Theodor W. Adorno ha sido uno de los grandes filósofos alemanes, formador de grandes pensadores como Jürgen Habermas y destacada figura del Instituto de Investigación Social alemán.

Además de estudiar sobre filosofía y sociología, siempre tuvo un gran interés por la musicología, ganándose una considerable fama al unir estas tres disciplinas en algunas de sus obras.

La vida de Adorno no fue fácil puesto que, al ser de ascendencia judía, tuvo que lidiar con las amenazas antisemitas y la persecución nazi. A continuación veremos más a fondo su historia a través de una biografía de Theodor W. Adorno para conocer mejor su trayectoria.

Breve biografía de Theodor W. Adorno

Theodor Wiesengrund Adorno nació el 11 de septiembre de 1903 en Frankfurt del Meno, Alemania, en el seno de una familia burguesa acomodada.

Su padre, Oscar Alexander Wiesengrund era comerciante de vinos judío-alemán y su madre, Maria Calvelli-Adorno, era soprano lírica corso-genovesa. Ya desde pequeño se interesó en la música puesto que su hermana Agatha, pianista talentosa, y su madre se encargaron de darle una extensa formación musical en su infancia.

Formación académica

Asistió al Kaiser Wilhelm Gymnasium, donde destacó como excelente estudiante. En su juventud conoció a Siegfried Kracauer, con quien entabló una estrecha amistad, a pesar de llevarse catorce años. Juntos leyeron “Crítica de la razón pura” de Immanuel Kant, experiencia que marcó mucho al joven Adorno en su formación intelectual.

Durante los años 20 Adorno compuso sus primeras obras musicales. Se trataba de música de cámara vanguardista y atonal. Tras graduarse con méritos en el Gymnasium, Theodor Adorno se inscribió en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Frankfurt, institución en la que estudiaría filosofía, sociología, psicología y música. En 1924 obtuvo su título presentando una disertación sobre Edmund Husserl: “Die Transzendenz des Dinglichen und Noematischen in Husserls Phänomenologie”

En esa época el joven Adorno consideró la posibilidad de dedicarse a la música como compositor y escribiendo varios ensayos de crítica musical. Es por este motivo que en 1925 se fue a Viena donde estudió composición con Alban Berg y pasaría tiempo con otros compositores claves de la Segunda Escuela de Viena, como Anton Webern y Arnold Schönberg.

En los ensayos sobre música, Adorno ligaba la forma musical con complejos conceptos extraídos de la filosofía. Sus obras musicales no eran de fácil lectura, con una implicación intelectual muy elevada. Las implicaciones conceptuales de la nueva música no eran compartidas por la tradicional Escuela Vienesa, razón por la cual Adorno decidió regresar a Frankfurt y abandonar su carrera musical.

Sin embargo, antes de abandonar Austria Theodor Adorno tuvo la ocasión de intimar con otros intelectuales fuera de los círculos musicales. Asistió a las charlas de Karl Kraus, famoso satirista vienés, además de conocer a Georg Lukács cuya teoría de la novela había impactado a Adorno estando en la universidad.

A su vuelta a Frankfurt trabajó en su tesis doctoral con la supervisión de Hans Cornelius. Posteriormente, en 1931, obtuvo su “venia legendi”, diploma que lo acreditaba como profesor con su trabajo Kierkegaard: Konstruktion des Ästhetischen (Kierkegaard: construcción de lo estético)

Exilio

En 1932 se incorporó en el Instituto para la Investigación Social alemán, institución de inspiración marxista adscrita a la Universidad de Frankfurt. Dadas sus ideas y el hecho de que hubieran judíos entre sus filas, el ascenso del partido nazi y la creación del régimen nacionalsocialista hizo que la institución fuera eventualmente desmantelada. El gobierno retiró a Adorno su venia legendi y viendo peligrar su vida acabó abandonando el país.

Primero viajó hasta París, pero dado que Francia estaba acercándose a un destino similar al que había vivido Alemania Adorno terminaría por viajar a Oxford, Inglaterra. Permanecería en la ciudad inglesa hasta 1938, trasladándose a Nueva York, ciudad en la que el Instituto de Investigación Social alemán había instalado su sede en el exilio.

En 1941 se traslada a California para continuar en colaboración con otro de los miembros del Instituto, Max Horkheimer, redactando “Dialéctica de la ilustración. Fragmentos filosóficos”.

Regreso a Alemania

Tras la caída del Tercer Reich y finalizada la Segunda Guerra Mundial, Theodor W. Adorno vuelve a su país natal en 1949 junto con Horkheimer. En ese mismo año asumió el cargo de director del Instituto de Investigación Social, reestablecido en Frankfurt.

Es este momento en el que se funda la Escuela de Frankfurt de la Teoría Crítica, corriente filosófica que tendría una gran importancia en mentes del siglo XX tan importantes como Jürgen Habermas quien sería, además, discípulo de Adorno.

Últimos años

Durante la década de los sesenta se dedicó a la dirección del Instituto, además de impartir clases en la Universidad de Frankfurt. Aprovechó para establecer una intensa relación con los artistas vanguardistas del momento, como el escritor Samuel Beckett, el compositor John Cage y el cineasta Michelangelo Antonioni.

Durante esta época Adorno fue crítico e inspirador a partes iguales para con los movimientos juveniles de protesta. En muchas ocasiones encontraron inspiración y motivación en su particular visión del marxismo y rechazo a la razón como fin último. Sin embargo, tras los sucesos de Mayo de 1968 en Francia, Theodor W. Adorno criticó el “accionismo”, es decir, el privilegio de la acción de protesta sobre la argumentación crítica. Esto le hizo ser objeto de protestas estudiantiles, incluyendo la toma de su propia aula.

Quizás un poco harto de tanta tensión, Adorno decidió tomarse unas merecidas vacaciones en el verano de 1969 haciendo alpinismo en Suiza, en donde padeció ataques de arritmia y palpitaciones. A pesar de que sus médicos le aconsejaron no ir de excursión ni hacer grandes esfuerzos, Adorno simplemente no les hizo caso y decidió hacer una incursión montañera, de la cual nunca se recuperaría. Fallecería al cabo de pocos días después, el 6 de agosto de 1969 en Visp, Suiza a causa de un infarto agudo de miocardio. Tenía 66 años.

Cuando falleció, Adorno estaba trabajando en su Teoría estética, obra de la que ya había hecho dos versiones e iba a efectuar la última revisión del texto. Esta obra póstuma se publicaría en 1970.

Obras de este filósofo

Adorno nunca perdió interés en la musicología. De hecho, fue prolífico autor de obras relacionadas con esta disciplina.

El hecho de haber establecido relación con la vanguardia musical vienesa y haberse codeado con figuras como Arnold Schönberg, Eduard Steuermann y Alban Berg hizo que publicara varias obras importantes en el ámbito, como Filosofía de la nueva música (1949), Versuch über Wagner (1952), Disonancias. Música de un mundo administrado (1956), Mahler (1960) y Der getreue Korrepetitor (1963).

Pero no únicamente publicó sus propias obras en musicología, sino que, además ayudó a otras figuras del ámbito a componer sus obras. Un caso es el de Thomas Mann, quien se valió del asesoramiento de Adorno para la parte musicológica de su novela El doctor Fausto (1947), que sintoniza con las tesis de la filosofía de la nueva música.

En el ámbito de la sociología los dos temas principales de la reflexión crítica de Adorno son, por un lado, las tendencias predominantes en la realidad moderna y, por otra, la tensión utópica hacia la dimensión de otro presente, cosificado y alienado. Su formación dialéctica-hegeliana y marxista hacen que Adorno considere a la negación como una importante herramienta de crítica de la sociedad. En “Dialéctica de la Ilustración” Adorno ofrece un análisis de la sociedad moderna de masas, extraída directamente de sus visiones acerca de la cultura estadounidense de postguerra.

Diseña una visión sobre cómo se comporta el hombre contemporáneo, envilecido por al industria cultural de su tiempo y firme creyente del mito de la racionalidad científica, desde sus orígenes en la Ilustración del siglo XVIII hasta la actualidad. Este tema los desarrollará también en otras obras como Mínima moralia (1951), La personalidad autoritaria (1950), Dialéctica negativa (1966) y Stichworte. Kritische Modelle (1969).

En lo filosófico, hizo una relectura de la obra de Hegel en su Tres estudios sobre Hegel (1963). Abandona el intelectualismo abstracto de la Ilustración sin rechazar la idealización de la razón dialéctica. La intervención de Adorno en esta obra se caracteriza por repudiar la fenomenología. Adorno realiza una crítica de la cultura en sus intervenciones especialmente enfocadas a la literatura como arte, recogidas principalmente en Prismas. Crítica cultural y social (1955) y en Notas de literatura, publicados en cuatro volúmenes entre 1958 y 1974.

Poco antes de su muerte, Adorno terminó su Teoría estética, aunque le quedaba una revisión que hacer. En ella reafirmó la urgencia, para el arte mismo, del nexo entre la crítica y la utopía. El arte sólo se puede justificar como recuerdo de los sufrimientos que se han ido acumulando a lo largo de la historia, los cuales exigen rescatar esa vida “ofendida”, haciendo que sea el arte una especie de acto de reparación del agravio personal.

Cabe decir que muchas obras de Theodor W. Adorno son difíciles de englobar claramente dentro del campo de la filosofía o de la sociología, puesto que los límites entre ambas disciplinas están muy difuminados en su pensamiento. Incluso toca aspectos propios de la psicología, como es el caso de su colaboración con Frenkel-Brunswik, Levinson y Sanford quienes realizaron una investigación fundamental sobre la psicología del antisemitismo, La personalidad autoritaria (1950). Adorno contribuyó en esta obra elaborando escalas de medida de las tendencias fascistoides.

Hizo crítica de la sociología positivista en Sociológica (1956) en colaboración con Max Horkheimer. Para Adorno, el positivismo había perdido de vista la realidad social, perdiendo el enfoque sobre las necesidades primarias de la existencia. En Soziologische Schriften (1972), Adorno destaca la necesidad de aplicar el método dialéctico al conocimiento de la sociedad contemporánea.

Cómo citar este artículo:

  • Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Theodor Adorno. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/adorno.htm el 15 de julio de 2020.
  • Adorno, Theodor (2009). Disonancias. Introducción a la sociología de la música, Akal, Madrid.
  • Hernández Iraizoz, Daniel. (2013). Theodor Adorno, elementos para una sociología de la música. Sociológica (México), 28(80), 123-154. Recuperado en 16 de julio de 2020, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-01732013000300004&lng=es&tlng=es.