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“El paro ha subido en xxmil personas”

“Las dificultades de los mayores de 50 para encontrar trabajo”

“Miles de familias se enfrentan a gastos de hasta 500 € con la vuelta al cole”

“Contratos precarios”

“Muchos jóvenes con formación universitaria se ven obligados a irse de su país”

¿Os suenan estos titulares, verdad? Dan una imagen muy poco alentadora para todas aquellas personas que están buscando trabajo. A la frustración que mucha gente padece día a día, a negativa tras negativa, a silencio tras silencio de su teléfono móvil, se le suma la imagen de un mundo que parece que tiene muy poco que ofrecernos. 

Si esto no fuera suficiente, a veces hay que sumar el típico “hazte emprendedor”, que si bien es una opción importante a tener en cuenta, no es siempre el plan B y no hace más que aumentar el sentimiento de culpa y esa sensación de “no hacer nada”. Buscar trabajo, a veces, desespera y desgasta.

Buscando trabajo sin desesperarse: algunas claves

¿Qué hacer para no morir en el intento? ¿Cómo renovar las energías día a día y afrontar el encontrar trabajo? Buscar empleo es algo por lo que tod@s en algún momento de nuestra vida nos hemos visto o nos veremos haciendo, y no está de más tener algunas herramientas y consejos para no decaer en esa búsqueda. Aquí van 5 esenciales:

1. ¿Dónde ir a buscar trabajo?

Primero de todo hay que conocer qué opciones de búsqueda y donde podemos dejar nuestro curriculum vitae. Tenemos desde el ya conocido Infojobs (y otros miles portales de búsqueda) hasta el clásico de dejar el CV en mano. Existen además centros de asesoramiento laboral donde te pueden orientar y ayudar según tu caso y webs específicas de búsqueda según tu profesión. Los colegios profesionales también poseen sus bolsas de trabajo o tablones de anuncios en los que uno se puede anunciar. 

¿Enviar CV vía e-mail o ir a entregarlo en persona?

Cada opción tiene sus ventajas y desventajas. Hoy en día con internet es muy fácil poder enviar tu CV a muchas empresas, centros y ofertas (incluso en algunos casos es la única vía de contacto en según que convocatorias), pero ahí también radica su riesgo, muchas personas estarán enviado su CV, por lo que la competencia será más alta

Dejar el CV en mano es más directo, más personal, la empresa te ve directamente y el interés mostrado es diferente a un simple e-mail, pero su desventaja es la inversión de tiempo que hay que dedicar en pasearse por los diferentes sitios que nos interesa. La mejor opción es usar todas las vías, tanto mail como en persona en aquellas ofertas que más nos interesen. Gasta todos los cartuchos.

Aquí te dejo dos artículos sobre este tema que te pueden ayudar a tener una presentación con mayores posibilidades de éxito:

"Los 10 consejos para mejorar tu currículum vitae"

"Tipos de CV: ¿cuál te conviene más?"

2. ¿Es mejor ser empleado o emprendedor?

¿Me hago emprendedor? Empezar tu propio negocio puede ser algo muy tentador, más si llevamos un tiempo buscando empleo sin éxito. Pero hay que tener todo muy bien organizado y atado para que ese negocio funcione, además de hacer algo puramente vocacional. Ser emprendedor en ocasiones es un trabajo a 24h, todo dependerá de ti (al menos al principio), y la inversión de tiempo y dinero suele ser alta en un primer momento. 

Para que funcione hay que dedicarle mucho tiempo, y a veces eso conlleva sacrificar tiempo que puedes dedicar a tu ocio o a tu vida social y familiar. También hay que controlar temas importantes que se nos escapan a muchos como la contabilidad o las partes más legales. La clave para que todo funcione es la vocación. La vocación será la energía que te moverá a llevar tu negocio al éxito, a aprender aquellos temas necesarios y desconocidos y a superar los posibles problemas y frustraciones que pudieran surgir.

3. La importancia de organizarse (y dosificarse)

Márcate un horario. No tener trabajo no tiene por qué ser sinónimo de no hacer nada y de tener horas vacías. Organízate el día, márcate qué horas vas a dedicar a buscar trabajo, qué horas vas a dedicar a por ejemplo cuidar tu casa o hacer la compra, guárdate un tiempo de ocio y para ver a tus amigos y familia, y sí, por qué no, resérvate un ratito para no hacer nada o ver la tele. 

No hay que dejar de mimarnos y cuidarnos en esta etapa de búsqueda, pueden venir momentos de decepción, frustración y enfado, y debemos estar fuertes y preparados. Además, tener un horario organizado nos quitará la sensación de “estar perdiendo el tiempo”.

4. Reflexiona acerca de qué condiciones estás dispuesto a aceptar

Un aspecto que genera mucho debate es ¿qué estás dispuesto a aceptar para tener un trabajo? Aquí juegan muchísimos factores y situaciones a tener en cuenta, pero no está de más saber qué cosas aceptaremos y que cosas no. Muchas empresas se aprovechan de la situación de crisis que sufrimos y contratan en condiciones inaceptables aprovechándose de la desesperación de la gente

Que no te exigan ni te absorban más de lo que tu quieras y necesites (y vigila los límites legales, a veces son muy finos y juegan con ellos a su favor)

5. ¿Quién eres y quién quieres llegar a ser?

Finalmente, no está de más tener un objetivo final: ¿qué te gustaría realmente hacer? ¿cuál es tu empleo soñado? ¿qué puedes hacer ahora para llegar a esa meta? Nadie puede decir qué nos deparará el futuro y dónde acabaremos, y es verdad que hay situaciones en la vida que te ayudarán más o menos a caminar hacia tu objetivo, pero no perderlo de vista nos guía y da un sentido a lo que vayamos haciendo, aunque sea el curro más pringado del mundo.