Robert Remak tuvo bastante mala suerte en vida si somos de los que vemos el vaso medio vacío. El hecho de ser judío y tener que competir contra uno de los grandes como lo fue Rudolf Virchow no le benefició en nada en su intento por ser docente universitario.

Pero, pese a que su deseo de ser profesor en la más alta institución alemana de su tiempo le fue denegado, su grandes hallazgos en el campo de la embriología, fisiología y neurología hacen de Remak una figura para nada obviable.

La vida de este polaco de origen judío en la sociedad alemana del siglo XIX no fue fácil, pero tampoco se puede decir que su historia fuera borrada, y aquí la conoceremos a través de una biografía resumida de Robert Remak.

Breve biografía de Robert Remak

Neurólogo, fisiólogo, embriólogo, histólogo y micólogo son las cinco palabras que pueden definir a Remak en el terreno de lo profesional. Sus hallazgos cambiaron mucho la percepción sobre cómo se formaban los seres vivos, sobre todo los vertebrados, además de describir la estructura del sistema nervioso y cómo se originaban las células a partir de otras preexistentes. La lista de sus contribuciones es extensa, y no es de extrañar puesto que, como le fue rechazado en múltiples ocasiones poder ser profesor universitario, dedicó todo su tiempo a la investigación.

Primeros años

Robert Remak nació en Posen, Alemania (actual Poznań, Polonia) entre el 26 y el 30 de julio de 1815. Nació en el seno de una familia de judíos ortodoxos fuertemente identificados con la cultura polaca, siendo él el mayor de los cinco hijos.

Los primeros años de su educación los pasó en el hogar pero, posteriormente, iría a la escuela secundaria de la ciudad de Poznań. Pese a su interés por los estudios y ser un excelente estudiante, tuvo que interrumpir su educación durante un año debido a que su salud, muy quebradiza, empeoró y tuvo que reposar. Afortunadamente se recuperó y, más tarde, cursaría estudios en el Gymnasium polaco de Poznan.

Formación universitaria

Habiendo cumplido los 18 años se marchó a Berlín para estudiar en la Universidad de la capital alemana. La Berlín del siglo XIX ya apuntaba maneras como el centro cultural, científico y filosófico que acabaría siendo en muy pocos años. Era la meca científica de cualquier ciudadano alemán interesado en cursar estudios universitarios, siendo el caso de Remak, quien cursaría medicina en tan neurálgica ciudad.

En la facultad tuvo la suerte de tener de profesores a grandes figuras de la ciencia alemana de la época, como el fisiólogo Johannes Müller y el naturalista C.G. Ehrenberg. Ambos profesores eran muy afines a la técnica de la microscopía, invitando a Remak a que comenzara a estudiar muestras de tejidos y células por su propia cuenta, tanto para satisfacer su curiosidad como para expandir su conocimiento. Así pues, comenzaría a estudiar esta disciplina incluso antes de haber finalizado la carrera de medicina.

Lo primero que estudió con este instrumento fueron las células ganglionares y fibras nerviosas de los invertebrados. De sus hallazgos publicaría su primer trabajo sobre la estructura del tejido nervios en 1836, teniendo tan solo 21 años.

En 1838 publicaría su tesis Observationes anatomicae et microscopicae de systematis nervosi structura, texto en el cual demostraba la existencia de una estructura en forma de cilindro que él denominó “banda primitiva”. Esta misma banda había sido denominada cilindro-eje por el anatomista Johannes Evangelista Purkinje. Con su microscopio Remak también observó fibras nerviosas ameduladas en el sistema nervioso simpático, al cual él se refería como “sistema nervioso orgánico”.

De la vida de Remak no únicamente destacan sus grandes e importantes hallazgos científicos habiendo apenas cumplido 30 años. También realizó una importante tarea dándole prestigio a su lengua materna, puesto que él mismo tradujo su tesis al polaco, contribuyendo a fijar una nueva nomenclatura médica en esta lengua eslava. Pese a ser bastante hablada, era una lengua muy minorizada frente al alemán, considerada una importante lengua de divulgación científica.

Primeros años profesionales

Tras acabar su formación, Robert Remak fue a parar al laboratorio de Johannes Müller, trabajando en él. También ofrecía clases privadas de microscopía y se adentró en la práctica clínica. Con estos trabajos se ganaba la vida puesto que, pese a que su intelecto y tempranos hallazgos eran impresionantes, su condición de judío le obstaculizaba ser profesor universitario en una Alemania muy antisemita, incluso en los círculos culturales y científicos más moderados.

Dada la discriminación religiosa y étnica de la Alemania del siglo XIX, Remak se planteó irse a París. Esta idea la reflexionó fuertemente, sin embargo, el naturalista Alexander von Humboldt le convenció para quedarse y continuar con sus investigaciones. Gracias a esto, en 1839 descubrió células ganglionares en la aurícula derecha de la rana, dando vida a la doctrina neurogénica de la contracción cardíaca. Más tarde encontraría fibras nerviosas en el pulmón, la laringe, la faringe y la lengua y, también, en la pared de la vejiga urinaria.

En 1840 se centró en el estudio del denominado sistema nervioso orgánico, tanto desde un punto de vista histológico como de uno fisiológico. Un año más tarde publicaría sus resultados en forma de artículos, componiendo la Encyclopädische Wörterbuch der medicinischen Wissenschaften (Diccionario enciclopédico de las ciencias médicas).

Publicaría en el "Medizinische Zeitung su estudio Über die Entstehung der Blutkörperchen" (Sobre la formación de las células sanguíneas), en el que hablaba sobre cómo las células de la sangre se dividían y multiplicaban. Básicamente, en este artículo muestra su rechazo a la teoría todavía muy extendida en su tiempo de que las células se podían generar a partir de una sustancia elemental más o menos homogénea.

Nuevas oportunidades

La década de 1840 parecía que iba a ser una época de cambios sociopolíticos en Prusia, puesto que ese mismo año Federico Guillermo IV ocupó el trono y, con él, una mayor tolerancia hacia los judíos, o en principio esa era la idea. Aprovechando esto, Robert Remak, mediante la ayuda del ministro de educación y personándose delante del mismísimo monarca le pidió que le nombrara “Dozent” para así poder dar clases en la universidad. Por desgracia, no aprobó su petición.

Robert Remak se vio obligado a continuar en el campo de la investigación, esta vez trabajando como ayudante en el laboratorio de Johann Lucas Schönlein. En ese laboratorio Remak hizo investigación clínica, recogida en el libro “Diagnostische und pathogenetische Untersuchungen” (Diagnósticos y estudios patológicos, 1845). También prosiguió con sus trabajos sobre embriología y sobre la estructura del sistema nervioso.

Aunque frustrado por no poder ser profesor universitario supo canalizar su rabia e ira en algo productivo y, fruto de ello, descubrió que la capa germinal más profunda en el embrión tiene su origen en el epitelio.También demostró la división celular en el origen embrionario de las haces musculares primitivos y descubrió las fibrillas del cilindro-eje.

Afortunadamente, su suerte cambió en 1847, puesto que ese año fue nombrado profesor lector de la Universidad de Berlín, con los apoyos de Schönlein y Humboldt. Aunque se trataba de una plaza menor, esto no evitó que generara una importante repercusión mediática, puesto que Robert Remak era el primer judío que ocupaba una plaza así en tal institución. Gracias a esto ganó mucho renombre dentro de la comunidad científica. Como guinda del pastel sería ese mismo año en el que contraería matrimonio con Feodore Meyer.

Aunque su sueño de profesor universitario se había conseguido, aunque no del todo, no dejó el campo de la investigación. Siguió con sus estudios en medicina, especialmente en la hoja germinal y el desarrollo de los vertebrados. En 1850 publicaría la primera parte de sus estudios sobre estas dos temáticas, además de discutir la posibilidad de que las células de los huevos de gallina fecundados se dividen continuamente.

Avances de la teoría celular

En 1851 descubrió que los órganos en los que se asientan los sentidos, como los ojos, los oídos, la piel y demás, se forman desde el ectodermo. Un año más tarde publicaría en los archivos de Müller su propia doctrina sobre la división celular, señalando que las células se multiplican por escisión de su núcleo, no a partir de un protoplasma originario. Este es, en efecto, uno de los grandes avances científicos en tiempos modernos, pues culminaba la teoría celular tal y como la conocemos hoy en día.

Con esta teoría de la célula Remak rebatía a Theodor Schwann acerca del origen exógeno de las células. Remak, como ya conocemos hoy en día, consideró que las células animales y vegetales poseen un único origen intracelular, y que todas las células animales surgían de células embrionarias por división progresiva. En 1852 reafirmó todo esto publicando un artículo en el que defendía que las células, por necesidad, tenían que surgir de otras células, ya fuera por división o por escisión.

En 1855 completaba su obra embriológica publicando “Untersuchungen über die Entwickelung der Wirbelthiere” (Investigaciones sobre el desarrollo de los vertebrados). Simplificaría la teoría de las hojas germinales y sería él mismo quien introduciría en los términos “ectodermo”, “mesodermo” y “endodermo”. Sería en ese mismo año en el que publicaría su primer trabajo de neurología, Über methodische Electrisierung gelähmter Muskeln (Sobre la electrificación metódica de músculos paralizados).

Últimos años

En 1856 rompería lazos con la universidad puesto que se le denegó la plaza de profesor de anatomía patológica. Ya bastante harto de que, pese haber sido un excelente investigador y un gran estudiante en esa misma institución apenas se le permitiera nada, decidió continuar con la práctica clínica y divulgando, publicando Galvanotherapie der Nerven und Muskelnkrakheiten, (Galvanoterapia en enfermedades de nervios y músculos) que dedicó a Humboldt.

Sin embargo, en 1859 volvería a relacionarse con la universidad, puesto que fue nombrado profesor ayudante de la institución. Esto no le evitó sentirse frustrado y desencantado con el mundo académico y, unido con su salud quebradiza, Robert Remak acabaría muriendo pocos años después, el 29 de agosto de 1865 a la edad de 50 años. Falleció estando haciendo una cura de reposo y la causa de su muerte fue, seguramente, una sepsis general secundaria a una diabetes.

Referencias bibliográficas:

  • Albarracín Teulón, A (1983). La teoría celular. Madrid, España: Alianza,.
  • Anderson, C.T. (1986) Robert Remak and the multinucleated cell: eliminating a barrier to the acceptance of cell division. Bull Hist Med.;60(4):523-43.
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  • Laín Entralgo, P. (1963) Historia de la medicina moderna y contemporánea. 2ª ed., Barcelona, Interamericana.