Max Wertheimer: biografía de uno de los fundadores de la teoría Gestalt

Un resumen de la vida de Max Wertheimer, uno de los psicólogos e investigadores clave de la Gestalt.

Luis Martínez-Casasola Hernández

Luis Martínez-Casasola Hernández

Max Wertheimer: biografía

Existen muchas corrientes dentro de la psicología, y la Gestalt es una de las más importantes, con más de un siglo de existencia.

En esta ocasión nos centraremos en la vida de uno de los creadores de esa escuela, Max Wertheimer, repasando sus episodios vitales más importantes, las publicaciones e investigaciones que más repercusión tuvieron sobre otros autores, y otros eventos de interés.

Breve biografía de Max Wertheimer

El autor Max Wertheimer nació en el año 1880 en la ciudad de Praga, por aquel entonces perteneciente al Imperio Austro-Húngaro. Pertenecía a una familia acomodada de origen judío. Su padre, Wilhelm Wertheimer, era docente y economista. Por su parte, Rosa Zwicker, su madre, había gozado de los privilegios de una educación de élite. El matrimonio contaba con otro hijo, Walter, además de Max.

Por lo tanto, el ambiente educativo en casa de los Wertheimer era óptimo para el desarrollo de los pequeños. Se promovía un ambiente intelectual y de debate, incluso de índole político y filosófico. También se les proporcionó tanto a Walter como a Max una formación clásica y musical. Desde una edad muy temprana, ya leían a autores como el filósofo Baruch Spinoza.

En cuanto a la educación reglada, Max Wertheimer asistió un colegio de los escolapios, y por lo tanto católico, a pesar de ser judío, algo que era relativamente habitual en estos países. Tras finalizar las primeras etapas de su formación, asistió al Royal Imperial New City, antes de ingresar en la universidad.

Aunque en un primer momento se matriculó en derecho, en la Universidad de Praga, más tarde decidió centrarse en lo que realmente le interesaba, que era la filosofía y el comportamiento del ser humano, es decir, la psicología, por lo que decidió trasladarse a la Universidad de Berlín para formalizar esos estudios.

Así tuvo la oportunidad de compartir institución con toda una generación de futuras figuras de la psicología y otros campos, entre los que se encontraban, aparte del propio Max Wertheimer, otros como el etnomusicólogo, Erich von Hornbostel, o los psicólogos experimentales, Georg Elias Müller, Friederich Schumann y Carl Stumpf.

Max continuó su formación, esta vez en la universidad de Würzburg, donde realizó su tesis doctoral, estudiando el polígrafo, o detector de mentiras, y sus posibles aplicaciones para evaluar la credibilidad del testimonio.

El comienzo de su carrera profesional

Ya como doctor, Max Wertheimer comenzó a ejercer la docencia y la investigación. Comenzó trabajando en un instituto de Frankfurt para después trasladarse a la universidad de esa misma ciudad. Desde 1903 hasta 1916, desarrollaría su carrera en esta región de Alemania. Durante esa etapa también fue llamado a filas para combatir en la Primera Guerra Mundial, alcanzando el grado de capitán.

La segunda etapa en su vida profesional tuvo lugar en el Instituto Psicológico de Berlín, en el que pasaría nada menos que 13 años. A lo largo de esos años, conoció a Anna Caro, con la que se casó y tuvo cuatro hijos. El matrimonio comenzó en 1923 y terminó en 1942, fecha en la que se divorciaron.

En cuanto a su trabajo en Berlín, se prolongó hasta que en 1929 consiguió una plaza de profesor en la Universidad de Frankfurt, por lo que regresó a esa institución. Max Wertheimer impartió clases en esta institución, mientras continuaba algunas de las investigaciones que había iniciado en la Universidad de Berlín y que supondrían el inicio de la psicología de la Gestalt.

Pero, en el año 1933 ocurrió algo que marcaría, no solo su vida, sino la de la mayoría de personas de Europa, y prácticamente del mundo. Los nazis llegaron al poder en Alemania.

Exilio a Estados Unidos

Max Wertheimer era consciente de que, proviniendo de una familia judía, su figura como profesor e incluso como ciudadano, estaba a punto de ser puesta en entredicho en la Alemania nazi. Por lo tanto, tomó la determinación de abandonar Europa, rumbo a Estados Unidos, gracias a las facilidades que el consulado de este país en Praga dio a muchos emigrantes.

Así fue como, en septiembre de 1933, Max Wertheimer y su familia llegaron a Nueva York. A todos los efectos, se convirtieron en ciudadanos estadounidenses, por lo que desde ese momento, contó tanto con esa nacionalidad como con la alemana, que era la de su tierra natal.

Además, gracias a la trayectoria profesional que había acumulado, no tuvo problema para reincorporarse de nuevo como docente, esta vez en la New School for Social Research, que sería el lugar donde desarrollaría el resto de su carrera. Otros de los pioneros de la psicología de la Gestalt, como Kurt Koffka y Wolfgang Kölher, también habían emigrado a América.

En su nueva etapa en los Estados Unidos, estuvo en estrecho contacto tanto con dichos autores como con otros que se mantuvieron en Europa.

Pensamiento productivo y últimos años

La salud de Max Wertheimer estaba seriamente comprometida, por lo que, desde que tuvo que abandonar Alemania, con 53 años, solo iba a vivir una década más en su nuevo país. Durante esos años, además de ejercer como profesor y retomar sus investigaciones, se dedicó a preparar la que sería su única obra, titulada "Pensamiento productivo".

Este volumen estaba pensado para explicar los procesos de pensamiento desde la perspectiva de la psicología de la Gestalt, de la que Max Wertheimer era uno de los creadores. Él distinguía entre el pensamiento productivo y el reproductivo. Mientras que el primero representaba la capacidad mental para generar ideas nuevas, el otro es el encargado de la repetición de datos ya existentes en el cerebro.

Para generar pensamiento productivo, se parte de los conocimientos que el sujeto tiene almacenados. A partir de esos datos, se realiza un razonamiento que da lugar a esas nuevas ideas que no existían previamente en su mente. Max Wertheimer utilizaba los principios de la lógica clásica para poder entender cualquier cuestión hasta su nivel más profundo.

Igualmente, afirmaba que, según el pensamiento productivo, no era una buena idea seguir normas cerradas de una manera obstinada para tratar de llegar a la resolución de un problema, pues en ocasiones pueden llegar a ser en mayor medida un impedimento que una ayuda para dicho fin.

Los postulados que Max Wertheimer dejó en su obra, Pensamiento productivo, siguen siendo de gran relevancia en nuestros días en cuestiones relativas a la generación de esquemas de conocimiento.

Esta fue la última gran aportación de este autor, antes de fallecer finalmente en el año 1943, justo después de publicar dicho libro. La causa de la muerte fue un infarto. Tenía 63 años.

Max Wertheimer y la Gestalt

Pero, sin duda, la reputación de Max Wertheimer está ligada a la fundación de la escuela psicológica de la Gestalt. El fundamento de esta corriente es que la percepción utiliza unos mecanismos para reconocer automáticamente patrones en conjuntos de elementos simples. Básicamente, estos patrones se pueden basar en la proximidad de dichos elementos, en su semejanza, en la continuidad que tienen, en función de la figura que crean respecto al fondo o si generan un cierre.

La primera vez que Max Wertheimer pensó en estos términos fue en 1910, época en la que enseñaba en la ciudad de Frankfurt. Se encontraba realizando un viaje en tren cuando se percató de la forma en la que percibía y agrupaba sin pensarlo determinados estímulos visuales. Ese fue el origen de una de las corrientes más importantes de la psicología.

Otro de los principios que estableció para la Gestalt es que el resultado final que genera el conjunto de elementos, es diferente de ellos. Es decir, el patrón generado por el grupo da lugar a un constructo que está más allá de las partes que lo componen, tiene una identidad por sí mismo.

La corriente de la Gestalt, desarrollada por Max Wertheimer, Kurt Koffka y Wolfgang Köhler, surgió en contraposición a los estudios de percepción de la escuela imperante en aquella época, que era la elementalista y la estructuralista, cuyos máximos exponentes eran Wilhelm Wundt y Edward Titchener.

El fenómeno phi de movimiento aparente

La otra gran aportación de Max Wertheimer fue la descripción de un curioso fenómeno, bautizado como fenómeno phi. A lo que este autor se refería es a la percepción de un aparente movimiento, que en realidad no tiene lugar, cuando se alternan luces situadas en los lados opuestos, encendiendo una cuando se apaga la otra.

Esa alternancia genera una ilusión de movimiento en el espectador, que puede percibir cómo la luz está moviéndose de un lado a otro, ya que su mente completa automáticamente un patrón, interpretando que es una única luz la que se traslada de posición constantemente, cuando en realidad son dos que parpadean de forma alterna.

Referencias bibliográficas:

  • Evans, R. B. (2005). Form and Substance: Max Wertheimer's Life and Work. PsycCRITIQUES,
  • King, D.B., Wertheimer, M. (2005). Max Wertheimer and gestalt theory. Transaction Publishers.
  • Luchins, A.S., Luchins, E.H. (1987). Max Wertheimer in America: 1933–1943: I. Gestalt Theory.
  • Wertheimer, M. (2014). Max Wertheimer centennial celebration in Germany. History of psychology.
  • Wertheimer, M. (2020). Max Wertheimer Productive Thinking. Springer.

Luis Martínez-Casasola (Madrid, 1988) se licenció en Psicología en la UAM y cuenta con un máster en Psicología Forense por la URJC y el COP de Madrid, así como con una especialización en recursos humanos. Tras varios años de experiencia en la redacción de contenidos web, ahora colabora como divulgador para medios especializados en el ámbito de la Psicología y la salud.

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