Tener en cuenta la personalidad del otro es fundamental en el amor. Unsplash

Las relaciones de pareja se basan siempre en el encaje entre dos personas, pero el estilo que adoptemos para hacer esto varía según la personalidad del otro. Es importante tener esto en cuenta dado que, a pesar de que el mito de que los polos opuestos se atraen sea mentira (solemos empezar a vivir en pareja con personas con una personalidad similar a nosotros), siempre hay matices en la manera de ser del otro que, si no comprendemos, pueden hacer que la relación quede perjudicada.

Esto es algo que ocurre mucho especialmente en el caso de las personas que son introvertidas, ya sean hombres o mujeres. La introversión es un fenómeno que ha estado injustamente estigmatizada desde hace siglos en los países occidentales, y esto hace que circulen muchos mitos sobre ella. El desconocimiento acerca de esta forma de personalidad no desaparece cuando se empieza a salir con un introvertido; esa ignorancia pasa a formar parte de la relación y, hasta que no es afrontada, no desaparece.

Para comprender mejor cómo piensan, sienten y actúan las personas introvertidas en el contexto de una relación de pareja, ten en cuenta las siguientes líneas.

Parejas introvertidas: claves para que prospere el amor

Las parejas maduras en las que hay una persona introvertida y la comunicación ya fluye desde hace años es muy posible que ya hayan superado ese desconocimiento acerca de esta forma de personalidad.

Sin embargo, en el resto de casos, el hábito de esperar de las personas introvertidas que se comporten constantemente de modos que no encajan bien con sus tendencias es más frecuente de lo que parece. A la larga, esta incomprensión suele pasar factura, sobre todo en la vida de pareja, ya que este es un espacio en el que se supone que podemos ser nosotros mismos y no esperar que nos juzguen por todo.

1. Mejor evitar conversaciones banales

Las personas introvertidas detestas las “conversaciones de ascensor”. El hecho de pensar en hablar por hablar es algo que les produce desesperación, ya que tratan de controlar todos los aspectos de una interacción social en lo que en realidad nada importa demasiado.

Allí donde la mayoría de las personas simplemente tratan de parecer simpáticas e intercambiar algunas palabras, los introvertidos tratan de expresar mensajes coherentes y mínimamente elaborados. Es por eso que o optan por no hablar y evitar pasar por ese mal trago, o bien se alargan demasiado para darse cuenta justo después de que se han tomado la conversación demasiado en serio. Es como si quisieran pilotar una especie de robot muy aparatoso que está hecho con sus propias palabras.

2. Expresa afecto en lugares propicios

Muchas personas introvertidas sienten dificultades para comunicar cariño, amor o afecto en lugares llenos de estímulos y “distracciones”. Es por eso que prefieren reservar momentos en los que esos intercambios de afecto puedan recibir toda la atención que merecen.

3. Necesita hablar, pero de cosas estimulantes

Una persona introvertida dedica buena parte de su tiempo a reflexionar, pensar sobre diferentes aspectos de la vida. Como consecuencia, hay muchos temas que encuentran interesantes, y resulta frustrante no poder compartirlos con alguien. Es por eso que el prejuicio que las encasilla como individuos a los que no les gusta hablar las perjudica, porque poca gente encuentra lógico que alguien que no suele hablar en contextos banales tratando superficialmente algunos temas tenga interés en hablar largo y tendido en situaciones específicas.

4. Salir a eventos sociales puede ser todo un reto

Hay muchos eventos de ocio que para las personas introvertidas no son lugares en los que relajarse y pasarlo bien, sino contextos que son vistos como un reto. Las fiestas en las que hay muchos estímulos presentándose a la vez, como música, lugares nuevos y personas con las que dialogar, pueden llegar a saturar.

5. Se fija en todo

Quien es introvertido sabe que su actitud frente a la vida, aunque suele ser más discreta que la del resto, no se basa en la pasividad, en el no hacer nada. La mente de las personas introvertidas siempre bulle con actividad, y por eso son capaces de captar detalles en los que poca gente se fija.

Por eso, es muy recomendable juzgar esta clase de comentarios con extrañeza, como si fuese perturbador que alguien sea capaz de concentrar su atención es cosas tan nimias.

6. Se le da mejor el diálogo en la intimidad

Los grupos de personas que debaten algo pueden resultar demasiado estresantes para los introvertidos. Se les dan mucho mejor las conversaciones en las que se cada uno dispone de tiempo para hablar sin interrupciones y sin tener que estar pendiente de las reacciones de varias personas a la vez.

7. No tiende tanto a la timidez como parece

Muchas veces la introversión es interpretada erróneamente como timidez. No es así, ya que los motivos por los que una persona es introvertida no tienen por qué estar relacionados con el miedo a dar una mala imagen o a recibir burlas. De hecho, muchos introvertidos son capaces de realizar acciones que resultan chocantes a sabiendas de que llamarán la atención.

8. Su pensamiento va más rápido que su habla

Es un hecho que los introvertidos tienen mucho que decir, pero esto hace que sea difícil de comunicar. Su vida no se guía por eslóganes breves y frívolos, sino por redes de ideas interconectadas de una manera más bien sofisticada. Es por eso que es bueno mostrar comprensión si al explicar ciertas cosas no se encuentran las palabras; no es improvisación, sino esfuerzo por hacer que sus ideas pasen por el embudo del lenguaje.