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Nuevos estudios llevados a cabo en la Universidad George Washington (D.C.) han logrado acceder recientemente al interruptor que permite activar y desactivar el estado de conciencia de una mujer con episodios de epliepsia. Esto ha sido posible mediante la estimulación de un área cerebral con impulsos eléctricos.

Apagar y encender la conciencia: nuevos estudios

Las conclusiones de la investigación señalan que es altamente probable que la conciencia sea el producto de la integración de actividades de las distintas zonas cerebrales, fruto de la combinación de todos los estímulos perceptivos en una única experiencia.

Años atrás, el investigador británico Francis Crick argumentó que el área cerebral conocida como claustro podría ser el epicentro de la conciencia, integrando toda la información que las diversas redes neuronales envían ininterrumpidamente.

La estimulación en algunas zonas del cerebro

Las nuevas investigaciones aportan nuevas evidencias de que la hipótesis de Crick podría ser cierta. El estudio llegó a esta conclusión mediante pruebas de estimulación de diferentes regiones del cerebro de una paciente de epilepsia y monitorizando la actividad resultante para poder concretar cuál era el epicentro de las crisis.

Quedó reportado que la estimulación con electricidad (un electrodo ubicado en el claustro derecho y el córtex del cíngulo anterior) causaba que la paciente pasara de estado consciente a inconsciente. Su actividad motora se interrumpía, su respiración se ralentizaba, y no respondía a las preguntas de los médicos. En el momento en que los investigadores interrumpieron la estimulación eléctrica, la mujer recuperó la conciencia y no recordó nada de lo ocurrido.

La clave está en el claustro

La investigación, publicada en Epilepsy & Behavior, demostró que a pesar de que la conciencia es un complejo proceso en el que intervienen distintas estructuras, regiones y redes, el claustro podría ser el encargado de centralizar el producto, y por tanto se hallaría en éste el interruptor cerebral de la conciencia.

El estudio solo ha sido realizado por el momento en una sola persona, y será necesario comprobar los resultados con una muestra mayor para poder confirmar la relevancia de este descubrimiento. De ser así, podría marcar un antes y un después en la comprensión del funcionamiento de la conciencia humana.

Referencias bibliográficas: