Esta fase de la juventud puede venir de la mano de muchos conflictos familiares. Unsplash

La adolescencia es una etapa de cambio y en ocasiones de rebeldía, por lo que puede ser difícil para un padre gestionar la relación con un hijo de esta edad. En este periodo vital, los adolescentes pueden experimentar cambios hormonales, situaciones de búsqueda de identidad y frustraciones que pueden determinar su conducta y la relación con sus seres queridos.

La relación con los padres, debido a su cercanía y al intento de éstos por controlar su comportamiento, puede provocar situaciones complejas y conflictos de gran intensidad. En gran parte porque los adolescentes desean ser más independientes y vivir la vida a su manera.

Muchos padres pasan por situaciones delicadas a la hora de lidiar con sus hijos. En este artículo, te propongo unos consejos para entenderles y tratar con tu hijo adolescente.

La adolescencia es una etapa complicada

La adolescencia es una etapa difícil y muchos padres pueden llegar a sentirse desbordados. Todos hemos sido adolescentes, y sabemos cómo la relación con nuestros progenitores puede llegar a ser tensa durante esta etapa. Es en este momento cuando las personas comenzamos a explorar nuevos horizontes y entendemos que hay un mundo esperando fuera de la familia. Un adolescente es más sensible a los acontecimientos que van sucediendo lejos del núcleo familiar, lo que les prepara para las etapas posteriores y para la vida adulta.

Esta etapa es clave para lograr la confianza suficiente, una personalidad fuerte, y para ser un adulto exitoso en las diferentes áreas de la vida, y en estos años uno aprende a ganarse la aceptación de los demás, especialmente los de la misma edad. Ya no es suficiente que la familia acepte y apoye a sus hijos, y aquellos padres que comprendan este cambio, ayudarán a éste a crezca más sano en el aspecto psicológico y esté más preparado para afrontar los retos que la vida puede exigirle en el futuro.

Consejos para entender y tratar a un hijo adolescente

Ser padre de un hijo adolescente puede tener momentos arduos, y los conflictos pueden aparecer en cualquier momento. Por eso es necesario saber gestionar la situación de manera efectiva. Ahora bien, antes de nada es imprescindible ser empático y comprender el comportamiento de nuestros hijos adolescentes. ¿Cómo hacerlo? Siguiendo los consejos que se muestran a continuación.

1. Ten voluntad para entender

Es fácil dejarse llevar por las emociones y entrar en conflictos cuando un hijo parece ir a la suya. Pero las relaciones interpersonales con hijos de esta edad son complicadas por una serie de motivos. No se trata de ceder a los caprichos de un hijo, pero entender la situación tal y como es te ayudará a gestionar mejor los conflictos y a tomar decisiones sabias.

Así pues, hay que esforzarse por adoptar la perspectiva del hijo o hija, y tener en cuenta todo el conjunto de elementos que están influyendo en su manera de vivir la vida y de valorar su propia felicidad y preocupaciones.

2. Piensa en cuando tú eras adolescente

Siguiendo la línea del punto anterior, recuerda cómo eras tú en tu etapa como adolescente. Para entender a tu hijo es bueno que te pongas en su piel y pienses ti a su edad. Quizás no erais iguales, pero tampoco eras perfecto. La necesidad de independencia, el querer explorar, la búsqueda de identidad… son comportamientos característicos de esta edad que pueden generar conflictos familiares.

3. Respeta sus necesidades

Es fácil pensar que, por el hecho de ser padre, puedes adoptar una postura autoritaria sobre tu hijo. Sin embargo, siempre es mejor escuchar sus necesidades y llegar a acuerdos.

De esta manera, puedes saber dónde están los límites y permitirle ciertos niveles de independencia sin que deban pasarlos. Esta alternativa es mucho mejor que hacer uso de la dominancia, lo cual introduce un obstáculo más en la relación y dificulta que haya una comunicación eficaz.

4. Deja que cometa sus propios errores

La experiencia puede ser una buena manera de aprender, porque el impacto que tiene en nosotros puede marcarnos positivamente si sabemos analizar la situación y desarrollar recursos para no volver a cometer errores. No seas un padre excesivamente protector. En la medida de lo posible, y siempre que no exista un gran riesgo para tu hijo, deja que experimente.

5. Comunícate con él o ella

Uno de los mayores errores que pueden cometer los padres es adoptar una posición de superioridad y dominación sobre sus hijos. Porque, como en cualquier relación interpersonal, la comunicación es siempre más efectiva. Si tu hijo se siente respetado, querido, y la comunicación fluye, encontrará en ti el apoyo que necesita para crecer como persona.

6. Escucha activamente

Este punto está muy relacionado con el anterior, y porque mejora la comunicación. No se trata de oir lo que dice, sino de escucharle tanto en su lenguaje verbal como no verbal. Si recuerdas tu época de adolescente, sabrás que no fue fácil. Ahora es el momento de estar al lado de tu hijo. A fin de cuentas, uno de los motivos por los que muchos hijos e hijas adolescentes menosprecian la posibilidad de hablar con sus padres es que supuestamente estos últimos no les entienden, y no escuchar activamente confirma este prejuicio.

¿Cómo comportarse frente a un adolescente rebelde?

Algunos padres, aquellos con hijos rebeldes, pueden pasarlo realmente mal por cómo su hijo se comporta. Son jóvenes cuestionadores, enfadados, que muchas veces no respetan las normas y que pueden llegar a ver a los padres como los enemigos.

Muchos padres en esta situación no saben cómo reaccionar y qué deben hacer frente a las situaciones diarias que viven. Pese a no ser culpables, pueden encontrarse en contextos complejos y dolorosos. No es fácil gestionar esta situación.

Si te sientes identificado con estas líneas, en el artículo “Adolescentes rebeldes: 6 consejos y reflexiones para padres en apuros” puedes saber más sobre cómo lidiar con esta situación.