Un repaso a las características de esta alteración psicológica. Unsplash.

En psicopatología encontramos una gran variedad de trastornos del pensamiento y el discurso, que afectan sobre todo a pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar. En este artículo conoceremos uno de ellos, la fuga de ideas, un trastorno que afecta a la velocidad del pensamiento y el discurso.

Podemos diferenciar dos planos: el pensamiento (ideas) y el discurso (lenguaje). En este trastorno, las ideas se escabullen unas de otras sin sentido, primero en la mente de la persona y posteriormente en su discurso, cuando las verbaliza.

Fuga de ideas: características

La fuga de ideas es un trastorno del pensamiento, que afecta a la velocidad del mismo y se caracteriza por un incremento en el flujo de ideas que aparecen en la mente, que hace que la persona que lo manifiesta hable más rápido de lo habitual, saltando de una idea a otra constantemente. Este salto de una idea a otra ocurre, en general, antes de que el primer pensamiento o idea haya terminado.

Además, se considera el grado máximo de taquipsiquia. La taquipsiquia es la aceleración patológica de la actividad psíquica. A diferencia de esta, la fuga de ideas es más intensa y agresiva.

En la fuga de ideas el paciente carece de una dirección fija a la hora de hablar; es decir, el pensamiento se dispara y salta de una idea a otra sin rumbo ni meta. Se producen cambios temáticos bruscos y sin lógica.

Así, como hemos visto, la fuga de ideas se compone por dos elementos principales:

  • Incremento masivo de la velocidad del pensamiento.
  • Dificultad sistémica en llegar a una conclusión.

Síntomas relacionados

Las particularidades comunes a toda fuga de ideas son las que veremos a continuación.

1. Desorden y falta de finalidad de los procesos intelectuales

Ocurre que, incluso cuando las diferentes ideas que tiene la persona guardan algún tipo de relación, el conjunto de la cognición carece de sentido y significado.

2. Asociaciones disparatadas que no guardan ningún tipo de relación entre ellas

Predominan asociaciones que no tienen relación entre ellas. Además, los pensamientos generados pueden ser muy diferentes entre sí, aunque aparezcan de forma continua en la mente o discurso de la persona.

3. Distracciones fácilmente y desviación de los temas

El sujeto con fuga de ideas se distrae con facilidad y se desvía de los temas que piensa, influenciado por los estímulos del ambiente (externos).

Así, muchas de sus ideas aparecen de forma inmediata a raíz de la visualización de alguna imagen del exterior que observa el sujeto.

4. Altamente visible

La fuga de ideas se observa fácilmente a través de la expresión verbal del paciente. Esa lluvia masiva de ideas que hemos comentado anteriormente, se expresa de forma inmediata y desata la elaboración de discursos incongruentes.

Causas

La fuga de ideas suele aparecer por una alteración en el estado de ánimo. En concreto, un estado patológicamente eufórico como la manía (en trastorno bipolar tipo I) o la hipomanía (en trastorno bipolar tipo II), es la principal causa de la fuga de ideas.

Así, esta alteración resulta típica en los trastornos bipolares comentados, pero también pueden aparecer de forma aislada (aunque no es tan habitual). Se da especialmente en el trastorno bipolar tipo I, donde aparece o ha aparecido como mínimo un episodio de manía.

En un episodio de manía, el estado de ánimo aparece perturbado y se produce un incremento de actividad orientada a un objetivo, así como aumento de energía, durante 1 semana (o menos si se ha requerido hospitalización).

La fuga de ideas, también puede aparecer en pacientes con esquizofrenia. Andreasen en 1979 la incluyó dentro de su clasificación de trastornos del pensamiento en esquizofrenia, cuando elaboró la Escala de Trastornos del Pensamiento. Sin embargo, al realizar el diagnóstico diferencial, deberemos diferenciar adecuadamente la fuga de ideas de las alteraciones psicóticas propiamente dichas.

A veces, la fuga de ideas aparece conjuntamente con ideas delirantes, pero entonces se trata de una alteración diferente, ya que el contenido del pensamiento en la fuga de ideas se encuentra preservado (no aparece delirio); sólo se encuentra alterada su presentación (más acelerada de lo habitual).

Consecuencias

Se considera la fuga de ideas un trastorno grave que repercute de forma muy negativa en el sujeto; el pensamiento se encuentra tan acelerado que pierde completamente su funcionalidad.

Así, la persona experimenta una lluvia de ideas masiva en el en interior de su mente, pero estas ideas aparecen solapadas por la generación de la idea posterior; la persona finalmente no consigue atender a ninguna idea en concreto. De aquí surge su nombre, de las “ideas que se fuga” unas de otras. La persona elabora una gran cantidad de pensamientos e ideas, pero ninguno de ellos resulta productivo.

Por otro lado, los pensamientos desaparecen a la misma velocidad con la que han aparecido. El sujeto va saltando de un tema a otro sin ningún orden lógico ni congruencia. El resultado, finalmente, es que el discurso se vuelve totalmente incongruente y el sujeto es incapaz de centrar el pensamiento en ninguna idea o aspecto en concreto, aunque este resulte sencillo.

De esta forma, tareas que exigen un grado de concentración mínimo (por ejemplo, hablar con alguien, o incluso cocinar) se vuelven realmente difíciles, ya que la aceleración de su pensamiento impide que dicha persona pueda concentrarse.

Tratamiento

El tratamiento para esta clase de alteraciones depende del cuadro clínico general en el que se enmarca, es decir, del trastorno que genera esa y otras alteaciones.

Referencias bibliográficas:

  • Belloch, A.; Sandín, B. Y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen II. Madrid: McGraw-Hill.
  • Vallejo, J. (2011). Introducción a la psicopatología y psiquiatría. (7ª Ed.) Barcelona: Masson.
  • American Psychiatric Association (2013). DSM-5. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th Edition). Washington, DC: Author.