Las personas aprendemos durante toda la vida, y de mil maneras. Podemos aprender a través de las palabras, de las imágenes, de las experiencias, de las personas… Así, existen muchos tipos y estilos de aprendizaje, dependiendo de sus características y de los estímulos que posibilitan dicho proceso.

Generalmente, cada persona tiene un estilo de aprendizaje con el que aprende con mayor facilidad. Hoy vamos a hablar de un tipo de aprendizaje muy específico: el aprendizaje visual. Pero, ¿cómo sabemos que “nuestro” estilo de aprendizaje es el visual? ¿En qué consiste éste, exactamente, y cuáles son algunos de sus ejemplos? ¿Qué características y ventajas presenta? Vamos a resolver todas estas cuestiones en el presente artículo, y, además, conoceremos qué otros dos estilos de aprendizaje existen.

El proceso de aprender

Aunque la mayoría de las personas puede aprender de diferentes formas dependiendo del contexto, no todos aprendemos igual, y además, muchas personas aprenden mejor de una manera u otra.

Si esta cuestión, además, la extrapolamos al ámbito de la discapacidad intelectual, por ejemplo, surgen aún más especificaciones, ya que muchos de estos niños aprenden mejor de una forma en concreto (por ejemplo a través de la vista, del tacto…), mostrando dificultades para aprender a través de otras áreas (aunque se debería analizar cada caso en concreto).

¿Qué ocurre cuando aprendemos mejor a través de un sentido que otro? En estos casos, resultaría ideal potenciar al máximo este tipo de aprendizaje en concreto, sin olvidar, claro está, los otros sentidos. Poder identificar cuál es nuestra mejor manera de aprender, nos permitirá potenciar al máximo nuestro aprendizaje.

Hay personas que aprenden mejor a través del sentido del oído (por ejemplo escuchando las explicaciones del/a profesor/a, otros a través de las palabras (leyendo), otros a través de las experiencias… ¿qué ocurre con las personas que aprenden mejor por la vista?

Primero de todo, que es bueno saberlo, para aprovecharlo; una vez sabido, nuestra tarea como profesores, psicopedagogos u otros profesionales del sector, e incluso como padres y madres, es preparar y/o adaptar material para potenciar el aprendizaje visual. Pero ¿en qué consiste éste exactamente? Vamos a verlo.

Aprendizaje visual: ¿qué es?

El aprendizaje visual es un tipo de aprendizaje que se realiza a partir de los estímulos visuales; esto incluye, desde imágenes, hasta pictogramas, organizadores gráficos, mapas conceptuales, colores... El objetivo de este tipo de aprendizaje, que a la vez es un método de enseñanza, es ayudar a los alumnos o estudiantes a consolidar una serie de ideas a través del sentido de la vista.

Se trata, pues, de un método focalizado en la visión (y a la vez, en la memoria visual).

Ventajas y características

Las ventajas del aprendizaje visual es que muchos alumnos que tienen este sentido más desarrollado en su manera de procesar los conceptos, o sencillamente, que se les da mejor estudiar por esquemas/imágenes, o que tienen una buena memoria visual, pueden beneficiarse en mayor medida de este tipo de aprendizaje.

1. Información global

Por otro lado, se trata de un método de enseñanza que permite identificar la información de manera mucho más rápida y global. El uso de colores, por ejemplo, puede aumentar su efectividad.

2. Relaciones entre conceptos

Otra ventaja del aprendizaje visual es que permite visualizar patrones y relaciones entre conceptos y/po ideas de forma más rápida, a través de esquemas u organizadores, por ejemplo. Todo esto facilita una mayor interiorización de la información.

3. Memoria visual

El aprendizaje visual, como hemos visto, resulta ideal para trabajar con niños o adultos con una buena memoria visual. Es un tipo de aprendizaje que potencia este tipo de memoria, y que además, permite trabajar con niños con dificultades en otras áreas pero con una buena memoria visual (por ejemplo niños con ciertas discapacidades intelectuales).

Ejemplos

Vamos a ver algunos ejemplos de los elementos o estrategias más utilizadas para potenciar un tipo de aprendizaje visual (aunque existen más).

1. Mapas conceptuales

Los mapas conceptuales implican una organización muy visual de la información; permiten, en relación a alguna temática, comparar ideas, organizar conceptos…

Para que se entienda un poco mejor; se trata de esquemas donde la información se agrupa por conceptos o categorías en “cajones”, y donde estos “cajones” se relacionan entre ellos a través de flechas, por ejemplo.

2. Líneas de tiempo

Las líneas de tiempo son otro ejemplo de técnica utilizada en el aprendizaje visual; se trata de esquemas lineales que permiten situar diferentes hechos o elementos a lo largo de una cadena o línea del tiempo, como su propio nombre indica. Resultan ideales para trabajar períodos históricos, por ejemplo.

3. Diagramas causa-efecto

Los diagramas causa-efecto, también una técnica de aprendizaje visual, son representaciones de diferentes elementos que explican el origen de alguna situación o efecto.

4. Mapas de ideas

Los mapas de ideas permiten relacionar diferentes conceptos a través de flechas, dibujos, “cajones”... ofrecen una información muy global en relación a alguna temática.

¿Cómo sabemos que aprendemos mejor visualmente?

Como hemos visto al inicio del artículo, cada persona aprende mejor a través de un determinado sentido (aunque también habrá personas que aprendan igual con un sentido u otro).

Pero, ¿cómo sabemos si nuestro estilo de aprendizaje es visual? Aquí encontrarás una serie de orientaciones que te permitirán determinar, en caso de que lo sea, que tu estilo de aprendizaje es visual:

  • Eres una persona muy observadora.
  • Presentas una facilidad especial para recordar imágenes (y vídeos).
  • Tienes mucha imaginación y generas imágenes vívidas en tu mente.
  • Tienes buena memoria visual.
  • Las imágenes y los esquemas te van bien para estudiar y memorizar.
  • Presentas dificultades para recordar o explicar información verbal.
  • Piensas más en imágenes que en palabras.

Otros estilos de aprendizaje: auditivo y kinestésico

Más allá del estilo de aprendizaje visual, existen otros estilos de aprendizaje. A grandes rasgos, y de forma genérica, encontramos dos más: el aprendizaje auditivo y el aprendizaje kinestésico.

1. Aprendizaje auditivo

Las personas con un estilo de aprendizaje auditivo se caracterizan por recordar mejor la información ofrecida de forma oral/auditiva (por ejemplo a través de las explicaciones del/la profesor/a).

Es decir, se basan, sobre todo, en el sentido del oído, para aprender. Se trata de un estilo ideal para aprender idiomas y música.

2. Aprendizaje kinestésico

El estilo de aprendizaje kinestésico, por su parte, se caracteriza por estar fundamentado en las sensaciones y los movimientos. Las personas con este estilo aprenden mejor a través del cuerpo, del movimiento, de las caricias, del tacto… es un tipo de aprendizaje más vivencial y “práctico”, si lo comparamos con el aprendizaje visual o el auditivo.

Se trata de un estilo más “lento”, en comparación a estos dos últimos, pero que genera aprendizaje más profundos, ya que muchas veces las emociones están implicadas en él.

Referencias bibliográficas:

  • Cid, F.M., Suazo, A.G., Ferro, E.G. y González, J.A. (2012). Estilos de aprendizaje visual, auditivo o kinestésico de los estudiantes de educación física de la UISEK de Chile. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 15(2): 405-415.
  • Ojeda Cabrera, A., Cuéllar, D., González, L. et al. (2007). Los mapas conceptuales: una poderosa herramienta para el aprendizaje significativo. Acimed, 15(5): 1-12.