Estos días estamos siendo testigos (o protagonistas) de una pandemia de un nuevo virus al que han llamado SARS-CoV-2. Los medios de comunicación están informando acerca de las implicaciones físicas y conductuales en los diferentes países infectados.

Toda Italia está en cuarentena. En España, se han cerrado colegios y residencias de ancianos, y se recomienda a la población quedarse en casa. Sabemos que no es un virus mortal, salvo para algunos grupos de población determinados; que los síntomas son parecidos a los de una gripe; que afecta más a ancianos; y que no hay vacuna. Se habla de la conciliación laboral, del impacto económico y del número de infectados en cada parte del planeta.

Pero, ¿qué hay del impacto psicológico? ¿Existen implicaciones para la salud mental causadas por el virus?

El impacto psicológico del SARS-CoV-2

El Covid19 no altera la salud mental de las personas; pero estudios que se realizaron a raíz de la epidemia del SARS de 2003, indican que la cuarentena y la psicosis colectiva sí produce alteraciones psicológicas. El 20% de los infectados por este virus fue personal sanitario.

Se realizó un estudio con personal sanitario de todo tipo de Beijing durante los tres años siguientes al surgimiento del SARS de 2003. Estas personas o habían estado en un hospital considerado de alto riesgo, o habían sufrido una cuarentena, o bien habían sido víctimas de la muerte de un familiar a causa del virus. Se descubrió que el 10% había sufrido altos niveles de estrés post traumático (EPT) y; dentro de este grupo, el 40% seguía sufriendo EPT 3 años después.

Se realizó a su vez otro estudio con trabajadores sanitarios de Toronto durante la crisis de 2003, cuando la situación era crítica, ya que se habían cerrado varios hospitales debido a la falta de empleados por haberse contagiado y encontrarse en cuarentena. Resultó que el 29% de los trabajadores puntuaba alto para angustia emocional, el doble que la población adulta general en el país el año anterior.

Estas conclusiones son consistentes con los estudios sobre el SARS en Taiwan, donde más del 75% de los empleados experimentó problemas psiquiátricos (Dr. Mian- Yoon Chong, Chang Gung Memorial Hospital, Kaohsiung, Taiwan. 2004). En Singapur fueron más del 21% de los empleados los que presentaron alteraciones psiquiátricas.

Dentro de la población general, el 40% de la muestra de una investigación que se llevó a cabo en Hong Kong con supervivientes, sufría una enfermedad psiquiátrica activa. Las más comunes fueron depresión, fatiga crónica y trastorno obsesivo compulsivo.

En la mayoría de las investigaciones, sufrir una alteración psicológica como EPT, se encontraba mediado directamente por la percepción de riesgo de muerte y la creencia de estigmatización (por trabajar como personal sanitario) entre otras cosas. Esto significa que podemos evitar en alguna medida desarrollar problemas psiquiátricos si seguimos una serie de recomendaciones profesionales para proteger nuestra salud mental.

Recomendaciones para mantener el equilibrio emocional ante el coronavirus

El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid ha publicado una serie de recomendaciones para proteger nuestra salud mental dirigidas a aquellas personas no infectadas, no infectadas vulnerables e infectadas por el Covid19.

Entre las pautas que se recomiendan se encuentran:

  • Mantener una actitud positiva.
  • Evitar hablar continuamente del tema.
  • La sobreinformación (habrá que apagar la TV; El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid recomienda buscar información contrastada por expertos y en canales oficiales como el Ministerio de Sanidad).

Otras recomendaciones pueden ser:

  • Buscar entretenimientos individuales y colectivos (con toda la familia que viva en un mismo espacio). Hoy en día la tecnología puede ayudarnos mucho pues podemos mantener contacto con amistades y familiares por internet.
  • Hacer aquello que nunca tenemos tiempo de hacer: orden en la casa, limpiezas a fondo, redecorar la casa...
  • Compartir tiempo con nuestros hijos/hijas...
  • Consultar fuentes verídicas y oficiales de información, huyendo de mensajes especulativos o alarmistas.

Por otro lado, están las personas que no están tomando medidas; por lo que se recomienda también no trivializar la situación, más en el caso de grupos de riesgo; cuidarse y ser prudente.

Autora: Susana Merino García: Psicóloga Especialista en Psicopatología, Intervención Clínica y Salud.

Referencias bibliográficas:

  • Nickell LA, Crighton EJ, Tracy CS, et al. Psychosocial effects of SARS on hospital staff: survey of a large tertiary care institution. CMAJ. 2004;170(5):793 - 798.
  • Sim K, Chua HC. The psychological impact of SARS: a matter of heart and mind. CMAJ. 2004;170(5): 811– 812.
  • Wu P., Fang Y., Guan Z., Fan B., Kong J., Yao Z., & Hoven C. W. (2009). The psychological impact of the SARS epidemic on hospital employees in China: Exposure, risk perception, and altruistic acceptance of risk. Canadian Journal of Psychiatry, 54(5), 302–311.
  • Ho-Bun. M, et al. (2003). Archives of Internal Medicine, December 14-28.