Los primeros años de vida conforman una de las etapas más importantes en el desarrollo psicológico de las personas. Por un lado, esto significa que en la infancia estamos aprendiendo constantemente incluso aunque no nos demos cuenta de ello; pero significa también que en caso de tener dificultades a la hora de interiorizar determinados conocimientos, la situación puede dar lugar a grandes problemas que se van acumulando y se hacen notar en poco tiempo.

Por suerte, desde las ciencias del comportamiento se han ideo diseñando formas de intervención psicológicas y educativas pensadas para niños y niñas con problemas de aprendizaje. En este caso entrevistamos a una experta en el tema, Miriam Vaz.

Entrevista a Miriam Vaz: la intervención ante los problemas de aprendizaje en niños y niñas

Miriam Vaz es psicóloga y Directora de Centro Nanda, ubicado en la ciudad de Sabadell. Además de su formación en el ámbito de la Psicología, es Graduada en Magisterio de educación especial, y cuenta con más de una década de trayectoria ayudando a niños y niñas con necesidades educativas de diferentes tipos. En esta entrevista nos explica el modo en el que se trabaja a la hora de dar tratamiento a niños y niñas con problemas de aprendizaje.

Desde el punto de vista de los educadores que trabajan en escuelas, ¿cuáles son algunas de las señales de alerta más habituales que notan al tratar con niños con problemas de aprendizaje?

Centro Nanda

Teniendo en cuenta que cada niño es único y diferente al resto, no siempre se detectan el mismo tipo de señales aún siendo finalmente, el mismo trastorno, pero en general, algunas señales que ayudan a poder, como mínimo, estar pendientes del peque, serían los problemas en la memoria de trabajo (la que se utiliza para la información inmediata, lo que alguien le acaba de decir, lo que se acaba de leer); las dificultades a la hora de aplicar las habilidades fundamentales de lectura, deletreo, ortografía y/o matermáticas; las dificultades cuando toca entender y seguir instrucciones; la tendencia a olvidar material escolar, e incluso los problemas de coordinación motriz a la hora de realizar ciertas acciones que requieren de precisión, como usar un lápiz.

En ocasiones su comportamiento puede ser malo o mostrar oposición, así como reaccionar de forma excesiva tanto en la escuela como en casa ante actividades académicas como hacer tareas o leer.

Una vez se ha detectado que un niño o niña necesita de ayuda especializada más allá de la escuela, ¿qué deben hacer los padres?

Cuando se detecta una dificultad de aprendizaje en el niño o niña, el apoyo de los padres es esencial para poder mejorar la eficacia del proceso de aprendizaje. Este apoyo podrá evitar posibles trastornos emocionales, ya que a veces los padres pueden vivir la situación como decepcionante y/o frustrante y esto afectará a los hijos en cuanto a lo que les transmiten, así como las expectativas iniciales que han de adaptarse a la nueva situación, exigiendo cosas y tareas razonables a la capacidad de su hijo/a y sin presionarlo/a en ningún momento.

La coordinación padres/madres con maestros y profesores, así como con el o la profesional que trata al pequeño es muy importante para poder abordar de forma conjunta y hacia una misma dirección las dificultades que tiene, intentando siempre seguir las indicaciones y pautas del profesional.

Sobre todo me gustaría transmitir tranquilidad a los padres, ya que aunque en un inicio pueda asustar e impactar que detecten una dificultad de aprendizaje a nuestro hijo o hija, con ayuda profesional y escolar se solventan y los peques consiguen llegar a los aprendizajes necesarios para llevar una vida escolar normalizada.

¿Cuánto se tarda, más o menos, si el problema de un pequeño tiene que ver con trastornos de aprendizaje y no, por ejemplo, con problemas de actitud o simple tendencia a desobedecer?

No siempre es fácil detectar esto de un inicio, ya que los problemas de aprendizaje en muchas ocasiones llevan implícitos problemas de conducta y viceversa, pero aún así, considero que es muy importante trabajar ambas cosas, ya que una vez los niños empiecen a centrarse y a aprender ciertas estrategias y recursos, todo empezará a asentarse y estabilizarse mejorando todos los aspectos y en los diferentes ámbitos en los que les afecta.

Por todo ello, es básico el feedback que nos aportan tanto las familias como la escuela para poder poco a poco ir acotando el perfil del menor para así poder ofrecerle un servicio lo más global y adecuado posible que integre todas las áreas de su vida.

En lo relativo a la dislexia, un trastorno relativamente común, ¿cómo se ayuda a estos niños y niñas?

Inicialmente, se hace una entrevista a los padres de manera individual, sin el peque delante, a modo de historial y de extracción de toda aquella información que los padres creen conveniente y básica que conozcamos para poder empezar a hacernos una idea de la problemática del niño y saber por dónde empezar, así como informes médicos, del colegio, etc si los hubiera.

La segunda sesión ya es con el menor de forma individual, y en ella exploramos todo lo que creemos necesario para conocerlo un poquito mejor, comprobar su nivel de aprendizaje, conocer sus estrategias y recursos, etc y así saber por dónde tenemos que empezar a trabajar y qué áreas son más prioritarias, porque independientemente que se tenga uno u otro trastorno, cada persona es diferente y única y no todos tienen las mismas dificultades ni de igual nivel.

Una vez hecho esto, empezamos a trabajar con el niño o niña abordando primero aquellas áreas y dificultades que consideramos más limitantes a la hora de desarrollar y poder seguir su aprendizaje escolar, para poco a poco ir concretando y profundizando más en el resto. Cuando llevamos unas cuantas sesiones es cuando nos ponemos en contacto con los profesores y la escuela para empezar a trabajar de forma conjunta en forma de tríada: casa-escuela-centro.

¿Cuál debe ser el rol de los padres y madres a lo largo del proceso de terapia?

La comunicación constante es básica y muy importante para que el proceso tenga éxito, ya que si el niño o niña se esfuerza mucho, el colegio pone de su parte pero en casa no se le presta la ayuda y atención necesarias, una parte quedará coja y no podremos llegar a los objetivos deseados y si se consiguen tardarán bastante más tiempo en producirse.

Ante todo es importante que sigan nuestras instrucciones, así como las de la escuela, para poder llevar a cabo la terapia de forma positiva y más cómoda para el niño o la niña en cuestión.

¿De qué manera se van manifestando las muestras de mejoría y de progreso en las primeras semanas de tratamiento?

La mejoría no suele verse enseguida, todo tiene su tiempo y proceso, aunque lo cierto que es que si ponemos todos de nuestra parte (que en el centro es básico para nosotras), se pueden empezar a ver antes.

Pero aventurarme a decir un tiempo determinado sería arriesgado, ya que cada caso, cada niño o niña y cada familia es un mundo, y como tal cada uno tiene su personal proceso de avance, mejora y aprendizaje.

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