Llamamos “muestreo” a los procedimientos estadísticos que se utilizan para seleccionar muestras que resulten representativas de la población a la que pertenecen, y que constituye el objeto de estudio de una investigación determinada. 

En este artículo analizaremos los distintos tipos de muestreo que existen, tanto los aleatorios como los no sistemáticos.

El muestreo en la estadística inferencial

En estadística, el concepto “muestra” se utiliza para denominar a cualquier subconjunto posible de una población determinada. Así, cuando se habla de una muestra se está haciendo referencia a un conjunto determinado de sujetos que parten de un grupo más grande (la población).

La estadística inferencial es la rama de esta disciplina que se ocupa de estudiar muestras para llevar a cabo inferencias en relación a las poblaciones de las que estas parten. Se opone a la estadística descriptiva, cuya tarea consiste, como su nombre indica, en describir de forma detallada las características de la muestra, y por tanto idealmente de la población.

No obstante, el proceso de inferencia estadística requiere que la muestra en cuestión sea representativa de la población de referencia por tal de que sea posible generalizar las conclusiones obtenidas a pequeña escala. Con el objetivo de favorecer esta tarea se han desarrollado diversas técnicas de muestreo, es decir, de obtención o selección de muestras.

Existen dos tipos principales de muestreo: el aleatorio o probabilístico y el no aleatorio, también conocido como “no probabilístico”. A su vez cada una de estas dos grandes categorías incluye diversas clases de muestreo que se distinguen en función de factores como las características de la población de referencia o las técnicas de selección empleadas.

Tipos de muestreo aleatorio o probabilístico

Hablamos de muestreo aleatorio en los casos en que todos los sujetos que forman parte de una población tienen la misma probabilidad de ser escogidos como parte de la muestra. Los muestreos de esta clase son más populares y útiles que los no aleatorios, principalmente porque tienen una elevada representatividad y permiten calcular el error de la muestra.

1. Muestreo aleatorio simple

En este tipo de muestreo las variables relevantes de la muestra tienen la misma función de probabilidad y son independientes entre ellas. La población tiene que ser infinita o bien finita con reposición de elementos. El muestreo aleatorio simple es el que más se utiliza en la estadística inferencial, pero es menos eficaz en muestras muy grandes.

2. Estratificado

El muestreo aleatorio estratificado consiste en dividir la población en estratos; un ejemplo de esto sería estudiar la relación entre el grado de satisfacción vital y el nivel socioeconómico. A continuación se extrae un número determinado de sujetos de cada uno de los estratos por tal de mantener la proporción de la población de referencia.

3. De conglomerados

En estadística inferencial los conglomerados son conjuntos de elementos poblacionales, como pueden ser las escuelas o los centros hospitalarios públicos de un municipio. Al llevar a cabo este tipo de muestreo se divide la población (en los ejemplos, una localidad concreta) en varios conglomerados y se elige de forma aleatoria algunos de ellos para estudiarlos.

4. Sistemático

En este caso se empieza dividiendo el número total de sujetos u observaciones que conforman la población entre el que se quiere utilizar para la muestra. Posteriormente se escoge un número al azar de entre los primeros y se va sumando de forma constante este mismo valor; los elementos seleccionados pasarán a formar parte de la muestra.

Muestreos no aleatorios o no probabilísticos

Los muestreos no probabilísticos utilizan criterios con un bajo nivel de sistematización que procuran asegurar que la muestra tenga un cierto grado de representatividad. Este tipo de muestreos se emplean principalmente cuando no es posible llevar a cabo otros de tipo aleatorio, lo cual es muy habitual a causa del elevado coste de los procedimientos de control.

1. Intencional, opinático o de conveniencia

En el muestreo intencional el investigador escoge de forma voluntaria los elementos que conformarán la muestra, dando por supuesto que esta será representativa de la población de referencia. Un ejemplo que resultará familiar a los estudiantes de psicología es la utilización de alumnos como muestra opinática por parte de profesores universitarios.

2. Muestreo de bola de nieve o en cadena

En este tipo de muestreo los investigadores establecen contacto con sujetos determinados; a continuación estos consiguen a nuevos participantes para la muestra hasta completarla. El muestreo de bola de nieve se usa generalmente cuando se trabaja con poblaciones de difícil acceso, como en el caso de adictos a sustancias o de miembros de culturas minoritarias.

3. Muestreo por cuotas o accidental

Hablamos de muestreo por cuotas cuando los investigadores escogen un número concreto de sujetos que cumplan unas características determinadas (p. e. mujeres españolas de más de 65 años con deterioro cognitivo severo) a partir de su conocimiento sobre los estratos de la población. El muestreo accidental se usa con frecuencia en las encuestas.