La pedagogía es una ciencia que no deja de crecer y estudiar nuevas teorías para conocer mejor los procesos que subyacen a la instrucción.

Entre ellas se encuentra la teoría del aprendizaje situado, asociada a una metodología que vamos a analizar en detalle en estas líneas para conocer su funcionamiento, sus principales particularidades y sus diferencias con los métodos que tradicionalmente se han utilizado.

¿Qué es la teoría del aprendizaje situado?

La teoría del aprendizaje situado propone una forma diferente de entender la forma en la que adquirimos conocimiento. Según esta, la clave que subyace a esta metodología sería el ambiente social en el que está sucediendo el propio aprendizaje. La visión contraria sería la tradicional, que ve el aprendizaje como un proceso en el que un individuo adquiere conocimientos de forma proposicional.

En este sentido, la clave de esta forma de entender la pedagogía sería el contexto sociocultural, pues sería el motor que movería la enseñanza y daría sentido al nombre de la teoría del aprendizaje situado, ya que literalmente lo sitúa en contextos conocidos por el alumno, de su ámbito del día a día, en lugar a limitarse de hablar sobre los temas lectivos de una manera abstracta o simplemente sobre el papel.

Otra de las claves de la teoría del aprendizaje situado es la importancia de realizar un trabajo cooperativo, pues los proyectos se realizan trabajando en equipo con un grupo de iguales, facilitando así que unos aprendan de otros. Esta metodología favorece los estilos de trabajo colaborativos y mejora las relaciones entre los miembros del proyecto.

La teoría del aprendizaje situado fue propuesta por Etienne Wenger y Jean Lave dentro del contexto de las comunidades de práctica. Estos autores veían este concepto como el procedimiento social por el cual el conocimiento se va construyendo entre diferentes participantes a través de la propia práctica en el contexto al que pertenece dicho conocimiento.

Se trata de una visión rompedora con el clásico esquema de maestro y aprendices. Según este nuevo paradigma, los alumnos serían parte activa tanto en la adquisición como en la creación del conocimiento, ya que lo estarían llevando a cabo mediante la práctica social, que es inseparable de todo este procedimiento. Lave y Wenger ponen el ejemplo de los nuevos integrantes de una comunidad de práctica y como van interactuando poco a poco, formando parte del grupo, aprendiendo y enseñando al mismo tiempo.

Componentes de la teoría del aprendizaje situado

El autor William Rankin afirma que en la teoría del aprendizaje existen una serie de elementos que son indispensables. A continuación podremos ver cada uno de ellos.

1. Contenido del conocimiento

Obviamente, en todo proceso de aprendizaje tiene que haber un conocimiento de por medio. El contenido de ese conocimiento sería el primer factor fundamental. En este caso no se trata de un contenido teórico que el aprendiz tenga que memorizar para luego ser evaluado, sino que debe aprenderlo de manera práctica, mediante su aplicación útil.

2. Contexto situacional

Esa aplicación ha de darse en un contexto situacional concreto. Será ese entorno el que facilitará que se pueda adquirir el conocimiento según la teoría del aprendizaje situado. Es a través del contexto que el alumno podrá tener la experiencia necesaria respecto del aprendizaje en cuestión.

3. Comunidad de participantes

El proceso del aprendizaje situado ocurre en el interior de una comunidad. A través de ella, los diferentes alumnos podrán elaborar sus propias experiencias y además aprender de las de los demás a través de un proceso de interacción entre todos ellos.

4. Proceso de participación

El último elemento que conforma la teoría del aprendizaje situado es la propia participación. Es a través de la participación como los alumnos intercambian sus ideas y opiniones y así van construyendo el conocimiento entre todos.

Las claves de este tipo de aprendizaje

Si queremos sacar el máximo partido de la teoría del aprendizaje situado, debemos tener en cuenta una serie de consejos que diferentes autores han ido aportando. Vamos a repasar algunos de los más importantes.

1. Situar el pensamiento en los problemas

El proceso de aprendizaje comienza en el mismo momento en el que hay individuos que han encontrado un problema y están tratando de resolverlo. Como en el aprendizaje situado los alumnos se enfrentan a problemas reales, van a adquirir conocimiento a través de todo el proceso resolutivo. Este proceso además es social, se lleva a cabo en compañía de otras personas que igualmente participan del mismo.

Autores como Hung mantienen que se debe tener en cuenta el potencial que tiene el centrar los procesos de pensamiento de los alumnos en problemas concretos y reales, pues así lograremos que realicen procesos cognitivos elaborados que desembocarán en una mejor generación de conocimientos.

2. Tener en cuenta las TICs

Las tecnologías de información y comunicación son una parte fundamental en nuestra vida diaria y como tal debemos valorarlas en los procesos relativos a la teoría del aprendizaje situado. Los autores Collins y Halverson ponen en valor estas tecnologías para mejorar las formas de interacción posibles entre los participantes de la comunidad implicada en el aprendizaje.

Incluso plantean la utilidad de los videojuegos como herramientas para crear entornos de aprendizaje virtual que permitan al alumno exponerse a contextos muy diversos sin necesidad de abandonar el aula.

3. Maestros instruidos en la era digital

Pero de poco sirve contar con todos esos medios tecnológicos destinados a mejorar el proceso de aprendizaje si los maestros o personas encargadas de dirigir dicho proceso no están familiarizados con los dispositivos o programas que se van a utilizar. Por ello es fundamental que los profesores conozcan todos estos elementos y los integren adecuadamente en el plan de estudios.

Cuando más realista sea el entorno digital que el profesor facilite al alumno, más probable será que transfiera los conocimientos adquiridos a los contextos del día a día, mejorando por tanto la adquisición del conocimiento. Es una forma fantástica de generar práctica antes de enfrentarse al mundo laboral.

4. Aprendizaje constante

Otra de las claves que acompañan a la teoría del aprendizaje situado es que dicho aprendizaje no finaliza en el momento de terminar la formación, sino que ha de seguir practicándose con el objetivo de mejorar cada vez más. A cuantos más problemas se enfrente el alumno, sean reales o virtuales, más ideas nuevas generará y más fácil le resultará en el futuro encontrar la solución a nuevos desafíos en ese campo o en otros similares.

5. Enseñanza online

En la línea del uso de las TICs, cada vez son más los centros docentes que aprovechan las ventajas de la enseñanza a través de Internet. Pero no se debe caer en el error de bombardear al alumno con contenidos teóricos aislados, divididos por temas. En su lugar se deben exponer los contenidos como partes totalmente interrelacionadas. No deben verse como pequeñas actividades sin conexión aparente.

La oferta de formaciones a través de internet cada vez es más rica y accesible a todo el mundo. Pero para que sea eficaz y aproveche los conceptos de la teoría del aprendizaje ha de cumplir con el criterio que acabamos de describir.

6. El nuevo paradigma laboral

Hace un tiempo las empresas optaban por adquirir manuales teóricos que desarrollaba un tercero para así poder formar a los empleados en determinadas cuestiones. Por el contrario, hoy en día se crean comunidades de práctica y se hace uso de la teoría del aprendizaje situado, generando el conocimiento entre los propios trabajadores a través de sus ideas y experiencias y haciendo de este un proceso activo y compartido por todos.

De esta manera, en lugar de ser bombardeados con una enorme cantidad de contenidos teóricos, muchos de los cuales puede que ni siquiera utilicen después, aprenderán en un contexto real y práctico, exactamente los conocimientos y capacidades que necesitan para desarrollar eficientemente sus tareas en el puesto de trabajo.

7. La utilidad de los blogs

Los blogs y otras herramientas digitales pueden ser poderosas aliadas para los alumnos en su construcción del conocimiento mediante la teoría del aprendizaje situado. Al tener que escribir sobre un tema, deben documentarse sobre el mismo, realizar un proceso de investigación y aprender también a utilizar diferentes herramientas. Además, si este proceso se realiza en equipo, es todavía más potente.

8. Creación de proyectos

La creación de proyectos es otra forma de sacar todo el partido a la teoría del aprendizaje situado. A través de los proyectos conseguiremos que los alumnos vayan un paso más allá y pongan en práctica todos los conocimientos adquiridos, acercándolos al contexto real que tendrían en el entorno laboral al que van destinadas esas enseñanzas.

Referencias bibliográficas:

  • Anderson, J.R., Reder, L.M, Simon, H.A. (1996). Situated learning and education. Educational researcher.
  • Lave, J., Wenger, E. (1991). Situated learning: Legitimate peripheral participation. Cambridge University Press.
  • Niemeyer, B. (2006). El aprendizaje situado: una oportunidad para escapar del enfoque del déficit. Revista de educación.
  • Sagástegui, D. (2004). Una apuesta por la cultura: el aprendizaje situado. Sinéctica, Revista Electrónica de Educación.