Estas son las características de los virus. Wikipedia Commons.

Cuando se habla de seres vivos, no se genera ningún clase de discusión al indicar que un animal o una planta lo es. Ocurre lo mismo con los hongos, algas y bacterias. Pero al llegar a los virus, la cosa cambia. Y es que estos agentes infecciosos rompen con las reglas.

Primero, no son células, sino se trata de unas estructuras proteicas simples, pero que en su interior albergan material genético. Segundo, su única manera de reproducirse es mediante la infección de células, para utilizar sus herramientas para este fin. Y tercero, no tienen necesidad de obtener ninguna clase de energía, ya que no requieren mantenimiento.

Fuera de la discusión de considerarlos seres vivos o no, existe variedad tanto en su contenido como en sus estructuras, lo que ha permitido identificar distintos tipos de virus. La importancia de conocerlos mejor tiene que ver con su papel como causantes de enfermedades en los seres vivos, algunas de mayor gravedad que otras. Un mejor conocimiento ayuda a la prevención y tratamientos de estas.

Estructura básica de un virus

Los virus destacan sobre cualquier cosa por ser de composición bien simple. Se trata de una estructura proteica, con mayor o menor complejidad según la clase, que tiene como objetivo proteger el material genético que transporta, a la vez que actúa como vehículo del mismo.

Cápside

La principal estructura que todos los virus tienen es la cápside. Formada por un conjunto de unidades proteicas llamadas capsómeros, cuando en su interior guarda el contenido genético cambia a llamarse nucleocápside. La forma que adopta esta pieza es uno de los criterios para identificar tipos de virus.

La nucleocápside puede presentar una simetría icosaédrica, que se observa como una forma esférica; una simetría helicoidal, que es en forma de bastón o tubular; y de simetría compleja, aparte de la nucleocápside, tiene unida una estructura proteica que se denomina en su conjunto como cola, que actúa como soporte para facilitar la inserción del contenido en un huésped.

Envoltura

Independiente a esto, algunos virus pueden tener una segunda capa, que se denomina envoltura, que está configurada por lípidos. Su presencia o ausencia es otro criterio utilizado para clasificarlos.

Tipos de virus según su material genético

A diferencias de las células, el contenido genético de estos agentes infecciosos es de lo más variado en clases y configuraciones, por lo que es un buen punto para utilizar en la taxonomía. A groso modo, existen dos grandes tipos de virus: los que contienen ADN como material genético y los que guardan su información en forma de ARN.

Virus ADN

Los tipos de virus ADN poseen una pequeña cadena de ácidos nucléicos que puede ser tanto monocatenaria como bicatenaria, es decir, en una cadena o en dos. Además, puede estar en forma circular o lineal, todo depende de que virus estemos hablando. Son los virus más comunes de encontrar. Por ejemplo, el causante del herpes (Herpesviridae) tiene contenido genético que está en forma de ADN bicatenario lineal.

Virus ARN

Como os podéis ya imaginar, la única diferencia entre los virus ARN y los otros está en los ácidos nucléicos. Sucede lo mismo: puede estar formado por una o dos cadenas, y estar en forma lineal o circular. Un ejemplo conocido son la familia de los retrovirus (Retroviridae), entre las enfermedades que pueden causar esta el SIDA. En este caso, presenta su material genético en forma de ARN monocatenario lineal.

Según lo que infectan

No todos los tipos de virus tienen afinidad por los mismos organismos o células. En otras palabras, algunos virus sólo afecta a los animales y no a las plantas. Gracias a esto, se puede utilizar como criterio para su clasificación. En este caso se centra en cuál es su huésped, habiendo tres grupos:

  • Virus animales.
  • Virus vegetales.
  • Virus bacteriófagos (atacan a bacterias).

¿Cómo funcionan?

No podía terminar este artículo sin explicar cómo funcionan los virus de forma genérica. El virón (forma madura del virus), localiza una célula huésped, consiguiendo introducir su contenido genético en su interior. Este material se inserta en el ADN del núcleo, por lo que la célula puede transcribir su información y traducirla en las proteínas que configuran la cápside y demás. También es posible replicar los genes del virus, para así introducirlo dentro de las nuevas cápsides y formar nuevos virones que salen de la célula infectada.

Esta es una forma genérica de hablar del ciclo vital de los virus; existen multitud de variables. Ejemplos citados como los retrovirus, primero tienen que transcribir su contenido en ARN a ADN y fabricar la cadena complementaria antes de poder insertarse, ya que las células contienen su material genético en forma de ADN bicatenario.

La causa de que los virus generen enfermedades se debe a esta inserción en el ADN de la célula, que puede translocar genes, además de permitirles tomar control de la célula para su proliferación, haciendo que no funcione de forma correcta.