¿En qué consisten los estudios longitudinales? Veámoslo.

Los estudios longitudinales son un un método de investigación que consiste en medir un fenómeno a través de un intervalo temporal determinado. En este sentido, sirven para analizar y observar de manera secuenciada la evolución de un fenómeno o de sus elementos. Son utilizados con frecuencia en investigaciones relacionadas con ciencias de la salud, así como en estadística, psicología, sociología y educación.

En este artículo veremos que es un estudio longitudinal, y cuáles son algunas de sus características y usos principales.

¿Qué es un estudio longitudinal y para qué sirve?

Los estudios longitudinales son un método de investigación, que como tal, se trata de un conjunto estructurado de procedimientos que nos permite obtener información sobre un tema determinado.

Específicamente, el objetivo de los estudios longitudinales es obtener información sobre un proceso de cambio. Sirven así mismo par estimar incidencias y anticipar riesgos. Lo anterior puede ocurrir a través de la observacion y medicion de patrones individuales y de su estabilidad o modificaciones a lo largo de un tiempo.

En otras palabras, permiten realizar estimaciones de la tasa de cambio en función del tiempo, y en relación con distintas características del individuo como la edad u otras condiciones (Arnau y Bono, 2008).

En este sentido, los estudios longitudinales han sido consideraríamos tradicionalmente como los metodos de investigacion opuestos a los estudios transversales, que están basados en observaciones momentáneas o fijas en un punto determinado de tiempo, aunque no dejan de guardar relación entre sí.

Disciplinas que lo utilizan y estudios relacionados

Los estudios longitudinales son especialmente utilizados en ciencias de la salud, pero también permiten medir la evolución de algunos fenómenos también en psicología, en educación, en sociología o en demografía, por mencionar algunos.

A su vez, el término de “estudio longitudinal” puede tener algunas variaciones de acuerdo con la disciplina específica que lo emplea. Por ejemplo, si se trata de estudios realizados en el campo de la sociología, los estudios longitudinales se relacionan con un tipo de estudios llamado “estudio de panel”; mientras que cuando se trata de estudios en el ámbito epidemiológico y demográfico se trata de un subtipo del clásico estudio de cohortes (los que miden los elementos de un fenómeno entre dos o más intervalos temporales).

En relación con lo anterior, otro tipo de estudio de cohortes son las tablas de vida. La diferencia entre una tabla de vida y un estudio longitudinal es que el primero realiza una medición considerando sólo el principio y el final del intervalo (es decir, se observa el fenómeno dos veces, una a l inicio y otra al final, y se analizan los datos a partir de ahí). En cambio, en el estudio longitudinal se realizan mediciones de manera repetida (Delgado, M. y Llorca, J., 2004).

Así mismo, cuando se trata de estudios que se aplican en el campo estadístico, se conocen también han sido considerados como un tipo de estudio de mediciones repetidas. Se llaman así debido a que son un tipo de estudio basado en la medición repetitiva, es decir, permite observar un número determinado de apariciones del fenómeno o de alguna de sus características en un tiempo específico.

Tipos de estudio longitudinal

Según el campo específico en el que se aplica el estudio longitudinal puede ser de diferentes tipos. Para ejemplificar describiremos brevemente sus características en epidemiología y en estadística.

1. En epidemiología

La base del estudio longitudinal empleado en epidemiología es conocer la experiencia enfermedad de una población a lo largo del tiempo. Permiten conocer las transiciones entre estados de salud y enfermedad, e incorporar variables como edad o género.

2. En estadística

Se trata de un estudio que consiste en realizar más de dos mediciones a lo largo de un tiempo. Es decir, no solos e trata de medir un fenómeno al inicio y otro al final, sino de realizar mediciones repetidas del fenómeno. A su vez, este puede ser aplicado en distintos campos, por ejemplo en psicología del desarrollo.

Diseño de esta forma de investigación

Como ocurre con todos los métodos de investigación, los estudios longitudinales se aplican según el objetivo concreto que la investigación persigue. La descripción de los estudios y de los elementos que lo conforman y que permitirán llevarlo a cabo, es lo que conocemos como diseño de investigación.

El diseño de un estudio es importante ya que permite asegurar que la metodología se corresponderá con los objetivos y hará posible llegar a unos resultados coherentes con los mismos. En este caso, los estudios longitudinales se emplean en investigaciones que tienen el objetivo de conocer un proceso de cambio a través del tiempo.

Aunque el diseño específico depende del tipo de estudio longitudinal que se realizará, así como del campo específico de aplicación, a grandes rasgos este tipo de investigación requiere incluir los siguientes elementos:

  • Datos longitudinales, que son la cantidad de repeticiones en las que el fenómeno será observado.
  • Elementos observados, pueden ser unidades, individuos, sujetos, grupos, poblaciones.
  • Puntos de tiempo, que son los intervalos de tiempo en el que se registra el elemento, pueden ir desde unos minutos a varios años.
  • Perfil de respuesta, también llamado tendencia o curva, que es el conjunto de respuesta de la unidad medida.

Limitaciones

Tanto en los estudios longitudinales, como en otros estudios basados en las medidas repetiras, hay dos implicaciones fundamentales, La primera es que existe una dependencia entre el número de veces que se repite el fenómeno y la unidad observada. Es decir, que el número de repeticiones es el principal criterio de explicación del fenómeno que se estudia.

La segunda es que las circunstancias o variable bajo las que el fenómeno puede repetirse, con frecuencia salen del control de la persona que investiga, con lo cual, los datos muchas veces pueden quedar incompletos.

Referencias bibliográficas:

  • Arnau, J. y Bono, R. (2008). Estudios longitudinales de medidas repetidas. Modelos de diseño y análisis. Escritos de Psicología, 2(1): 32-41.
  • Delgado, M. y Llorca, J. (2004). Estudios longitudinales: concepto y particularidades. Revista Española de Salud Pública, 78: 141-148.