Consejos para saber qué hacer ante el estrés sin que las fuerzas nos fallen. Unsplash.

El estrés forma parte de nuestras vidas. La presión por llegar a tiempo al trabajo, terminar ese proyecto final que necesita ser entregado a primera hora en la escuela, cocinar para un gran número de consumidores en un restaurante; son situaciones generadoras de estrés.

Sin embargo, cuando el estrés se prolonga desaparece su eficacia y sus efectos pueden ser fatales, ya que las consecuencias pasan de lo psicológico a incluir lo físico. Así pues... ¿qué hacer ante el estrés? Veámoslo a lo largo deeste artículo.

Consecuencias del estrés

En cierta medida, el estrés representa una fuente de energía que nos hace entrar en acción, pues pone en marcha el sistema nervioso de alerta liberando hormonas del estrés, como adrenalina y cortisol; acelera el ritmo cardíaco y eleva la presión sanguínea. Una vez acabado el problema, el cuerpo suele recuperar su equilibrio y tranquilidad, pero en ocasiones existe demasiada tensión y eso desgasta nuestra calidad de vida.

A continuación veremos algunos efectos psicológicos del estrés excesivo, el cual repercute en el pensamiento, las emociones y la conducta:

  • Falta de concentración
  • Falla la memoria
  • Proclive a cometer errores, bajo rendimiento
  • Impaciencia e irritabilidad
  • Tensión constante
  • Sentimientos de inferioridad
  • Riesgo de usar sustancias nocivas
  • Insomnio
  • Problemas interpersonales

Como consecuencia de situaciones que prolongan el estrés, el estado mental en el que se encuentra la persona puede producir enfermedades físicas y reacciones psicosomáticas, como pueden ser:

  • Úlcera gástrica
  • Colon irritable
  • Hipertensión
  • Infarto
  • Dolor muscular
  • Vaginismo, cambios en el ciclo menstrual
  • Disfunción eréctil
  • Obesidad
  • Migrañas
  • Ansiedad, depresión

En México, el 75% de la población sufre de estrés laboral, por encima de países como China y Estados Unidos, señala la OMS. Esto se debe, de acuerdo al Dr. Armando Ahued, a un desbalance entre lo que se exige en el área laboral con la capacidad, conocimiento y perfil del trabajador.

¿Qué hacer ante el estrés?

Cabe señalar que los altos niveles de cortisol (hormona del estrés) provocan la disminución de las defensas del organismo, lo que nos hace más propensos a enfermarnos. Razón de más para evitar que tu estrés se prolongue hasta tales instancias.

En ocasiones, las soluciones que intentamos para liberarnos del estrés acaban por agravar el problema. Algunas personas recurren a sustancias nocivas para la salud, como fumar, beber alcohol o ingerir otras drogas para aliviar el estrés. Sin embargo, además de no conseguirlo, la persona adquiere la adicción a la sustancia y tendrá que lidiar con el síndrome de abstinencia, por lo que ambos problemas lo mantendrán inquieto y su salud peligra aún más.

Por otro lado, la comida también suele ser un recurso común. De acuerdo a Fernando Fernández-Aranda, coordinador de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital de Bellvitge, en Barcelona, las situaciones estresantes influyen en nuestro estado de ánimo, modifican la ingesta de alimentos, provocando que comamos en grandes cantidades, de manera que procuramos atender las emociones negativas comiendo. Lo que se conoce como hambre emocional. Esta estrategia, más allá de no aliviar el estrés, corremos el riesgo de subir de peso.

En lugar de manejar el estrés, éste nos maneja a nosotros. La forma de enfrentar las situaciones marca la diferencia. Por eso te comparto ciertas sugerencias que puedes poner en práctica para bajar esos niveles de estrés.

1. Haz lo que esté a tu alcance

Comúnmente nos estresamos por circunstancias que están fuera de nuestro alcance o por pretender hacer varias actividades a la vez.

Realiza aquello que está en tus manos, estableciendo prioridades. No dudes en pedir apoyo de alguien de tu confianza. No siempre es posible que uno mismo haga todas las cosas. Ante la duda de qué hacer ante el estrés, este es uno de los pasos más fáciles a seguir, ya que se basa en centrar los esfuerzos en acciones concretas que ya teníamos pensadas.

2. Busca el equilibrio

No es conveniente centrar tu vida sólo en el trabajo o la escuela. ¿Vives para trabajar o trabajas para vivir? Tu respuesta puede determinar el nivel de estrés que tienes o el que puedes alcanzar.

Sin duda, el trabajo es muy importante para obtener la calidad de vida que quieres. Pero el descanso, las relaciones con los demás, como pueden ser familia, pareja, hijos, amigos, no deben descuidarse. Incluso la relación contigo mismo.

Permitir que el estrés se vaya apoderando de tu vida y padecer sus efectos tanto psicológicos como físicos es una forma de abandono y descuido hacia ti mismo, porque se trata de tu salud, la cual si se pierde difícilmente se recupera. Separar un tiempo de ocio es tan importante como para complementarlo con tus labores habituales, ya que es el tiempo que te permite salir del estrés cotidiano.

No permitas que la balanza recaiga hacia un extremo u otro, porque los excesos nunca han sido sanos. Busca el equilibrio en las áreas de tu vida. Si el trabajo que realizas es físico, procura pasatiempos tranquilos; pero si tu trabajo es sedentario, procura pasatiempos activos.

3. Nutre tu relación con los demás

Procura pasar tiempo con la gente que quieres y exprésales tu cariño. Los abrazos ayudan a la disminución del estrés, porque al tener ese contacto con el otro, el cortisol (hormona del estrés) disminuye y el cerebro libera oxitocina (conocida como la hormona del amor), serotonina y dopamina, lo que produce en nosotros y en la otra persona una sensación placentera.

4. Haz ejercicio de forma regular

Considerado el mejor remedio natural para combatir el estrés. El ejercicio te permite descargar esa energía acumulada. Produce hormonas en el cerebro, como la serotonina, que nos permiten tener un sentimiento de bienestar, lo que también da el beneficio de evitar problemas emocionales como la ansiedad y la depresión.

5. Descansa

Después del ejercicio y una cansada jornada laboral, es necesario un descanso reparador. Al dormir, disminuye la cantidad de hormonas del estrés en el cuerpo, por lo que sin un descanso adecuado, el cansancio y el estrés se acumularán con las actividades del día siguiente, lo que puede provocar ansiedad y depresión con el tiempo.

Es pues muy importante respetar las aproximadamente 8 horas de sueño para prevenir que se prolongue el estrés.

6. Realiza técnicas de respiración

Esta es una técnica de relajación muy útil para esos momentos en los que te domine el estrés: empieza por respirar de manera profunda inflando el abdomen (no el pecho), mantén el aire unos segundos y expúlsalo por la boca lentamente.

Trata de enfocarte en el aire que entra y sale de tu cuerpo, o pensar en afirmaciones positivas, para que distraigas tu mente por un momento de esa situación estresante que estés viviendo. Realiza esta técnica una y otra vez hasta que logres sentirte un poco más tranquilo.

7. Busca ayuda profesional

Si lo prefieres o si persisten las molestias tomando en cuenta otros factores, en psicoterapia podrás aprender a manejar las situaciones estresantes de una forma adecuada.

Conclusión

El estrés es parte de la vida, pero conviene tenerlo bajo control en la medida justa que nos permita resolver aquello que amenaza nuestro equilibrio emocional.

Una buena calidad de vida no sólo es resultado del trabajo, también involucra descanso, ejercicio, nutrición y el cariño de la gente que nos rodea, incluido aquel que tienes por ti mismo. En pocas palabras, reflexiona hacia dónde se inclina la balanza de tu vida y en lo posible busca el equilibrio.

Referencias Bibliográficas:

  • Ahued, A. (27 de Mayo de 2018). 75% de los mexicanos padece estrés, escasa funcionalidad laboral y académica. Recuperado el 10 de Enero de 2019, de Excelsior: https://www.excelsior.com.mx/opinion/armando-ahued/75-de-los-mexicanos-padece-estres-escasa-funcionalidad-laboral-y-academica.
  • Blake, H. (4 de Septiembre de 2017). ¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando estás estresado? Recuperado el 10 de Enero de 2019, de El País: https://elpais.com/elpais/2017/08/11/ciencia/1502462353_596394.html
  • Gómez, Á. (22 de Marzo de 2018). El estrés engorda igual que una hamburguesa doble con queso. Recuperado el 10 de Enero de 2019, de El País: https://elpais.com/elpais/2018/03/17/buenavida/1521290847_089200.html.
  • Melgosa, J. (2008). Cómo tener una mente sana. Madrid: Safeliz.