Existe todo tipo de novelas, especialmente cuando hablamos de sus géneros literarios. Las hay de amor, detectivescas, utópicos, de ciencia-ficción, de aventuras… y, además, pueden ser de más de un género a la vez.

Sea cual sea su género pueden haberse escrito con la clara intención de tener muchas ventas o para triunfar en el mundo literario y convertirse en todo un clásico.

A continuación vamos a ver un resumen de los tipos de novela que podemos encontrar, enfocándonos sobre todo en sus géneros y las características literarias asociadas a cada uno de ellos.

Los principales tipos de novela

De novelas las hay a millares, exponiéndonos cada una de ellas una historia distinta. Los escritores y las escritoras combinan todo tipo de elementos procedentes de varios géneros diferentes para traernos unas historias que nos cautivan, provocándonos todo tipo de sentimientos y sensaciones como esperanza, fe en el amor, miedo a lo desconocido, ira por las injusticias sociales o alegría y sorpresa al descubrir todo tipo de mundos fantásticos.

A continuación vamos a ver los tipos de novelas que existen. Antes de entrar en sus géneros, vamos a hablar sobre las novelas según el tipo de mercado al que van dirigidas, es decir, si son comerciales o si son novelas más artísticas.

Después hablaremos sobre las novelas en función de la veracidad de los hechos que en ellas se exponen, es decir, si están basadas en hechos reales o si son pura ficción. El resto de tipos de novelas a partir de ahí hacen referencia a su género literario.

Novelas comerciales y novelas literarias

Antes de entrar en el género en sí de las novelas, podemos mencionar los dos tipos de novelas que existen en función de su recepción en el mercado.

Por un lado tenemos las novelas comerciales, las cuales son aquellas que tienen como objeto generar altas ventas. Entre las novelas comerciales encontramos los “best sellers”, nombre con el que se conocen a aquellas novelas que logran vender muchos libros.

Por el otro lado tenemos las novelas literarias, las cuales se acercan más a la creación de arte que no el ser creadas para ganar ventas. No están destinadas a generar ventas, sino a ser aceptadas por los cánones de la literatura y convertirse en una obra de arte.

Ambos tipos de novelas no son excluyentes, puesto que una gran novela en términos literarios puede acabar siendo muy vendida y también puede pasar que una novela que se ideó con el único propósito de tener muchas ventas puede ser también muy bien recibida por la crítica literaria.

Novelas basadas en hechos reales y novelas ficticias

De acuerdo con la veracidad de sus hechos las novelas pueden ser consideradas como novelas ficticias o novelas basadas en hechos reales. Estos dos tipos de novelas no son géneros en sí sino más bien hacen referencia a cómo de cierto es lo que en ellas podemos leer.

Por un lado tenemos las novelas ficticias narran hechos que no ocurrieron en realidad, siendo producto de la imaginación del autor. Pueden ser de cualquier género: románticas, ciencia ficción, épicas… Por el otro lado tenemos las novelas basadas en hechos reales, las cuales narran eventos que realmente sucedieron.

Normalmente suelen ser novelas históricas, autobiográficas y epistolares, aunque también pueden ser novelas románticas, caballerescas, picarescas y de cualquier otro tipo que se nos venga a la mente.

Tipos de novelas según el género

De acuerdo con el género predominante en las novelas estas pueden ser de múltiples tipos los cuales veremos a continuación.

1. Novela realista

La novela realista, que no basada en hechos reales, es un género que fue ampliamente desarrollado en España a mediados del siglo XIX. Se caracteriza por presentar una narración en la que se refleja con mucha claridad la realidad de las circunstancias cotidianas y diversos eventos sociales. En estas novelas también destaca la mirada objetiva del autor para describir y exponer la realidad de un determinado momento.

Entre algunas de las novelas de este género podemos mencionar:

  • Fortunata y Jacinta (1887), de Benito Pérez Galdós.
  • Madame Bovary (1857), de Gustave Flaubert.
  • Escenas montañesas (1864) y Sotileza (1885), de José María Pereda.
  • El sombrero de tres picos (1874), de Pedro Antonio de Alarcón.

2. Novela corta

La novela corta está a medio camino entre el cuento y la novela extensa normal. La novela corta está compuesta por los mismos elementos que la novela, sin embargo, debido a su corta extensión, los personajes, la trama, los escenarios y sus descripciones son más breves y menos desarrolladas.

Aquí podemos encontrar novelas de todos los géneros que hemos explicado antes, teniendo como ejemplos:

  • “El coronel no tiene quien le escriba” (1957), de Gabriel García Márquez.
  • “Cuentos de navidad” (1843), de Charles Dickens.
  • “La metamorfosis” (1915), de Franz Kafka.
  • “Desayuno en Tiffany's” (1958), de Truman Capote.
  • “El extranjero” (1942), de Albert Camus

3. Novela epistolar

Las novelas epistolares son aquellas en la que la historia se cuenta a través de diversos documentos como pueden ser telegramas, diarios, transcripciones de fonógrafo, artículos de periódico..., aunque por regla general este tipo de novelas suelen estar compuestas únicamente por cartas.

En este tipo de novela se narra en tercera persona y como se usan documentos de carácter personal la redacción es similar a una novela autobiográfica debido a la participación del narrador en el relato. Se caracterizan por tener un carácter íntimo, verdadero, presentando una situación conflictiva de forma muy vívida.

Un ejemplo de novela epistolar en el que se incluyen varios de tipos de documentos es el caso de “Drácula” (1887) de Bram Stocker, considerada una de las novelas más importantes del género. Otras novelas que se corresponden con este particular género son:

  • “Las ventajas de ser invisible” (2012) de Stephen Chbosky
  • “Cartas de amor a los muertos” (2014) de Ava Dellaira
  • “El color púrpura” (1983) de Alice Walker.
  • “El diario de Bridget Jones” (2001) de Helen Fielding.

4. Novela histórica

Como su propio nombre indica, las novelas históricas son aquellas que describen eventos época pasada e históricamente importantes. Para que un libro sea considerado una novela histórica es necesario que los eventos narrados en él pertenezcan a un período previo al que se describe. Para entenderlo mejor, si una novela del año 2020 está ambientada en el 2019 no es histórica puesto que se ha escrito en la misma época que está escrita.

El autor intenta recrear eventos históricos, transformando a personas de la vida real en personajes, ya sea haciendo que se comporte acorde a cómo lo hizo realmente o tomándose alguna que otra licencia creativa, es decir, describiendo historias reales o ficticias, siempre y cuando se sitúen en un momento histórico real.

En caso de que la historia descrita en la novela sea real el autor deberá apoyarse en argumentos y datos relevantes sobre la época que trata de describir y los personajes históricos que ha introducido en su novela.

Algunos ejemplos de novela histórica los encontramos en:

  • “El nombre de la rosa” (1980), de Umberto Eco.

  • “Los Reyes Malditos” (1955-1977), saga de Maurice Druon

  • “La fiesta del chivo” (2000), de Mario Vargas Llosa

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5. Novela autobiográfica

Las novelas autobiográficas son aquellas en las que el propio autor comparte los eventos de su vida. El autor habla sobre su trayectoria vital plasmándola de forma novelística y detallando aquellos eventos que le han dejado huella como sus logros, sus fracasos, sus enfermedades, pérdidas, romances y demás. Se abre al público compartiendo su mundo más íntimo.

Entre las novelas de este género encontramos:

  • "Memorias de una joven formal" (1958), de Virginia Wolf.
  • “Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado” (1969), de Maya Angelou.
  • “El hombre invisible” (1952), de Ralph Ellison.
  • “David Copperfield” (1849) y “Grandes esperanzas” (1861), de Charles Dickens
  • “Confesiones” (397-398), de Agustín de Hipona.
  • “Vivir para contarla” (2002), de Gabriel García Márquez.

6. Novela de formación

En las novelas de formación se trabaja el desarrollo psicológico y emocional de un personaje a medida que van transcurriendo los eventos de la historia. Este género es alemán, originalmente llamado “bildungsroman” (“novela de educación o de crecimiento”) acuñado por el filólogo Johann Carl Simon Morgenstern en 1819.

En ellas se suele distinguir tres etapas: juventud, peregrinación y perfeccionamiento. La novela puede exponer toda la vida del personaje o, simplemente, un período de esta, pero el aspecto clave es que muestra cómo cambia durante ese tiempo. Entre las novelas que podemos encontrar de este curioso género son.

  • “El guardián entre el centeno” (1951), de J. D. Salinger
  • “Jane Eyre” (1847), de Charlotte Brönte
  • “La montaña mágica” (1924), de Thomas Mann
  • “David Copperfield” (1849), de Charles Dickens.

7. Novela de ciencia-ficción

Las novelas de ciencia-ficción muestran un mundo hipotético, un lugar que se especula que podría ser así si ocurriera una serie de hechos que modificaran el mundo tal y como lo conocemos. Las novelas dentro de este género suelen partir de la idea del “¿Qué pasaría si...?” mezclándolo con elementos tecnológicos y extraños. ¿Qué pasaría si los alienígenas invadieran la tierra? ¿Qué pasaría si un virus nos exterminara? ¿Qué pasaría si evolucionáramos a varias nuevas especies de homínidos?

Suelen hablar de viajes espaciales, alienígenas, evolución humana, fin del mundo, extinción y, también hacen uso de conceptos procedentes de las ciencias físicas, la vida artificial y la inteligencia robótica. Es por todo esto que sus protagonistas pueden ser seres humanos, robots, alienígenas o criptoanimales.

Este género es especialmente exitoso y entre ellas podemos encontrar:

  • “La guerra de los mundos” (1898), de H. G. Wells
  • “El juego de Ender” (1985), de Orson Scott Card
  • “La era del diamante: Manual ilustrado para señoritas” (1995), de Neal Stephenson.

8. Novela distópica o antiutópica

Las novelas distópicas suelen ambientarse en un futuro más o menos lejano en el que existen sociedades avanzadas tecnológicamente y aparentemente perfectas, sin embargo, éstas ocultan defectos los cuales irán emergiendo a medida que se vaya avanzando en la trama. Se conocen también como novelas antiutópicas porque se oponen a la utopía, es decir, a un mundo perfecto. La inmensa mayoría de las novelas de este género son de ciencia ficción, aunque no siempre tienen por qué.

Entre las más destacables que podemos encontrar tenemos:

  • “1984” (1949), de George Orwell
  • “Fahrenheit 451” (1953), de Ray Bradbury,
  • “Un mundo feliz” (1932), de Aldous Huxley
  • “¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?” (1968), de Philip K. Dick.

9. Novela utópica

Las novelas utópicas son antagónicas a las distópicas como se puede suponer por su nombre. En ellas se presentan sociedades que son perfectas, siendo la que se considera la que inició este género la novela “Utopía” (1516), de Tomas Moro, quien acuñó de hecho el término “utopía” (del griego “ou” y “tópos”; “en ningún lugar”). Otros ejemplos de novelas utópicas:

  • “Walden dos” (1984), de Burrhus Frederic Skinner.
  • “La Nueva Atlántida” (1627), Francis Bacon
  • “La Isla” (1962), de Aldous Huxley

10. Novela de fantasía

Las novelas de fantasía ocurren en mundos imaginarios, al igual que sucede en las novelas de ciencia-ficción y en las de género distópico. Sin embargo su tema central es la magia teniendo de personajes a todo tipo de criaturas con poderes mágicos como brujos, hechiceros, hadas y animales mitológicos de todo tipo.

Algunos de los libros y sagas de novela fantástica más conocidos son:

  • “Harry Potter” (1997-2007), de J. K. Rowling,
  • “El Señor de los Anillos” (1954), de J. R. R. Tolkien
  • “Las Crónicas de Narnia” (1950-1956), de C. S. Lewis,
  • “El alquimista: Los secretos del inmortal Nicholas Flamel” (2007), de Michael Scott
  • “Peter Pan” (1904), de James Barry.
  • “Memorias de Idhún” (2004), de Laura Gallego García.

11. Novela detectivesca

En las novelas detectivescas sus protagonistas suelen ser miembros de la policía o colaboradores de este cuerpo, ya sea un detective o investigador que intenta resolver un crimen. Agatha Christie es un referente en este género junto con el autor Arthur Conan Doyle.

Entre las novelas de Agatha Christie encontramos:

  • “El misterio del tren azul” (1928)
  • “El misterioso caso de Styles” (1920)
  • “Asesinato en el campo de golf” (1923)

Entre las de Conan Doyle tenemos:

  • “Estudio en escarlata” (1887)
  • “El signo de los cuatro” (1890)
  • “Las aventuras de Sherlock Holmes” (1891-1892)

12. Novela pulp fiction

Las novelas pulp fiction son un género un tanto curioso, puesto que más que género literario sería un tipo de formato de libro, con lo cual pueden ser de cualquier otro de los géneros que hemos hablado. Las novelas pulp fiction hacen referencia a un tipo de impresión típica del siglo XX que era muy económica y que permitía el consumo masivo de estos textos. Se considera que este tipo de novelas dio origen a otros, especialmente el detectivesco y el de ciencia-ficción.

Algunas novelas de este género son:

  • “La llamada de Cthulhu” (1926), de Howard Phillip Lovecraft.
  • “Tarzán y los Simios” (1914), de Edgar Rice Burroughs.
  • “La maldición de Capistrano” (1919), de Johnston McCulley.

13. Novela de terror

Las novelas de terror pretenden provocar miedo al lector. Se caracterizan por narrar historias oscuras, tétricas, que no dejan a nadie indiferente. Pese a que generan una emoción desagradable en la mayoría de las personas, estas novelas están redactadas de una forma en la que nuestro morbo por saber cómo acabará nos impide cerrar el libro. Dentro de este género tenemos como referentes las novelas de Stephen King y, tamibén las de Howard Phillip Lovecraft.

Entre las novelas de Stephen King encontramos:

  • “El resplandor” (1977)
  • "Ojos de fuego" (1980)
  • "Eso" (1986)

Entre las de Lovecraft tenemos:

“En la cripta” (1925) “La extraña casa elevada entre la niebla” (1926)

14. Novela de misterio

Las novelas de misterio suelen centrarse en resolver un crimen, generalmente un asesinato, con lo cual se las relaciona con la novela detectivesca pero no es lo mismo. Si bien todas las novelas detectivescas son de misterio no todas las de misterio son detectivescas, puesto que los personajes que tienen que resolver lo que ha pasado pueden no ser miembros de la policía, sino personas de la calle, niños, una anciana, curas...

En este género encontraríamos:

  • “El nombre de la rosa”, (1980) de Umberto Eco .
  • “La chica del tren” (2015), de Paula Hawkins.

15. Novela gótica

En las novelas góticas se incluyen elementos misteriosos, sobrenaturales y de terror. Beben un poco de novelas fantásticas, las de terror y las de misterio, tratando temas oscuros como la muerte, la decadencia y las tragedias inevitables. Los ambientes más comunes que podemos encontrar en este tipo de novelas encontramos viejos castillos, casas embrujadas, cementerios, iglesias satanizadas...

Entre las novelas de este género más destacables podemos encontrar:

  • “Drácula” (1897), de Bram Stoker.
  • “Frankenstein o el moderno Prometeo” (1823), de Mary Shelley.
  • “El vampiro” (1819), de John William Polidori.
  • “El castillo de Otranto” (1764), de Horace Walpole.
  • “El monje” (1796), de Matthew G. Lewis.

16. Novela de vaqueros

Las novelas de vaqueros o “westerns” son historias que suelen ambientarse en el lejano oeste de los Estados Unidos, narrando los eventos que tuvieron lugar en el siglo XIX en el que los blancos americanos fueron conquistando tierras luchando contra los aborígenes americanos, estableciendo sus ranchos y ejerciendo su peculiar justicia local. Un ejemplo de este género es “El virginiano” (1902), de Owen Wister.

17. Novela picaresca

Las novelas picarescas narran las aventuras de un antihéroe o de una antiheroína, quienes entran en esta categoría por no seguir las costumbres de su época. Como su nombre viene a indicar, sus protagonistas son pícaros, es decir, astutos, bribones y con tendencia a la mala vida aunque no necesariamente en contra de la sociedad en general. Suelen incluir elementos de la vida diaria del siglo XVI y tienen como objetivo criticar las costumbres propias de la época haciendo sátira de ellas.

La novela picaresca fue especialmente importante en España surgiendo en su Siglo de Oro y se considera que la primera novela de este género fue “El lazarillo de Tormes” (1564) de autoría anónima, aunque serían las obras de Mateo Alemán las que darían popularidad a la novela picaresca. Otras dos novelas destacables de este género las encontramos en “La vida del Buscón” (1626) de Francisco de Quevedo y “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” (1605) de Miguel de Cervantes.

18. Novela satírica

Las novelas satíricas pretenden ridiculizar un elemento particular para provocar un cambio de opinión en el lector. En ellas se deja ver la opinión del autor con respecto a una situación en particular y, por lo general, pretenden proponer una alternativa que él considera que podría mejorarla.

Algunos de los ejemplos de novelas satíricas los tenemos en:

  • “Rebelión en la granja” (1945), de George Orwell
  • “Los viajes de Gulliver” (1927), de Jonathan Swift
  • “Las aventuras de Huckleberry Finn” (1884), de Mark Twain.
  • “Superviviente” (2000), de Chuck Palahniuk

19. Novela de aventuras

En las novelas de aventuras se narran historias en las cuales los personajes van a lugares desconocidos, buscando experimentar algo nuevo o descubrir un nuevo mundo. En ellos es frecuente que se empiece una larga odisea, envuelta en todo tipo de misterios y peligros aunque, también, se inicien relaciones amorosas y se llegue a ganar grandes riquezas.

Los personajes de estas novelas asumen riesgos, son valientes, atrevidos y no tienen reparo alguno en adentrarse en lo desconocido. La acción es un tema recurrente en las novelas de aventuras.

Algunos ejemplos de este tipo de novelas son:

  • "Robinson Crusoe" (1719), de Daniel Defoe,
  • “La isla del tesoro” (1883), de Robert Louis Stevenson

20. Novela romántica

En las novelas románticas se desarrolla una historia de amor que, por regla general, tiene un final feliz. Su trama principal está repleta de descripciones de las emociones de los protagonistas en su amorío, describiendo cómo se inicia su proceso de enamoramiento, cómo se ven furtivamente a media noche para que nadie detenga su amor y cómo sus familias y rivales se enfrentan para que la relación no siga adelante.

Entre las novelas más destacables de este género tenemos

  • “Cumbres borrascosas” (1847), de Emily Brontë
  • “Los puentes de Madison” (1992) de Robert James Waller
  • “El amor en los tiempos de cólera” (1985), de Gabriel García Márquez.

21. Novela caballeresca

La novela caballeresca ahonda sus raíces en el siglo XV y se caracterizan por relatar las hazañas y el heroísmo de valerosos caballeros que se acostumbraban a enfrentarse en gestas para demostrar su valía, además de adentrarse sin miedo alguno en las más sangrientas batallas. También son novelas en las que se describen las múltiples adversidades que viven a lo largo de sus vidas.

El caballero, personaje principal de la novela, es un hombre valiente, con mucho coraje y capaz de asumir cualquier riesgo y batallar cada vez que sea necesario, pero no de forma bruta y descerebrada puesto que, también, es un hombre inteligente, astuto y con gran honor.

Entre las novelas de este género encontramos:

  • “Tirante el Blanco” (1490), de Joanot Martorell.
  • “Amadís de Gaula” (1515), de Garci Rodríguez de Montalvo
  • “Ruodlieb” (circa 1030), de autoría no clara.

Curiosamente, siglos después las novelas caballerescas serían desmitificadas con la publicación del Quijote de Cervantes, el cual muchos lo consideran una muy inteligente burla y parodia a este género.

22. Novela alegórica

Las novelas alegóricas son aquellas en las que la historia sirve para hacer referencia a otra situación, teniendo la trama del texto un significado simbólico. Se hace necesario leer entre líneas para comprender a qué se refiere el autor y suelen ser usadas como críticas y reflexiones religiosas, históricas, sociales, filosóficas y políticas.

Algunos ejemplos de este género son:

  • “El Señor de las Moscas” (1954) de William Golding
  • “Las crónicas de Narnia” (1950-1956) de C. S. Lewis
  • “Rebelión en la granja” (1945) de George Orwell

Referencias bibliográficas:

  • Armstrong, Nancy (1987). Desire and Domestic Fiction: A Political History of the Novel. Nueva York: Oxford University Press. ISBN 0-19-504179-8.
  • Burgess, Anthony (1963). The Novel To-day. Londres: Longmans, Green.
  • Rousseau, George (2004). Nervous Acts: Essays on Literature Culture and Sensibility. Basingstoke: Palgrave Macmillan. ISBN 1-4039-3454-1.