La escriptofobia es una fobia poco frecuente; consiste en el miedo irracional a escribir delante de otras personas o en situaciones públicas.

Aunque pueda parecer una fobia un tanto extraña, lo cierto es que no son pocas las personas, especialmente estudiantes quienes la manifiestan. A continuación la abordamos con más profundidad.

¿Qué es la escriptofobia?

La escriptofobia es el miedo extremo a escribir en público (del latín “scripto”, “escribir” y “phobos”, “miedo, temor”). Se considera una fobia que reúne características para ser considerada también una forma específica de ansiedad social. Como el resto de fobias, ésta produce sentimientos de estrés, ansiedad y sufrimiento en quien la padece.

Aunque pueda parecer una fobia específica muy rara, realmente afecta a miles de personas alrededor del mundo, incluso sin que ellas mismas sepan que tienen un problema que les impide llevar una vida normal. Las otras que saben que tienen un problema reconocen que su fobia es irracional, pero aún así tienen serias dificultades para afrontar de forma adaptativa situaciones en las que tengan que escribir delante de otros.

Algunas de las situaciones especialmente problemáticas para personas escriptófobas son:coger un trabajo en el que se tenga que escribir delante de otras personas (p. ej., profesor, notario,...), tomar apuntes en clase, dar un número de teléfono en papel, firmar un contrato...

La grafofobia es otra fobia muy relacionada con la escriptofobia, con definición similar, aunque es más específica. En este caso, se trataría de un miedo extremo e irracional a escribir manualmente.

Sintomatología

Los síntomas de la escriptofobia son muy similares a los de otras fobias, sin embargo éstos aparecen cuando se da una situación en la que la persona tiene que escribir algo delante de otras. Se dan de forma automática y se vuelven incontrolables, ya sea por encontrarse ante una situación en la que se tiene que escribir delante de otras personas o bien porque se piensa en posibles situaciones de ese tipo, sin encontrarse en una de ellas.

Las personas con esta fobia tratan de evitar toda situación en la que tengan que escribir delante de otras personas. De hecho, en algunos casos la fobia es tan grave que la persona solo se atreve a escribir de noche, sin que nadie en casa se encuentre despierto ni tampoco se dé la situación de que la puedan encontrar escribiendo. Si se encuentra en edad estudiantil, es probable que la persona se salte clases con la intención de evitar a toda costa que se le vea escribiendo.

Los síntomas fisiológicos más destacables son sequedad de boca, palpitaciones, mareos, sensación de agujas en la piel, dolores de cabeza y en el resto del cuerpo, sudoración excesiva, náuseas, falta de respiración y fatiga.

En cuanto al área más psicológica, tenemos problemas para relajarse, cambios de humor, miedo, ansiedad, estrés y pensar que se va a hacer el ridículo o que no se va a poder salir de esta sin sentirse humillado.

Posibles causas

Normalmente, el miedo a escribir ante otros es originado por la experiencia de un evento negativo en algún momento de la vida que estuviera relacionado con esto. En muchos casos, las personas escriptófobas tienen miedo a hacer el ridículo a la hora de escribir o que la gente piense que su letra es fea. Es frecuente que quienes tienen esta fobia hayan vivido algún momento en el que se burlaron de ellos por su tipo de escritura o por haber cometido faltas ortográficas. Esto pudo ser vivido con tanta intensidad que ha fomentado que la persona sufra ataques de pánico.

Hay personas quienes ven en su forma de escribir un acto similar al de quien se desnuda. Es decir, hay quienes tienen la sensación de que el escribir en un trozo de papel es una forma de expresar su intimidad, ya sea haciéndolo en forma de palabras explícitamente relacionadas con esta idea (p. ej., un diario personal) o porque su forma de escribir la toman como algo muy personal que, si otra persona ve, es como si estuvieran viendo en su interior, y no les gusta.

Puede parecer una explicación un tanto rebuscada, pero lo cierto es que no son pocas personas quienes manifestarían esta fobia a causa de este hecho.

Tratamiento

Al igual que con el resto de fobias, los tratamientos enfocados a la escriptofobia son, en su mayoría de tipo cognitivo-conductual y suelen compartir rasgos con otros tratamientos en los que se abordan los trastornos de ansiedad. La exposición a la situación fóbica, en este caso el acto de escribir delante de otras personas, suele ser el principal método para trabajar la fobia, aunque de forma progresiva y siempre con la seguridad que otorga la consulta del profesional.

Terapia cognitivo-conductual y exposición

Desde las terapias cognitivo-conductuales se ha defendido la idea de que muchas fobias, especialmente aquellas como la escriptofobia y otras contextuales, son debidas a un estilo de pensamiento que perjudica a la persona. El pensar que se va a hacer el ridículo por escribir hace que la persona se imagine el peor de los escenarios, lo cual origina sentimientos de ansiedad.

En la terapia se intenta hacer que la persona explique exactamente por qué cree que va a hacer el ridículo o por qué cree que los demás podrían reírse de ella. Se trata de abordar el tipo de pensamiento y cambiarlo para que los sentimientos ansiosos no sean tan elevados.

También es en este tipo de terapias en las que se intenta que la persona se acostumbre a escribir delante de otras personas. Primero se haría delante del terapeuta, o, si la persona se siente segura con un familiar o amigo, hacer que venga a terapia y que participe en el tratamiento bajo la dirección del profesional.

Psicoanálisis

Desde las terapia psicodinámicas se tiene en cuenta los eventos e influencias a lo largo de la vida del paciente que han contribuido a que sienta escriptofobia, además de tener en cuenta sus rasgos de personalidad y ver hasta qué punto han contribuido a la formación de este trastorno de ansiedad.

El principal objetivo de la terapia psicoanalítica es ayudar a la persona a que explore, entienda y llegue a resolver los causantes de su fobia.

Otras opciones

Si bien las alternativas de las que vamos a hablar no son tratamientos y la persona seguiría teniendo un trastorno fóbico, de hecho, se podrían considerar como conductas evitativas, lo cierto es que servirían para iniciar una terapia o, al menos, facilitar que tenga mejor bienestar antes de buscar la ayuda del profesional.

Como ya vimos, algunas personas escriptófobas tienen miedo de escribir delante de los demás porque no piensan que su tipo de escritura sea agradable o temen cometer faltas ortográficas. Estos son los casos más sencillos, dado que el ir a clases para mejorar la caligrafía, además de ir con más cuidado a la hora de escribir y evitar cometer faltas serían conductas que ayudarían significativamente en el proceso de escritura.

También, y gracias a que vivimos en una sociedad muy informatizada, se puede optar por escribir en el ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico con teclado. Los procesadores de textos contienen correctores que detectan las faltas ortográficas, además de que se puede cambiar la fuente de la letra y su tamaño.

Obviamente, la escriptofobia no implica el simple miedo de escribir manualmente frente a otras personas. Hay muchos más aspectos a tener en cuenta que hacen que la persona no pueda llevar a cabo esto, como el sentirse observado, tener miedo a hacer el ridículo, pensar en qué estarán pensando los demás…

Es por ello que las alternativas puestas en este apartado, como ya hemos comentado, no son un tratamiento en sí, sino simples formas de mejorar el curso del trastorno antes de acudir a un profesional, dado que ayudan a la persona a tomar cierto control sobre su problema.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders: DSM-5. Washington, D.C: American Psychiatric Association.
  • Bados, A.(2009). Fobias específicas: Naturaleza, evaluación y tratamiento. Publicación electrónica.