Existen distintos tipos de  trastornos de la alimentación, como por ejemplo la anorexia o la bulimia. A pesar de que estos últimos son muy conocidos.por la mayoría de la gente, algunos de ellos no lo son tanto. Uno de éstos es el Síndrome de Pica o Alotrofagia, un desorden alimenticio que afecta sobre todo a niños.

Su principal característica es que la persona que lo sufre siente un deseo incontenible o el impulso a ingerir sustancias que no son nutritivas, entre ellas, tierra, hormigas, bicarbonato, pegamento, insectos, papel, pequeños trozos de plástico o madera. 

El Síndrome de de Pica se asocia a niños con dificultades cognitivas y a otros desórdenes del desarrollo, por ejemplo, el autismo. Hasta el 30% de los niños con con este trastorno presentan Pica. Aunque este comportamiento puede verse en otros niños de temprana edad, los individuos con autismo continúan realizando esta práctica en edades más avanzadas.

Síndrome de Pica: características principales

Por tanto, este trastorno está caracterizado por un deseo persistente que lleva a la persona a querer comer sustancias como tierra o pintura. Sustancias que, además de contener un valor nutricional nulo, provocan que la persona con Pica ponga en riesgo su salud.

El Manual de Psicología Clínica Infantil estima que en la actualidad la prevalencia de este trastorno corresponde a entre el 4% y el 26% de la población institucionalizada. Algunas de las causas más frecuentes del Síndrome de Pica son los trastornos nutricionales, las enfermedades mentales y los problemas psicológicos. Ahora bien, en la mayoría de los casos no se conoce el detonador de este comportamiento.

Sin embargo, es importante tratar este problema lo antes posible para evitar complicaciones, como mayor riesgo de sufrir enfermedades gastrointestinales e inadaptación social

Cómo se diagnostica el Síndrome de Pica

Si hay sospechas de que alguien puede padecer este trastorno, una evaluación médica inmediata es importante para saber si existe anemia, problemas intestinales o toxicidad causada por las sustancias ingeridas. El médico puede utilizar pruebas de Rayos-X o pruebas de sangre con tal de determinar el alcance o las consecuencias de dicho consumo.

Además, el doctor también puede realizar una evaluación exhaustiva para saber si existen posibles infecciones causadas por los objetos o sustancias contaminadas con baterías. Por otro lado, es importante llevar a cabo una revisión de los hábitos alimenticios del paciente.

La presencia del psicólogo también es importante a la hora de efectuar un correcto diagnóstico. Pues es indispensable evaluar la presencia de otros trastorno, como retraso mental, trastornos del desarrollo o el trastorno obsesivo-compulsivo.

Según el DSM-V, el patrón de comportamiento de la persona con Pica tiene las siguientes características:

  • La alimentación persistente de sustancias inapropiadas debe durar al menos un mes para el diagnóstico del Síndrome de Pica.
  • La alimentación de sustancias no nutritivas es inapropiado para el nivel de desarrollo del individuo.
  • La conducta alimentaria inapropiada no es parte de una práctica cultural o social.
  • Si sucede en presencia de otro trastorno mental (por ejemplo, autismo) o durante una condición médica (por ejemplo, embarazo) es suficientemente grave para requerir atención médica independiente.

Tratamientos y seguimientos

Debido al alto riesgo de complicaciones médicas (por ejemplo, envenenamiento) asociadas a la Pica, la estrecha supervisión médica es necesaria durante todo el tratamiento de la conducta alimentaria. Evidentemente, este tratamiento no se entiende sin la figura de un psicólogo y/o psiquiatra experto en el tratamiento de la conducta alimentaria.

El Manual de Psicología Clínica Infantil hace hincapié en la aplicación de estrategias cognitivo-conductuales debido a su eficacia para el tratamiento de este tipo de psicopatologías. Por ejemplo, es posible entrenar a los sujetos a comer o no comer sustancias nocivas con la aplicación de técnicas de refuerzo.

Complicaciones asociadas al Síndrome de Pica

Como ya se ha mencionado, este trastorno puede provocar problemas serios para la salud. Algunas de las complicaciones asociadas Síndrome de Pica, son:

  • Ciertos productos como la pintura pueden incluir sustancias tóxicas, y comerlas puede suponer el envenenamiento. Esto puede provocar complicaciones serias, por ejemplo, daño cerebral e incluso la muerte.
  • La ingestión de sustancias que no pueden digerirse (p.e. piedras) puede producir estreñimiento o bloqueo en el tracto digestivo, incluyendo los intestinos. Además, los objetos punzantes pueden provocar heridas tanto en el la boca, el cuello o el estómago.
  • Las bacterias o parásitos ingeridos pueden provocar infecciones serias que pueden dañar tanto el hígado como los riñones.
  • La existencia de otros trastornos psicológicos pueden dificultar el tratamiento del Síndrome de Pica.

Prevención

De forma general, el Síndrome de Pica comienza en la infancia y tiene una duración de tan sólo unos meses . Sin embargo, es probable que sea más difícil de manejar en los niños que tienen discapacidades del desarrollo, pues éstos pueden seguir mostrando este comportamiento en edades avanzadas.

Pero, ¿se puede prevenir este trastorno de la conducta alimentaria? No hay manera específica para prevenirlo. Sin embargo, una atención cuidadosa hacia los hábitos alimenticios de los más pequeños y la estrecha supervisión de los niños más propensos a ponerse cosas en la boca puede ayudar a prevenir la enfermedad antes de que puedan surgir complicaciones.

Como siempre pasa con este tipo de trastornos, evitar que este tipo de comportamiento llegue a formar parte de los hábitos diarios de la persona es fundamental, de modo que cuantos antes se intervenga, mejor. Una vez consolidada esta conducta, es más complicado hacer que vaya desapareciendo.

Un impulso irracional

El Síndrome de Pica es una muestra de que, en determinadas circunstancias, el ser humano es capaz de abrazar patrones de conducta extremadamente dañinos y desadaptativos que no tienen ninguna ventaja clara. En la alotrofagia no solo se llena el estómago de manera impulsiva, sino que además las sustancias que se ingieren no son nutritivas y, en muchos casos, resultan tóxicas.

Llegar a entender qué mecanismos psicológicos están detrás del Síndrome de Pica supone encontrar los procesos mentales que refuerzan este "bucle" de acciones que se mantiene a lo largo del tiempo, renunciando a explicaciones basadas en las decisiones racionales del paciente.