopatología se relacionan con los métodos de diagnóstico.

En concreto, se focalizó en los síntomas y signos más característicos de determinados trastornos psicológicos por tal de sistematizar y facilitar su identificación, así como la distinción de fenómenos similares pero no equivalentes.

1. Síntomas de primer rango de la esquizofrenia

Schneider delimitó la conceptualización de la esquizofrenia a partir de una serie de manifestaciones a las que se refirió como “síntomas de primer rango”, y que ayudarían a distinguir este trastorno de otros tipos de psicosis. Es importante tener en cuenta que en la época el término “psicosis” hacía referencia también a fenómenos como la manía.

Los síntomas de primer rango de la esquizofrenia según Schneider serían las alucinaciones auditivas (incluyendo voces que comentan las acciones del sujeto y el eco del pensamiento), las experiencias de pasividad (como los delirios de control), el delirio de robo del pensamiento, el de difusión del pensamiento y las percepciones delirantes.

La influencia que ha tenido esta agrupación de síntomas en las clasificaciones diagnósticas posteriores ha sido muy significativa. Tanto los manuales DSM como los CIE se inspiran en gran medida en la concepción schneideriana de que existen síntomas nucleares (como los delirios y las alucinaciones) que pueden ir acompañados de otros menos específicos.

2. Depresión endógena y reactiva

Otra de las aportaciones más relevantes de Schneider es la distinción entre dos tipos de depresión: la endógena, que tendría un origen biológico, y la reactiva, asociada en mayor medida a alteraciones psicológicas, en particular debidas a eventos vitales negativos.

En la actualidad la utilidad de esta distinción está muy cuestionada, en buena parte a causa de que se sabe que en las supuestas “depresiones reactivas” el funcionamiento de los neurotransmisores está alterado, además de que a la idea de Schneider subyace una concepción dualista de la psicología. No obstante, el término “depresión endógena” sigue siendo popular.

3. Los 10 tipos de psicopatía

Hoy en día entendemos la psicopatía de un modo similar al trastorno antisocial de la personalidad descrito por los principales manuales diagnósticos. Estas ideas deben mucho a otra de las aportaciones de Kurt Schneider: su descripción de la psicopatía como una desviación ambigua en relación a la conducta normativa, y de los 10 tipos de psicopatía.

Así, este autor creó una tipología no sistemática, basada puramente en sus propias ideas, diferenciando de este modo la psicopatía caracterizada por anormalidades en el humor y en la actividad, las de tipo inseguro-sensible e inseguro-anancástico, la fanática, la auto-asertiva, la emocionalmente inestable, la explosiva, la insensible, la de voluntad débil y la asténica.