¿Conoces en qué consiste el pensamiento contrafactual? ¿Y qué sabes sobre el pensamiento prefactual? Por un lado ambos conceptos están relacionados, y por otro son acciones que están íntimamente relacionados con nuestra personalidad.

El pensamiento contrafactual consiste en la simulación mental de diferentes alternativas que pudieron haberse dado en el pasado y finalmente no fueron, mientras que el pensamiento prefactual es la simulación de las alternativas potenciales a una situación del futuro.

¿Qué es el pensamiento contrafactual?

Como ya hemos introducido, el pensamiento contrafactual consiste en la simulación mental de diferentes alternativas que pudieron haberse dado en el pasado, pero que finalmente no tuvieron lugar. Por ejemplo, imaginarse los sitios donde pudieras haber trabajado en el mundo del arte que era tu pasión, si no hubieras escogido finalmente dedicarte a las finanzas.

Hemos mencionado que por contra, el pensamiento prefactual consiste en la simulación mental de las alternativas potenciales a una misma situación, pero que no han tenido lugar. Por ejemplo, ir a una fiesta de aniversario con la familia e imaginarse todos los posibles escenarios en cuanto los invitados que vengan o no, la comida que haya, los regalos, etc.

En este artículo os vamos a hablar sobre las características que circundan el pensamiento contrafactual, el pensamiento prefactual, y finalmente un poco sobre su relación con los diferentes rasgos de personalidad que pueden haber y ser desarrolladas por el ser humano.

Pensamiento contrafactual, pensamiento prefactual y personalidad

Es de lógica pensar que el tipo de pensamientos que desarrollamos con mayor frecuencia en nuestra cabeza puede depender del tipo de personalidad que tenemos. A su vez, estos pensamientos nos pueden generar una serie de emociones y sensaciones.

En el artículo Looking Behind and Looking Ahead: Personality Differences in Counterfactual and Prefactual Thinking publicado recientemente en la revista Imagination, Cognition and Personality, se habla de la relación de estos dos tipos de pensamientos y los rasgos de la personalidad, y de qué emociones se pueden generar de estos pensamientos.

En el artículo se pone el pensamiento contrafactual y el pensamiento prefactual en el contexto de los diferentes parámetros o rasgos de la personalidad, los denominados “Big Five Personality traits”.

Los cinco grandes rasgos de personalidad

Los cinco grandes rasgos de personalidad, comúnmente conocidos en inglés como Big Five Personality traits, son los cinco elementos o rasgos de la personalidad a partir de los cuales se estudia la personalidad en sí.

Este concepto de Big Five fue postulado por el psicólogo británico Raymond Bernard Cattell (Inglaterra, 20 de marzo de 1905 - EE.UU., 2 de febrero de 1998), cuyos trabajos se centraron en el estudio de la inteligencia y la personalidad.

Estos rasgos también se conocen como las ‘dimensiones’ de la personalidad. Estos cinco factores son los siguientes: el factor O (vinculado a la capacidad de apertura a las nuevas experiencias), el factor C (vinculado a la responsabilidad), el factor E (referido a la extroversión), el factor A (en cuanto a amabilidad) y finalmente el factor N (relacionado con el neuroticismo o la inestabilidad emocional). Si juntamos todos los factores, obtenemos el acrónimo “OCEAN”.

Por otro lado, estos rasgos no son puros, sino que a su vez, cada uno de ellos está formado por un conjunto de rasgos de la personalidad más específicos.

Por ejemplo, el factor A (vinculado a la amabilidad), en sí mismo incluye la respetuosidad, tolerancia y tranquilidad, el factor C (relacionado con el sentido de la responsabilidad), constituye a su vez la disciplina, la organización, y la capacidad de concentración, y el factor N (relacionado con el neuroticismo y la inestabilidad emocional) incluye características de obsesión, inseguridad, ansia, inquietud, entre otros.

¿Qué relación tienen estos tipos de pensamiento con la personalidad?

Así pues, el artículo de la revista Imagination, Cognition and Personality, pone de manifiesto la relación entre el pensamiento contrafactual y el pensamiento prefactual, y los cinco rasgos de la personalidad, y pone de manifiesto cómo las personas difieren en su manera de pensar en función de qué rasgos de su personalidad tienen más exacerbados.

El estudio demostró que el pensamiento contrafactual es más frecuente en personas con alto grado de neuroticismo (factor N) y baja amabilidad (factor A).

Es decir, este tipo de personas más sociables, tienen una mayor tendencia a imaginar las posibilidades de las cosas que podrían haber sucedido y sin embargo no sucedieron. Además, estas personas, suelen ser personas que focalizan su atención a evitar posibles amenazas, por lo que analizan mucho las situaciones del pasado.

En contra, el estudio ha demostrado que el pensamiento prefactual es más frecuente en personas de tendencia menos neurótica, mayor amabilidad y mayor extroversión.

Es decir, las personas menos neuróticas y con mayores aptitudes sociales, suelen pensar más en las alternativas potenciales a las situaciones del futuro que todavía tienen que suceder.

Datos relevantes

Además, se ha demostrado que que el arrepentimiento por las acciones realizadas en el pasado puede dar lugar a lo que se ha denominado hot emotions, que son emociones de ira, frustración y vergüenza.

Curiosamente, también se ha evidenciado que aquellas personas con mayor tendencia a mentir suelen generar más pensamientos contrafactuales. Esto es porque algunas formas de mentir requieren de la imaginación de unas alternativa a los eventos pasados.

Estas informaciones apoyan la idea de que las emociones negativas están estrechamente relacionadas con el hecho de ‘vivir’ en el pasado y no avanzar y las emociones positivas están más vinculadas al futuro (futures metas, sueños, opciones potenciales…).

La personalidad ligada al pensamiento

Hemos visto cómo se relaciona el pensamiento contrafactual con la personalidad, y por extensión, cómo la personalidad (que engloba emociones, sentimientos, habilidades, destrezas, limitaciones, carácter, etc.) va muy ligada al tipo de pensamiento que desarrollamos.

Este pensamiento puede estar más focalizado en el pasado y en las posibilidades obsoletas, o bien estar más centrado en el futuro y en sus alternativas potenciales.

De todas formas, no hay que olvidar que la personalidad no es un tablón sólido y puro, sino que se trata de una escalera de matices donde podemos poseer diferentes rasgos en diferentes cantidades, y que por lo tanto, todos al largo de la vida, tendremos ideas de tipo pensamiento contrafactual y tendremos ideas de tipo pensamiento prefactual.

Referencias bibliográficas:

  • Bacon, A.M., Clare R. Walsh, Raluca A. Briazu (2020). Looking Behind and Looking Ahead: Personality Differences in Counterfactual and Prefactual Thinking. Imagination, Cognition and Personality journal. USA.
  • Bacon, A. M., Clare R. Walsh., Martin, L. (2013). Fantasy proneness and counterfactual thinking. Personality & Individual Differences (Journal). Elsevier.
  • Boele de Raad (2000). The Big Five Personality Factors: The Psycholexical Approach to Personality. Hogrefe and Huber Publishers. Toronto.
  • Charles G. Morris, Albert A. Maisto (2001). Introducción a la psicología. Pearson Educación, Décima Edición.