Amor sociable: qué es y cómo afecta a nuestras relaciones

Así es como el amor sociable nos hace sentir y se expresa en nuestras acciones.

Amor sociable

El amor es una gran fuente de satisfacción pero también de conflictos. Se trata de un sentimiento universal rodeado de complejidades; no hay dos personas que lo experimenten de la misma manera. Esta diferencia conduce a numerosos y distintos desacuerdos en las parejas.

Además, amar a alguien puede causar una gran confusión interna. Por lo que muchas obras poéticas y teatrales hablan de este sentimiento universal e intentan explicarlo poniendo de relieve sus dificultades. Pero no solo los artistas se interesan en el amor y sus complejidades…

Desde el campo de la psicología también se ha intentado entender el amor a través de diferentes investigaciones e hipótesis. Es más, en el último siglo, han aparecido varias teorías racionales sobre el amor que intentan abordarlo de una manera comprensible.

La teoría triangular del amor afirma que todas las relaciones amorosas se basan en la presencia o ausencia de tres elementos característicos: la intimidad, el compromiso y la pasión, que se sitúan en las puntas de un triángulo. Según esta idea promovida por el psicólogo Robert Sternberg; las formas de amor existentes pueden describirse y definirse según cuál de estos componentes posean, y el amor consumado -al que aspiramos- contiene los tres en igual equilibrio.

El amor sociable forma parte de una de las 7 formas de amar que identifica Robert Sternberg. Este tipo de amor se encuentra en las relaciones que presentan intimidad y compromiso, pero no pasión. Podemos decir, que más allá del amor pasional, las relaciones que se basan en el tipo de amor sociable comparten una serie de acuerdos inquebrantables, que se han ido estableciendo con el paso de los años.

En este artículo intentamos comprender este tipo de amor -basado en la intimidad y el compromiso- que puede ser la clave para las parejas que perduran en el tiempo, más allá de los primeros años de enamoramiento.

¿Qué es el amor sociable?

El amor sociable se define como una forma duradera de amor que se construye con el paso del tiempo y se caracteriza por la interdependencia de los miembros de la pareja, donde predominan los sentimientos de intimidad y compromiso.

Debido a que este amor ocurre y se desarrolla con el paso del tiempo, suele darse en parejas que llevan muchos años juntas, normalmente ocurre en matrimonios con hijos o con una larga historia detrás. Desde la perspectiva de la teoría triangular del amor de Robert J. Según Sternberg, este tipo de relaciones tienen un alto grado de intimidad y compromiso.

El compromiso deriva de las promesas a largo plazo en que el otro puede confiar en que siempre estaremos ahí, pase lo que pase. Mantener una relación tanto en los buenos como en los malos momentos es necesario para este tipo de amor estable. Este componente incluye la decisión de amar a alguien de forma prolongada.

Dentro de una relación existen emociones que surgen de un sentimiento de cercanía. El componente de intimidad se refiere al deseo de compartir, dar y recibir. Este ocurre dentro de una relación cuando se experimentan sentimientos de afecto, conexión y vínculo con él otro.

En estos aspectos, el amor sociable se distingue del amor pasional. La pasión a menudo se considera el componente ideal del amor y el romance. Sin embargo, este tipo de amor de película, puede ser peligroso cuando no va acompañado de intimidad o compromiso.

Qué es el amor sociable

Muchas personas sienten una gran pasión en el inicio de sus relaciones, pero esta se desvanece con el paso del tiempo si no existe la confianza de superar unidos los malos momentos. El compromiso ocurre cuando se ha formado un vínculo que supera al amor inicial. Es necesario centrarse en este componente, en lugar de solo en la pasión, si se quiere disfrutar de una relación a largo plazo.

La pasión por alguien produce una fuerte atracción de índole física y mental. Pero, sin intimidad y confianza entre dos personas, las relaciones románticas son difíciles de mantener. El amor romántico se desvanece más rápido que el amor sociable, ya que este tipo de amor pasional no incluye el componente de intimidad.

¿Cómo se manifiesta el amor sociable?

Las relaciones románticas donde existe un compromiso pueden durar toda la vida. Sin embargo, el hecho de que sean satisfactorios depende tanto de las personalidades de las personas involucradas como de las etapas vitales. Además, algunas personas creen que la pasión es esencial para la vida; esto puede ponerlos en riesgo de buscar nuevas aventuras románticas con el paso de los años.

El amor sociable es similar a la relación que experimentan dos amigos íntimos, que han vivido y superado muchas cosas juntos. Sin embargo, este tipo de amor no es como el amor vacío, que se sustenta únicamente en la obligación o el compromiso. La conexión y complicidad entre dos personas que disfrutan del amor sociable es tremenda. Cada parte de la pareja ve en el otro la persona en la que más confía y es con la que decide compartir la vida; incluyendo sus cosas buenas y malas.

Las parejas basadas en el amor sociable disfrutan de una gran comprensión mutua que surge del paso de los años y de superar diferentes dificultades. Se apoyan y cuidan mutuamente en un nivel profundo, eligiéndose el uno al otro todos los días, también son capaces de mostrarse vulnerables y compartir tanto sueños y logros como fracasos.

En el amor sociable, los dos miembros de la pareja están estrechamente conectados y se brindan una gran estabilidad y seguridad. Ambos comparten un proyecto de vida común y una perspectiva de futuro.

Bioquímica del amor sociable

El amor en todas sus formas está alimentado por la química. Helen Fisher, una conocida antropóloga, afirma que los humanos han desarrollado tres sistemas cerebrales separados. Cada uno de estos sistemas está dirigido por neuroquímicos específicos asociados. La testosterona causa la pasión; la dopamina, la noradrenalina y la serotonina están en el origen del romance; y la oxitocina y la vasopresina provocan el apego.

Los altos niveles de dopamina, norepinefrina y serotonina, conocidos como el cóctel del amor, ocurren al principio de la relación y no suelen mantenerse más de unos pocos años en el mejor de los casos. Por suerte, las sustancias químicas del abrazo (oxitocina y la vasopresina) son más duraderas.

Esto provoca que las personas sientan un mayor apego con el paso de los años gracias a la liberación de hormonas. Así pues, la bioquímica que crea el sistema de apego que sostiene una relación amorosa a largo plazo sustituye a la bioquímica del amor romántico eufórico de los primeros años de la relación. Como vemos, la química del amor apasionado es efímera; su naturaleza cambiante sugiere que eventualmente evolucionará hacia un amor maduro más estable.

¿Sé puede reconstruir la pasión?

La pasión puede desaparecer de las relaciones que duran mucho tiempo. Sin embargo, no es algo que por definición solamente exista al principio de conocer a alguien; esta se puede reconstruir de forma proactiva.

Si bien construir una relación es siempre difícil y se enfrenta a muchos retos, varias parejas superan con éxito las fases iniciales y el decaimiento de la pasión. Este elemento debe reconstruirse varias veces en el transcurso de una vida juntos. Sin embargo, la buena noticia es que las parejas que ya han superado esta prueba una vez tienen más posibilidades de volver a conseguirlo.

Aunque, si vivimos en un vínculo de amor sociable y nos gustaría desarrollar el componente pasional ausente; existen una serie de claves que nos pueden ayudar a conseguirlo. Se ha demostrado que compartir experiencias nuevas y emocionantes provoca los mismos efectos neurológicos en el cerebro que el amor romántico.

Esto sugiere que reconstruir la pasión entre las parejas exige que hagamos cambios en nuestra rutina diaria, estos cambios pueden incluir: enfrentarse a un nuevo desafío juntos, adquirir una nueva habilidad o practicar un deporte. Las actividades arriesgadas les dan a los participantes la oportunidad de sentir vergüenza, lo que ayuda a fortalecer el vínculo, además de compartir tiempo de calidad. También existen pequeñas ideas que pueden ayudarnos a reconectar con la pasión, por ejemplo, ver una película para sentir y compartir juntos lo que experimentan los personajes y sus emociones.

Algunos creen que el romance también se puede forzar volviendo a las etapas iniciales de cortejo. Se puede intentar enamorar a la pareja de nuevo con una cena íntima o una escapada de fin de semana. Una vez que encontremos la chispa, es importante mantenerla en marcha. Es esencial comprometerse a probar nuevas experiencias o disfrutar de momentos compartidos.

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Valentín Elorza es estudiante de Medicina en la Universidad de Lieja y Graduado en Ingeniería Multimedia por la Universidad Ramón Llull. Trabajó varios años como programador web, pero siguiendo la máxima de "ahora o nunca", decidió dejar su querida Mallorca y mudarse a Bélgica para estudiar Medicina. Es redactor en MédicoPlus, AZ Salud, Estilo Next y Psicología y Mente.

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