Varios ejemplos de variables cualitativas para entender qué son. Unsplash.

A lo largo de este artículo vamos a ver algunos ejemplos de variables cualitativas muy estudiadas en ciencia, con el fin de hacer más fácil el entendimiento del concepto.

¿Qué son las variables cualitativas?

Investigar ayuda a los profesionales de las diferentes disciplinas a mejorar su comprensión de las dimensiones de la realidad con las que tratan. Gracias a la investigación es posible valorar que un medicamento o tratamiento es o no efectivo, o que es más eficaz que otro, e incluso permite crear tecnologías y avances científicos de gran relevancia.

Pero para investigar es necesario tener en cuenta que son muchos los elementos que afectan en aquello que queremos analizar. Existen innumerables variables a tener en cuenta. Y el estudio de estas y de su interacción es fundamental para la explicación científica de la realidad.

Dentro de las diferentes variables, podemos encontrar dos grandes grupos en función de la manera en que podemos llegar a tratarlas. Algunas de ellas nos permiten medir aspectos de la realidad y observar relaciones matemáticas entre sus valores: las variables cuantitativas. Otras nos permiten ver que existe una cualidad o no que estamos observando, pero no permiten su medición (especialmente cuando hablamos de elementos abstractos): se trata de las variables cualitativas.

Características de este concepto científico

Se entiende como variable cualitativa a todo aquel tipo de característica o categoría que sirve para clasificar una parcela de la realidad en varios valores no numéricos que permiten valorar la presencia de diferencias o fluctuaciones respecto a dicha característica entre los diferentes sujetos a analizar.

La variable cualitativa es aquella que se centra en la cualidad, condición o característica y clasifica la realidad en base a categorías no cuantificables numéricamente (al contrario que las cuantitativas que permiten valorar cantidades de dichas variables).

Dicho de otra manera, las variables cualitativas son aquellas cuyos valores no son medibles con instrumentos de medida y que no presentan una cantidad mensurable por sí mismas. Así, allí donde nos encontremos con ejemplos de variables cualitativas encontraremos, principalmente, indicaciones sobre si los sujetos estudiados tienen o no una cualidad que no puede ser acumulada de menos a más cantidad utilizando valores con la misma distancia numérica entre sí.

Estas variables pueden ser tanto nominales (únicamente sirven para diferenciar a los sujetos en diferentes categorías) como ordinales (que además de lo anterior permiten establecer un orden, aunque no permite observar relaciones matemáticas entre sus valores). También pueden ser dicotómicas (cuando sólo hay dos valores posibles) o polinómicas (cuando la variable puede tener más de dos valores posibles).

15 ejemplos de variables cualitativas

A continuación encontrarás una serie de ejemplos de variables cualitativas típicas, si bien hay que tener en cuenta que a menudo es posible llegar a hacer operativizable y cuantitativa una variable de este tipo.

1. Sexo

Probablemente la variable cualitativa más habitual en la investigación científica, al menos cuando analizamos aspectos vinculados al comportamiento y la salud humana. Esta variable cuenta con dos valores en su concepción más tradicional, o tres si tenemos en cuenta la existencia de personas intersexuales. Es necesario tener en cuenta que hablamos de sexo a nivel biológico, no de identidad sexual o de género.

Así, podríamos encontrar los valores hombre, mujer e intersexual, las cuales establecen una categorización de los sujetos de tal manera que la categoría en sí únicamente establece que el sujeto forma parte de uno u otro grupo, siendo una cualitativa nominal: ser una cosa u otra no permite establecer una jerarquía u orden ni realizar operaciones matemáticas o transformaciones con sus valores.

2. Identidad de género/sexual

Además del sexo biológico, la identidad sexual o de género también es una variable cualitativa nominal. Las personas pueden ser cisgénero o transgénero, por ejemplo, expresando esta categoría únicamente una característica de su persona la cual no es cuantificable directamente.

3. Orientación sexual

Otra variable cualitativa nominal puede ser la orientación sexual: la categoría en cuestión establece un elemento distintivo sin que exista ningún tipo de orden ni relación numérica. Heterosexual, homosexual, bisexual, asexual, pansexual… existe una gran cantidad de posibles categorías.

4. Estado civil

Al igual que el sexo, el estado civil es otra variable cualitativa de tipo nominal, cuyos valores establecen una cualidad o propiedad en la que diferentes personas pueden diferenciarse pero sin que exista ninguna relación numérica entre sus valores. Únicamente se establece si el sujeto tiene o no pareja. Soltero, casado/pareja de hecho o viudo son algunos de los valores más habituales y conocidos, además de separado o divorciado.

5. Etnia/Raza

Otro de los ejemplos de variable cualitativa que aparece más en ciencias sociales es el de etnia o raza, en este caso tratándose también de una variable de tipo nominal. Y es que ser por ejemplo caucásico o afroamericano (entre otros) nos permite distinguir diferentes etnias, pero sin que exista relación de orden o numérico entre estos factores.

6. Confesión religiosa

La confesión religiosa de una persona puede ser considerada un tipo de variable cualitativa: únicamente establece una cualidad de una persona.

Variables cualitativas

Ser ateo, agnóstico, cristiano, musulmán, judío, hinduista, budista o miembro de otra de las múltiples confesiones religiosas existentes es algo que puede diferenciar las creencias y la manera de ser de las personas, pero sin que exista ningún tipo de ordenación o de relación numérica entre ellas.

7. Profesión

Nuestra profesión u oficio es también una variable cualitativa nominal. Ser psicólogo, médico, arquitecto, albañil, fontanero o sacerdote simplemente nos permite categorizarnos dentro de un colectivo, pero no permite ordenar a las personas ni establecer relaciones numéricas entre las distintas profesiones.

8. Escolaridad

Esta vez estamos ante un tipo de variable cualitativa de tipo ordinal: existe una progresión entre los diferentes niveles y permite hacer comparaciones al emplear categorías ordenadas, aunque no tengan valores numéricos per se.

Así, podemos ver personas sin estudios, con estudios primarios, estudios secundarios y estudios superiores. Uno no tiene más valor que otro, pero alguien con estudios secundarios debe haber hecho antes estudios primarios por ejemplo.

9. Nivel socioeconómico

Al igual que la escolaridad se trata de una variable cualitativa de tipo ordinal: tener un elevado nivel socioeconómico implica un grado mayor de esta variable que alguien con nivel bajo, aunque no se pueda establecer una relación numérica.

10. Puesto

Si bien hemos mencionado que la profesión es una variable cualitativa nominal, el puesto que ocupamos dentro de dicha profesión puede considerarse ordinal (si bien sigue siendo cualitativa): se puede establecer un orden jerárquico entre los diferentes puestos, por ejemplo de soldado raso a general o de pinche de cocina a chef.

11. Color

Verde, azul, rojo, blanco… El color es otro ejemplo de variable cualitativa nominal, dado únicamente nos indica una cualidad del objeto que lo diferencia de otros. No podemos establecer ningún tipo de relación numérica entre sus valores. Ahora bien, hay que tener en cuenta que esta variable podría llegar a ser cuantitativa si en vez de color medimos longitud de onda (en el que sí existen valores numéricos operativizables.

12. Grupo sanguíneo

Otra variable cualitativa nominal puede ser el grupo sanguíneo. Tener grupo A, B, AB o O en sus niveles positivo o negativo no nos permite hacer una ordenación ni establecer relaciones numéricas (quien tiene sangre A+ no tiene el doble que B+, por ejemplo).

13. Marca

La marca de los productos que utilizamos es otra posible variable cualitativa de tipo nominal, que puede ser utilizada por ejemplo en estudios de mercado.

Y es que la marca en sí solo puede ofrecernos información de que se presenta o no dicho valor de la variable. Ahora bien, hay que tener en cuenta que si pasamos a analizar el número o la frecuencia de uso de dicha marca ya estaremos empleando una variable cuantitativa.

14. Estado de ánimo

Por sí mismo, el estado de ánimo (del que de por sí podríamos sacar distintas variables como alegría, tristeza, etc.) es una variable cualitativa.

Otra cosa es que mediante instrumentos especializados pueda llegar a realizarse un medición representativa del estado del ánimo al operativizarse este fenómeno (por ejemplo, podemos utilizar tests como el BDI para medir los niveles de depresión); pero por sí mismo el hecho de estar triste, contento o eutímico ofrece valores de una variable que no permite establecer relaciones numéricas entre sí.

15. Nombre (y apellidos)

Probablemente no solemos pensar en ellos como variable, pero lo cierto es que nuestro nombre y apellidos pueden ser considerados y tratados como variables cualitativas nominales.

Jaime no es Pablo, pero no se puede establecer un orden ni visualizar ninguna relación numérica con estos valores (dado que si por ejemplo nos propusiérmos contar el número de Jaimes y Pablos, la variable ya pasaría a ser Número de Jaimes/Pablos y esta ya sería cuantitativa).

Lo mismo ocurre con los apellidos. Nos sirven para agrupar a los miembros de una misma familia, pero no sirven para ordenarlos ni se pueden establecer relaciones numéricas con esta variable per se.

Referencias bibliográficas:

  • Babbie, E.R. (2009). The Practice of Social Research. Belmont: Wadsworth Publishing.
  • Bunge, M. (1969). La ciencia: su método y su filosofía. Pamplona: Laetoli.