Una forma de psicoterapia que actúa sobre nuestra manera de adaptarnos a la vida.

En los últimos años, en Psicología ha cobrado especial relevancia la aplicación de corrientes terapéuticas más recientes en la práctica cínica. Así, a la tradicional terapia cognitivo-conductual, le ha surgido un potente competidor, las terapias contextuales de tercera generación. En ella se engloba la Terapia de Aceptación y Compromiso. Veamos en qué se basa.

Los fundamentos de la Terapia de Aceptación y Compromiso

Desde la perspectiva de Aceptación y Compromiso, se entiende que el origen de la psicopatología se encontraría en una “rigidez psicológica”. Los 6 procesos, que forman parte de esta rigidez serían los siguientes:

1. Fusión cognitiva

Hace referencia al proceso por el que los acontecimientos verbales (pensamientos) ejercen un fuerte control sobre nuestra conducta. Es decir, cuando una persona se comporta según lo que piensa, independientemente de si las consecuencias de hacerlo sean negativas para la persona. Esto impide que podamos contrastar nuestra experiencia con la realidad.

2. Evitación experiencial

Tiene lugar cuando la persona no está dispuesta a permanecer en contacto con sus vivencias internas personales (pensamientos, emociones o sensaciones fisiológicas) y hace todo lo posibles por evitar experimentarlas. Cobra especial relevancia la evitación de emociones negativas como, por ejemplo; tristeza, soledad, miedo, ansiedad, culpa, etc.

3. Ausente del momento presente

Se refiere a la rigidez atencional y el predominio del pasado y el futuro. Esto impide que la persona se sitúe en el momento presente, lo que se asocia al dolor, las rumiaciones, las preocupaciones, etc.

4. Yo-concepto

Hace referencia a una forma de relacionarse con uno mismo según categorías, evaluaciones y denominaciones. Es decir, la persona intenta ser quien dice ser. Lo que favorece el autoengaño.

5. Falta de claridad y compromiso con los valores

Cuando la persona no está en contacto con sus propios valores o no se identifican esos valores, se experimenta la pérdida del sentido de la vida.

6. Inactividad/impulsividad

Se trata de patrones de comportamiento de evitación de acciones o de acciones excesivas cuyo objetivo es reducir estados emocionales aversivos.

¿Cómo alcanzar la Flexibilidad Psicológica?

El objetivo que persigue la Terapia de Aceptación y Compromiso es eliminar la rigidez psicológica y alcanzar una “flexibilidad psicológica”.

Es decir, pretende que la persona esté en contacto con el momento presente, como ser humano consciente de manera total y sin necesidad de defensa (con la realidad tal y como es, no como dice ser) y persistir en una conducta o cambiarla en función de sus propios valores elegidos. Es entonces cuando la persona podrá alcanzar la salud psicológica, consistente en una postura abierta, centrada y comprometida.

Para todo ello, se basa en el uso de los siguientes procedimientos, entendidos como los pilares de la Terapia de Aceptación y Compromiso:

1. Defusión

Trata de debilitar el predominio funcional de los contenidos cognitivos. Es decir, que la persona pueda entender los pensamientos, los recuerdos o las creencias como elementos que ocurren, pero no representan verdades absolutas.

2. Aceptación

El objetivo es que la persona acepte los aspectos emocionales que implican la experiencia humana. Pretende abrir un espacio en el que la persona experimente dichos aspectos emocionales, sin juzgarlos, sin enredarse mentalmente en ellos. Se trata de una disposición a estar abierto, receptivo y flexible.

3. Atención al presente

Prestar atención a lo que está ocurriendo de manera centrada, voluntaria y flexible. De modo, que se pueda responder adecuadamente a las contingencias naturales que se estén dando en cada momento.

4. Yo-contexto y Yo-contenido

El yo como contexto entiende el yo como un proceso y como un lugar desde el que se puede advertir lo que está presente, sin juzgarlo. Es decir, entiende un yo, aquí y ahora.

5. Valores

Los valores no son metas u objetivos marcados. Sino que representan direcciones vitales elegidas libremente, son construidas, no descubiertas y son sociales en su foco. La clarificación de estos valores posibilita que la persona pueda implicarse en pautas de actividad en curso.

6. Acción comprometida

Se trata del compromiso con pautas de conducta. O lo que es lo mismo, materializar en el presente los valores.

Intervención psicológica en la Terapia de Aceptación y Compromiso

La psicóloga malagueña Ana Romero Gómez, experta en Terapia de Aceptación y Compromiso en el gabinete Psicólogos Málaga PsicoAbreu, recalca que se trata de una terapia compleja y avalada científicamente que debe ser llevada a cabo sólo por profesionales especializados en esta corriente.