Una de las pruebas psicológicas más usadas.

La personalidad humana es uno de los constructos psicológicos más difíciles de describir. Algunas teorías la definen como aquellas características estables y distintivas de una persona que se manifiestan a través de la conducta.

A pesar de la complejidad de su definición existen algunas pruebas de evaluación que permiten realizar un perfil psicológico de la personalidad muy ajustado a la realidad del sujeto. Uno de los más utilizados es el MMPI-2, cuyo funcionamiento repasaremos a lo largo de este artículo.

¿Qué es el MMPI-2?

El Inventario Multifásico de Personalidad de Minnesota, en este caso concreto el MMPI-2 es uno de los instrumentos más populares dentro de la psicología para evaluar la personalidad, las características psicopatológicas globales y específicas de la persona, o las alteraciones psicosomáticas.

Esta última versión desarrollada en el año 1989 a partir del MMPI original goza de gran popularidad debido a que permite al profesional de la salud mental establecer dictámenes o juicios válidos y fiables sobre la personalidad del paciente. De la misma manera, posibilita la creación de un perfil psicológico muy completo.

Este inventario de constructos de personalidad se compone de 567 ítems de opción dicotómica en las que la persona debe elegir entre verdadero o falso según si se identifica con la afirmación o no.

El MMPI-2 nos da la oportunidad de evaluar las características básicas de la personalidad mediante una serie de escalas, categorizadas como básicas o adicionales. La escala básica consta de 370 ítems que se dividen en escalas de validez y escalas clínicas. Mientras que las adicionales permiten ampliar la información de las escalas básicas discriminando el contenido y naturaleza de los síntomas.

Finalmente, esta prueba es considerada como un instrumento de evaluación básica, por lo que se puede aplicar en todas aquellas áreas en las que se necesite una evaluación de los rasgos de personalidad. Entre estos contextos de administración se encuentran: centros de investigación y clínicas psicológica, centros de enseñanza o contextos militares o de defensa.

Características de esta prueba psicológica

El MMPI-2 posee una serie de características distintivas que lo convierten en la prueba más utilizada a la hora de elaborar un perfil psicológico de personalidad. Estas características se dan tanto a nivel de administración, como de objetivos y fiabilidad.

1. Objetivo

Tal y como se indicaba al inicio del artículo, el objetivo del MMPI-2 es elaborar un perfil psicológico de los rasgos de personalidad de la persona evaluada. Así como identificar posibles características psicopatológicas, o rasgos de personalidad anómalos.

2. Material

Esta prueba se puede realizar tanto de manera virtual como de manera clásica (lápiz y papel). Para ella se necesitará el protocolo de preguntas del MMPI-2 y las fichas con la parrilla de respuestas. Además, para la evaluación se requiere de la clave de corrección.

3. Administración

Dentro del paquete de la prueba del MMPI-2 se encuentran las instrucciones estándar para la administración de esta. El tiempo estimado para la aplicación de la prueba varía entre 90 y 120 minutos, y siempre debe realizarse ante la presencia de un psicólogo o profesional de la salud mental. A poder ser, acompañado de un observador también profesional.

Debido a la complejidad de la prueba es necesario que el evaluador haya leído el material antes de utilizarlo. A continuación, se le otorgará el material necesario a la persona evaluada y se le explicará en qué consiste la prueba. A lo largo de esta, el evaluador puede contestar a las dudas que le surjan al evaluado, puesto que el MMPI-2 presenta mayor validez si este responde a todos los ítems.

4. Puntuación

Tras finalizar la prueba, se pasará a la etapa de corrección, en la cual el evaluador otorgará un punto por cada respuesta afirmativa o verdadera del paciente y 0 puntos en las casillas marcadas como falsas. Al final, se suman todos los puntos para obtener la puntuación bruta de la escala a raíz de la cual se obtendrá la puntuación T que nos permitirá interpretar los resultados de la prueba.

Sus escalas

Según lo mencionado con anterioridad, el MMPI-2 consta de 567 ítems dispuestos en diferentes escalas de evaluación. Estas escalas se dividen en las escalas básicas, compuestas por las escalas de validez y las escalas clínicas, y las escalas adicionales.

1. Escalas clínicas

El objetivo de estas escalas es investigar una posible presencia de sintomatología psicopatológica. Dentro de esta escala se encuentran los siguientes factores de personalidad:

  • Hipocondría.
  • Depresión.
  • Histeria.
  • Desviación psicopática.
  • Paranoia.
  • Psicastenia.
  • Esquizofrenia.
  • Hipomanía.
  • Introversión social.
  • Masculinidad-Feminidad (dividido en mujeres y hombres).

2. Escalas de validez

La escala de validez nos permite detectar si existe intencionalidad de mentir o incoherencia en las respuestas del evaluado. Esta escala incluye:

  • Escala L o mentira.
  • Escala F o incoherencia o validez.
  • Escala K o corrección o defensa.

3. Escala adicionales

Como complemento a las escalas básicas, y con la intención de ampliar la información proporcionadas por estas, el evaluador puede utilizar las escalas adicionales que miden constructos como:

  • Ansiedad.
  • Miedos.
  • Obsesividad.
  • Depresión.
  • Preocupación por la salud.
  • Pensamiento extravagante.
  • Hostilidad.
  • Cinismo.
  • Conductas antisociales.
  • Comportamiento tipo A.
  • Baja autoestima.
  • Malestar social.
  • Problemas laborales.
  • Interferencia laboral.
  • Indicadores negativos de tratamiento que muestran si el paciente necesita hospitalización o no.

¿Cómo se interpretan las puntuaciones?

Según la puntuación T obtenida por el paciente se puede interpretar las escalas en base a la siguiente clasificación:

  • Puntuación T<40: Por regla general, no se pueden obtener puntuaciones por menos de 40, por lo que será necesario examinar la puntuación de la escala L para averiguar si la persona pretende dar una buena imagen de si misma.
  • T = 40-50: Corresponde a una puntuación muy baja por lo que no posee significación diagnóstica. Se deberá realizar también un análisis de la escala L.
  • T=41-55: Pertenecen a la puntuación esperable en la población por lo que tampoco posee significación diagnóstica.
  • T=56-65: Significación diagnóstica moderada. Se deberán revisar algunas de las escalas para investigar qué rasgos de personalidad sobresalen.
  • T=66-75: Significación diagnóstica alta. A partir de esta puntuación pueden aparecer rasgos de personalidad patológicos.
  • T>75: Significación diagnóstica extremadamente alta. Solamente se da en un 10% de los casos, por lo que se deberá considerar la posibilidad de que la persona esté exagerando o que signifique una demanda de auxilio urgente.