Cómo la infoxicación difunde el miedo entre las mujeres

Veamos cómo la saturación mediática favorece el miedo por inseguridad entre mujeres.

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El miedo a sufrir algún ataque de noche por parte de algunas mujeres no es nuevo, se trata de una preocupación clásica que ha afectado a muchas generaciones de mujeres a lo largo de la historia. Sin embargo, algunas dinámicas sociales basadas en las tendencias recientes hacen que, en ciertos momentos, esta clase de temores cobren fuerza y se nutran de leyendas urbanas y noticias exageradas.

Este tipo de visiones de la realidad distorsionadas explotan las vulnerabilidades existentes en la sociedad, entre las cuales se encuentra la desprotección de la mujer en muchos espacios públicos. Por eso, en este artículo hablaremos acerca de cómo el género y la infoxicación (o bombardeo constante de noticias e información a veces confusa y ambigua), potencia la sensación de miedo en las mujeres al salir a la calle, ir a conciertos o discotecas, etc.

Así es como la infoxicación refuerza el miedo de las mujeres a salir y llevar una vida normal

En la actualidad puede producirse que mujeres de toda clase y estrato social sientan un miedo intenso a salir de fiesta o a participar en eventos sociales multitudinarios por miedo a ser atacadas.

Este miedo se basa en una realidad, pero exagera ese tipo de riesgos y peligros y suele ser irracional, muy inspirados en historias sin confirmar transmitidas por boca-oreja o mediante noticias sensacionalistas; actualmente encontramos en la sociedad una serie de catalizadores que pueden aumentar el miedo a sufrir este tipo de experiencias en muchas mujeres. Veamos cuáles son los elementos que participan en la existencia de estas olas de pánico que van siendo transmitidas y se ceba en las mujeres.

1. Casos cercanos

Muchas mujeres pueden tener un caso conocido de alguna amiga o familiar que ha sufrido este tipo de ataques, motivo por el cual suelen albergar un mayor miedo a que les ocurra lo mismo a ellas.

El hecho de que muchas mujeres puedan conocer un caso en el que alguien sufrió un ataque acaba repercutiendo en su salud mental y aumentando la preocupación ante el hecho de sufrir la misma experiencia. En algunos casos este impacto psicológico puede ser considerado un trauma.

Si a ello le sumamos el efecto boca-oreja, consistente en que una amiga le cuenta a otra su caso conocido y otra hace lo mismo con otras personas, podemos tener al final un fenómeno de pánico generalizado que no hace más que aumentar el miedo entre la población femenina.

2. Saturación mediática

Aunque las noticias reales sobre ataques hacia mujeres son un verdadero problema de salud pública, lo cierto es que en muchas ocasiones la sobreexposición a medios de comunicación que difunden este tipo de casos puede ser verdaderamente nociva para el espectador.

La saturación mediática producto de ver diariamente este tipo de casos en la televisión, la radio o la prensa escrita puede afectar profundamente a la salud mental de las mujeres que consumen este tipo de información.

Esta saturación a la larga acaba generando miedo y pánico a la hora de salir a la calle o irse de fiesta por la noche.

3. Generalización

A menudo puede suceder también que ante un caso conocido de este tipo de atentados o ataques de sumisión química la persona tienda a generalizar y considerar que eso va a sucederle a ella siempre que salga de casa.

Este fenómeno también es debido en gran medida a la sobreexposición a los medios de comunicación que se ha comentado anteriormente, que predispone a las personas a convertir un caso o dos en un problema mayor del que realmente es.

La tendencia a la generalización está relacionada con el pánico que provocan este tipo de experiencias y al miedo que tienen muchas mujeres de que algo así les acabe ocurriendo a ellas.

4. Asunción de que hay que evitar salidas nocturnas

Ante el auge de los ataques hacia mujeres en discotecas o todo tipo de lugares de ocio nocturno puede ser que muchas de ellas decidan evitar las salidas nocturnas y quedarse en casa haciendo otros planes.

Se trata de una respuesta basada en el miedo que sienten muchas mujeres en períodos de pánico social debido al miedo que sienten de sufrir algún ataque ya sea de noche en discotecas o bien sufrir violencia en lugares solitarios.

5. Tendencia a evitar quedarse solas

Aunque muchas mujeres decidan salir de fiesta acompañadas de amigos o de su pareja a menudo puede que sientan miedo al quedarse solas en medio de la gente o bien en lugares solitarios o poco concurridos. Esto puede estar favorecido por el modo en el que varios medios de comunicación explican noticias de ataques y agresiones sexuales a chicas responsabilizando a las víctimas por no ir con más gente en ciertos lugares.

Este pánico a la soledad nocturna es otro de los síntomas que presentan algunas mujeres ante el miedo a ser intoxicadas o a ser atacadas de alguna forma u otra.

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