La inestabilidad emocional ocurre en gran variedad de situaciones. Unsplash.

Muchos de nosotros hemos vivido esta situación: en un día normal en el que nos sentimos bien y todo parece transcurrir con tranquilidad aparece algún pensamiento o circunstancia que de repente hace que nuestro humor cambie y comencemos a sentirnos mal: más tristes o estresados; angustiados o pensativos.

Si estos cambios de humor se dan con más frecuencia pueden llegar a condicionar nuestras relaciones y día día. A continuación, veremos qué son los cambios de humos, cuáles son sus posibles causas y ofreceremos una serie de claves para gestionarlos mejor.

¿Qué son los cambios de humor?

Las alteraciones en el estado de ánimo o los cambios de humor repentinos consisten en una serie de vaivenes emocionales que aparecen de forma súbita y en las que la persona experimenta diversas emociones en un plazo de tiempo muy corto.

En estos momentos la persona puede pasar de un estado de ánimo jovial o satisfecho a una angustia profunda o un nerviosismo intenso sin que ocurra nada que lo provoque de manera directa o consciente.

La inestabilidad emocional puede causar numerosas interferencias en el ritmo de vida diario de la persona, tanto a nivel personal, como social o laboral.

Aunque habitualmente estos cambios de humor han sido adjudicados a las mujeres en mayor debida, a causa de la relación que estos tienen con los cambios hormonales de la menstruación o la menopausia, la verdad es que estos pueden darse en cualquier sexo o edad.

Causas frecuentes

Existen muchísimas causas que pueden provocar cambios de humor repentinos. Algunos de estos cambios pueden deberse a factores o sucesos externos, a cambios hormonales o a ciertas afecciones o trastornos mentales de fondo.

Algunas de estas causas incluyen:

  • Adolescencia.
  • Síndrome premenstrual (SPM).
  • Menopausia.
  • Trastornos de la conducta alimentaria.
  • Trastorno de la personalidad como el trastorno de personalidad límite o histriónico.

No obstante, existen muchos casos o momentos en los que no es fácil determinar qué ha provocado un cambio de humor repentino. La aparición y manejo de las emociones es un hecho tan variable y que se ve afectado por tantos factores que en muchas ocasiones resulta complicado saber concretar qué nos afectando.

Claves para gestionar los cambios de humor

A pesar de que en ocasiones se asocien con algún tipo de afección, es completamente natural experimentar cambios de humor cuando nos suceden una serie de acontecimientos en nuestras vidas que nos desbordan o nos angustian.

Experimentar vaivenes emocionales es algo habitual, no obstante si no sabemos manejarlos o gestionarlos de una forma adecuada estos pueden acabar interfiriendo en nuestras relaciones sociales o en nuestro trato con otras personas.

De la misma manera, pueden suponer un descenso en nuestro rendimiento de trabajo, puesto que estos cambios emocionales y un estado de ánimo bajo pueden llevar a la desmotivación, la apatía y a una falta de productividad.

Para poder sobrellevar mejor estos cambios presentamos una serie de claves tanto para controlar como para evitar estos cambios de humor. Y es que existen una serie de claves, estrategias o pautas a seguir cuando percibimos que estamos experimentando menos estabilidad emocional. Estas pautas te ayudarán a gestionar tus cambios de humor una vez hayan aparecido y es probable que tu estado de ánimo en general mejore.

1. Establecer una serie de rutinas calmantes

Nadie mejor que nosotros mismos saber qué cosas nos relajan, calman o sosegan y qué otras pueden llegar a activarnos todavía más. Por lo tanto, es recomendable encontrar una serie de rutinas o lugares con los cuales podamos estabilizar nuestras emociones.

Rutinas como escuchar algo de música, salir a pasear o tomar una bebida caliente pueden ayudarnos a serenar nuestro humor. Una vez identificada nuestra rutina ideal debemos completarla cada vez que aparezca un cambio de humor. Poco a poco se convertirá en una especie de ritual que nos ayudará cada vez más.

2. Saber cuándo alejarse

Ser consciente de cuándo nuestro estado de ánimo está interfiriendo en las interacciones con los demás es esencial. Saber cuándo nuestras emociones pueden llegar a controlarnos es vital para interrumpir una discusión que sabemos de antemano que no podremos afrontar.

Los cambios repentinos de humor suelen acusarse más con las discusiones, por lo que vale la pena apartarse por unos momentos y volver cuando nuestra mente esté más despejada y nuestro ánimo haya vuelto a la normalidad.

3. Pensar antes de hablar

Este punto se encuentra muy relacionado con el anterior. Otra clave fundamental para que los cambios de humor no nos dominen es la de pararnos por un momento a pensar antes de contestar a la otra persona movidos por nuestras emociones.

4. Descansar de vez en cuando

En muchos de los momentos en los que experimentamos cambios repentinos en nuestro humor o en nuestro estado de ánimo un buena opción es tomarnos unos momentos para descansar y calmar la inestabilidad emocional.

Un cambio de contexto o de lugar es útil para despejar nuestras ideas. En los casos en los que las emociones nos invadan, es muy recomendable parar un momento, contar hasta diez y distraernos con cualquier otra cosa que nos ayude a relajarnos.

5. Hacer ejercicio

Realizar ejercicio aumenta los niveles de dopamina en sangre. Este neurotransmisor ejerce un papel esencial a la hora de regular nuestro estado de ánimo y hacernos sentir mejor.

No obstante, no es necesario realizar una gran cantidad de ejercicio al día. Dar pequeños paseos de uno 30 minutos aproximadamente puede ayudarnos a manejar y contener las emociones negativas que pueden aparecer durante un episodio de cambios de humor.

6. Hablar con alguien de confianza

Cuando los cambios de humor nos invaden y la angustia se apodera de nosotros puede ser de gran ayuda hablar con una persona de confianza.

Manifestar nuestras preocupaciones y expresar nuestros sentimientos a alguien con quien podamos confiar hará que nos sintamos mejor, que calmemos nuestros ánimos y, algo muy importante, hará que no nos sintamos solos ante estas situaciones.

No obstante, si estos cambios de humor aparecen de manera recurrente, lo más recomendable es acudir a un psicólogo o especialista en salud mental del ámbito médico que nos pueda ayudar.

7. Escribir

Escribir acerca de nuestros sentimientos puede servir de gran ayuda a la hora de desahogarnos, poner nuestras ideas en orden y ser conscientes acerca de qué circunstancias desencadenan o facilitan estos cambios.

Si además, registramos estos cambios diariamente podemos ser mucho más conscientes de nuestras fluctuaciones, saber qué las provoca o si existe algún patrón de comportamiento determinado. De esta manera nos será más fácil preverlas y, en la medida de la posible, evitarlas.

8. Saber qué nos provoca los cambios de humor

Aunque en muchas ocasiones no somos conscientes de los estímulos o hechos que nos alteran el estado de ánimo, es aconsejable conocer que situaciones, temporadas o estímulos pueden ejercer un efecto sobre nuestro humor.

Por ejemplo, si sabemos que durante el síndrome premenstrual pueden aparecer cambios bruscos de humor nos será algo más fácil manejarlos.

9. Solicita ayuda profesional

A pesar de que estos cambios de humor son normales y pueden aparecer sin que estén asociados a ningún tipo de afección mental o emocional, si estos se dan de manera recurrente pueden interferir de manera seria en nuestro día a día.

Además, los sentimientos de angustia pueden intensificarse y, si no aprendemos a manejarlos, los cambios de humor pueden aparecer cada vez más a menudo. Por lo tanto, es importante buscar ayuda profesional y que un especialista en psicología o salud mental nos guíe y ayude a gestionar estos altibajos.

Referencias bibliográficas:

  • Thayer, Robert E. (1989). The Biopsychology of Mood and Arousal. New Yok, NY: Oxford University Press.
  • N Dubey, J F Hoffman, K Schuebel, Q Yuan, P E Martinez, L K Nieman, D R Rubinow, P J Schmidt & D Goldman. (2017). Molecular Psychiatry volume 22.