Este circuito atraviesa la parte central del cerebro.

La dopamina es uno de los principales neurotransmisores del cerebro, conocida sobre todo por su implicación en los procesos relacionados con el placer y con los sistemas de recompensa. No obstante, su papel en el control motriz es fundamental, utilizando las diferentes vías dopaminérgicas para viajar a través del cerebro.

Una de estas redes neuronales es la vía nigroestriada. A lo largo de este artículo hablaremos sobre qué estructuras la componen, así como de su papel en el funcionamiento cerebral y las implicaciones clínicas que conlleva su deterioro.

¿Qué es la vía nigroestriada?

La vía nigroestriada es una de las cuatro vía que conforman el sistema dopaminérgico. Junto con la vía mesolímbica, la vía mesocortical y la vía tuberoinfundibular, se encarga de transportar la dopamina de un lugar a otro del cerebro.

Para ser más exactos, la vía nigroestriada es aquella cuyos haces se proyectan desde la sustancia negra al cuerpo estriado, concretamente al núcleo caudado y al putamen. Esta vía tiene un papel fundamental en control motor, siendo la estimulación del movimiento intencional la principal función de esta.

Las lesiones o alteraciones propias de trastornos como la enfermedad de Parkinson o las coreas, afectan a la vía nigroestriada generando numerosos síntomas. Asimismo los antagonistas dopaminérgicos D2 pueden inducir síntomas extrapiramidales asociados al pseudoparkinsonismo.

Estructuras relacionadas

Como se menciona anteriormente, la vía nigroestriada recorre el cerebro desde la sustancia negra hasta el núcleo caudado y el putamen, ubicados en el cuerpo estriado.

1. Sustancia negra

La sustancia negra se corresponde con un área cerebral situada en el cerebro medio, la cual almacena neuronas productoras de dopamina. Recibe el nombre de sustancia negra ya que su tono es más oscuro que el del resto de áreas que la rodea, debido a que los niveles de neuromelanina de esta son los más altos de la zona.

La principal función de la sustancia negra está relacionada con los movimientos oculares, el control motriz, la búsqueda de recompensa, el aprendizaje y la adicción. No obstante, la mayoría de ellas están también mediadas por el cuerpo estriado.

Cuando esta estructura comienza a desintegrarse o inicia un proceso de degeneración, aparecen afecciones como la enfermedad de Parkinson, la cual conlleva numerosos trastornos motores y cognitivos.

2. Cuerpo estriado

También denominado núcleo estriado, el cuerpo estriado conforma la parte subcortical el telencéfalo. Esta estructura se distingue por ser esencial a la hora de transmitir la información a los ganglios basales.

El conjunto de estructuras que forman el cuerpo estriado son el núcleo caudado, el putamen y el núcleo accumbens. No obstante, en este artículo solamente se describirán los primeros por ser parte esencial del funcionamiento de la vía nigroestriada.

3. Núcleo caudado

Las estructuras conocidas como núcleos caudados están situadas aproximadamente en el centro del cerebro, muy próximas al tálamo. Hablamos de núcleos en plural porque existen dos núcleos diferentes en el interior de cada uno de los hemisferios del cerebro.

Tradicionalmente, los ganglios basales se han asociado al control de la motricidad de orden superior. Dentro de estas funciones, el núcleo caudado participa en el dominio del control voluntario, así como en procesos de aprendizaje y la memoria.

4. Putamen

El putamen es un sistema ubicado también en la zona central del cerebro, el cual representa un papel esencial en el control de los movimientos, concretamente en control y dirección de movimientos voluntarios finos.

Además, el correcto funcionamiento del putamen ejerce una influencia importante en el condicionamiento operante y recientes estudios lo etiquetan como el origen de los sentimientos de amor y odio.

Papel en el funcionamiento cerebral

Como hemos visto, la vía nigroestriada, y aquellas estructuras que la conforman, son las responsables de gobernar y favorecer el control de los movimientos voluntarios.

En general, el control de los movimientos es el resultado de la combinación satisfactoria de la información sensitiva y la información motora coordinadas por el sistema nervioso central (SNC).

Dentro de este control motor encontramos los movimientos voluntarios, los involuntarios y los reflejos. No obstante, en esta caso son los movimientos voluntarios los controlados por la vía nigroestriada.

Los movimientos voluntarios se efectúan con la intención de conseguir un objetivo, es decir son propositivos. Además, la mayoría de estos movimientos pueden ser aprendidos y mejorados mediante la práctica

Implicaciones clínicas y trastornos asociados

Conociendo ya las estructuras relacionadas con la vía mesocortical y las funciones que esta desempeña, nos será mucho más fácil entender qué efectos o consecuencias acarrea la disminución de la actividad en estas redes neuronales.

Esta merma en el nivel de actividad puede darse bien por la administración de medicamentos antagonistas dopaminérgicos D2 o bien por la degeneración progresiva de la vía, la cual da origen a enfermedades como las coreas o la enfermedad de Parkinson.

Antagonistas D2

Los antagonistas D2 son habitualmente utilizados en el tratamiento de los problemas gástricos tales como las náuseas, los vómitos o los problemas gastrointestinales. Sin embargo, su actuación como antagonista de la dopamina puede ocasionar efectos extrapiramidales no deseados como distonías o movimientos de tipo pseudoparkinsoniano.

Coreas

Las coreas son un grupo de afecciones neurológicas que se distinguen por provocar en la personas una serie de extraños movimientos involuntarios en pies y manos. Estos impulsos están ocasionados por una serie de contracciones musculares intermitentes y desiguales, es decir, no presentan un patrón repetitivo ni rítmico, sino que parecen transmitirse de un músculo o otro.

Dentro de este grupo se encuentra la conocida Corea de Huntington, la corea familiar benigna o coreoatetosis invertida familiar.

Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno motriz de aparición relativamente frecuente en personas mayores de 60 años. El origen de esta enfermedad se encuentra en una disminución de la producción de dopamina, sobretodo en la vía nigroestriada, la cual deja de ser suficiente para abastecer las demandas del cerebro.

Es una enfermedad que se desarrolla de manera progresiva, afectando primero a un lado del cuerpo para actuar después en el otro. Los principales síntomas de esta enfermedad son:

  • Temblores en extremidades superiores e inferiores, manos, pies, mandíbula y rostro.
  • Endurecimiento de los músculos de brazos, piernas y tronco.
  • Lentitud de movimiento.
  • Alteraciones en el equilibrio y la coordinación.