Hablamos sobre Mindfulness con Javier Elcarte.

El Mindfulness o atención plena es un recurso cada vez más utilizado en psicoterapia para trabajar alteraciones vinculadas a la regulación de las emociones y de la ansiedad.

Sin embargo, y a pesar de su utilidad, en comparación con otras herramientas de intervención psicológica no resulta sencillo explicar qué es o cómo funciona.

Desentrañando las claves para entender el Mindfulness, con Javier Elcarte

En esta ocasión conversamos con Javier Elcarte, neuropsicólogo y terapeuta fundador del centro de psicología Vitaliza, ubicado en Pamplona, para que nos explique lo que sabe acerca del Mindfulness desde su perspectiva especializada.

Este experto organiza varios "encuentros de Mindfulness" para realizar intervenciones terapéuticas alejadas del modelo tradicional del paciente asistiendo al despacho del psicólogo, y lleva años formando a las personas en atención plena.

Dicho de un modo resumido, ¿qué es el Mindfulness y de qué manera se aplica al ámbito terapéutico?

Nuestra mente, de manera habitual, vaga constantemente de aquí para allá sin orientación ni perspectiva, saltando de un pensamiento a otro, arrastrada por las emociones. Mindfulness, en este sentido, es la capacidad de ser conscientes de los contenidos de la mente en cada momento.

A través de la práctica del Minfulness o atención plena aprendemos a centrar nuestra atención de manera consciente, sin identificarnos con aquellos pensamientos o emociones que nos alejan de la realidad y la distorsionan.

Mindfulness o atención plena no es otra cosa que potenciar esa capacidad natural del cerebro de percibirse a sí mismo y en consecuencia, vivir el momento presente en plenitud. Y es aquí donde situamos el uso terapéutico del mindfulness.

Efectivamente, esta capacidad de la mente de verse a sí misma, la capacidad del cerebro de hacer mapas de sí mismo, se convierte en una herramienta terapéutica extraordinaria, útil para la mayoría de las escuelas y abordajes psicoterapéuticas.

Se trata de hacer consciente al paciente de sus estados internos, incluyendo eventos traumáticos si los hubiera, además de ayudarle a desarrollar la capacidad de permanecer en consciencia plena, de sostenerse en un estado calmado en el recuerdo de dichos eventos. Esto es especialmente importante en cualquier abordaje terapéutico centrado en el cuerpo.

¿Cuál es la relación que hay entre la Atención Plena y la práctica tradicional de la meditación?

Los occidentales deberíamos ser un poquito más humildes a la hora de hablar de Mindfulness o consciencia plena. Los que provenimos de la práctica de la meditación, anterior al boom del Mindfulness, sabemos perfectamente que éste bebe directamente de la meditación oriental, especialmente budista zen, y que no es sino un formateo de la meditación tradicional a las necesidades y parámetros de la sociedad y de la mente occidental.

El gran aporte de Kabat Zinn ha sido recoger una ciencia milenaria y transformarla en una herramienta psicológica susceptible de ser popularizada e incorporada al mundo de la salud, tanto médico como psicológico.

Muchas veces se habla acerca de la importancia de centrar la atención en el momento presente. ¿Por qué es esto beneficioso?

En la comunidad del maestro Thich Nhat Hanh (Plum Village) en Francia, el devenir de la vida cotidiana se ve interrumpido por una campana que suena cada quince minutos y que hace que todos los miembros de la comunidad detengan su actividad durante un instante, se concentren en su respiración y tomen conciencia de su estado en ese momento.

A pesar de su relativa juventud, el Mindfulness occidental es uno de los abordajes terapéuticos con mayor profusión de estudios de investigación. Como resultado de los mismos, podemos afirmar que la atención plena es la herramienta terapéutica que mayores cambios produce en el cerebro a nivel neurobiológico, sobre todo en todo lo relacionado con la ansiedad y el estrés, que es como decir casi todo, porque el correlato de ansiedad aparece en prácticamente todas las patologías mentales.

Como todo, nada es la panacea, y el Mindfulness también puede mal convertirse en una herramienta evitativa o reactivar memorias traumáticas recientes, por lo que el uso terapéutico de la atención plena debería estar siempre en la mano de profesionales sanitarios debidamente formados y homologados, alejándonos en lo posible de esoterismos vacuos.

¿Qué papel juega en todo esto la gestión de las emociones?

Indefectiblemente, la mayoría de los abordajes terapéuticos, independientemente de su orientación o escuela psicológica, no dejan de ser diferentes maneras de conseguir que el paciente aprenda a reconocer, aceptar y gestionar las emociones que le abruman y desbordan, ya sean éstas producto de disparadores externos (exógenos), internos (endógenos) o ambos.

Y es en este contexto donde la atención plena se convierte en una herramienta única, al hacer del paciente alguien mucho más consciente de sus estados internos, y por ende de ser capaz de reconocer y aceptar su mundo emocional y sensorial.

Pero lo que aún es más importante, la práctica del Mindfulness permitirá al paciente el “sostenerse” en consciencia plena cuando esas emociones o sensaciones desbordantes asomen, de manera que pueda, de la mano del terapeuta, aprender a gestionar estados que antes resultaban aterradores o traumáticos.

¿Cuáles son las ventajas de acudir a encuentro de Mindfulness terapéutico en Vitaliza?

En Vitaliza nos gusta hablar de “encuentros”, porque eso es lo que son, encuentros de vida, desde la práctica de la atención plena.

Para nosotros, estos encuentros, al igual que los grupos semanales o de fin de semana, no son sino una parte más del triángulo terapéutico de intervención compuesto por la psicoterapia propiamente dicha y por las herramientas de regulación, neurofeedback y Mindfulness.

Hay muchas disfunciones que es muy difícil de resolver completamente en el despacho con el terapeuta y que necesitan contextos “reales” de intervención.

Los encuentros que nosotros denominamos “Compartiendo en Cosciencia Plena” son oportunidades únicas para que el participante de un salto definitivo en el afrontamiento de traumas, bloqueos e inseguridades, en un contexto de vida real, sostenido desde la meditación o atención plena, recogido y arropado por el respeto del grupo y la comprensión de los compañeros y compañeras, y dirigido por terapeutas expertos y competentes tanto en meditación como en abordaje del trauma.

Por lo general, ¿qué objetivos se fijan las personas que acuden a los encuentros de Mindfulness, y de qué manera se les ayuda a alcanzarlos?

Los participantes del encuentro saben que acuden a un espacio donde, desde la presencia consciente, van a vivir escenarios que van a activar sus estados interiores, en un contexto de respeto profundo y con la seguridad de ser recogidos y atendidos en todo momento, lo cual va a propiciar para ellos una oportunidad única, basada en tres cimientos: atención plena, seguridad y respeto, para reconocer, aceptar y gestionar emociones y estados anteriormente dolorosos y desbordantes.

El modus operandi básico del encuentro es que, desde una presencia consciente, aprendamos a establecer contacto con el otro, a “resonar” con él a través de lo que llamamos “meditación relacional”.

Para ello hemos de ser capaces de mantenernos en atención plena y así poder regular nuestros propios estados y los del otro. Este estado de resonancia en atención plena facilita y propicia la compasión y la integración psicológica.

Para finalizar, ¿podrías contarnos el caso que más recuerdes y que mejor te haga sentir acerca de una persona a la que hayas ayudado mediante la Atención Plena?

La verdad es que son muchísimos, innumerables. Uno de los que recuerdo con más cariño es el de una chica que llegó a Vitaliza con cuadro severo ansioso depresivo con auto lesiones. Digamos que se llamaba María.

María no podía relajarse. Al intentar relajarse vomitaba y se aterraba. A base de práctica y atención consciente conseguimos que consiguiera relajarse en presencia del terapeuta (lugar seguro). Se intuía trauma severo, pero no había pistas concretas.

Poco a poco, desde el cultivo de la atención plena y sostenida por un vínculo terapéutico muy sólido establecido con mi persona, fuimos observando que a veces “no se acordaba de lo que había hecho”. Descubrimos que se producían espacios de “amnesia completa”, donde no recordaba absolutamente nada de lo que había pasado, sobre todo cuando se relacionaba con chicos.

Estábamos ante un caso de disociación severa, terciaria. Trabajando con los diferentes estados, siempre desde la atención plena y el vínculo terapéutico sólido, María pudo por fin conectar con la parte “borrada”, lo cual produjo una fuerte reacción emocional y la aparición de un montón de recuerdos olvidados. Emergieron recuerdos nítidos de abuso, soledad y maltrato estremecedores ante los que María pudo sostenerse gracias al trabajo de Mindulness y a mi mano segura y acogedora.

En este momento, Maria manifestó que “había comenzado a habitar su cuerpo”. Frase que jamás olvidaré.

A partir de entonces, las amnesias cesaron, así como las autolesiones, la vida de María ha recobrado sentido y se encuentra en un momento de construcción personal desde el arte y la vida. Es referencia para muchas personas y desde el dibujo (dibuja extraordinariamente bien) expresa aspectos de su viaje interior, antes terrible y desconocido, ahora intenso y agradecido.