El aislamiento puede ser habitual en estos individuos. Unsplash

Existen muchos mitos acerca de las personas introvertidas. Esto es, entre otras cosas, porque en los países occidentales la introversión está peor vista que su polo opuesto, la extraversión, y por eso no se habla acerca de ella abiertamente y con honestidad. Es decir, quienes afirman ser introvertidos son relativamente escasos.

Así pues, las personas realmente introvertidas pueden llegar a no ser reconocidas como tales, o en algunos casos pueden ser tomadas por personas tímidas. El desconocimiento sobre este tema hace que surjan numerosos prejuicios acerca de este grupo de población y que sus preferencias y puntos de vista sean malinterpretados. Y, si a esto le añadimos que es posible distinguir entre tipos de personas introvertidas, la cosa se complica aún más.

¿Qué es la introversión?

Aunque se suela relacionar la introversión con la timidez, no son exactamente lo mismo. La timidez se fundamenta en el miedo y en la ansiedad anticipatoria, y lo que produce ese miedo es la posibilidad de estar en el centro de atención de alguien relevante, o de un grupo de personas. Sin embargo, la introversión no se basa en el miedo ni sus efectos quedan restringidos a las relaciones personales.

En realidad, las personas introvertidas se caracterizan por estar casi siempre centradas en su mundo interior, es decir, en sus elucubraciones, sus recuerdos y sus fantasías. Esta tendencia a basar la actividad psicológica a actividades solitarias o que pueden ser realizadas en ausencia de más gente ha hecho que la confusión entre este tipo de personas y las tímidas se erigiese de forma casi irremediable.

Sin embargo, hay que subrayar que la introversión tan solo es un concepto para etiquetar un patrón de comportamiento determinado, y no señala a sus causas. Por ejemplo, se puede ser introvertido porque desde el principio se ha amado el hábito de fantasear y reflexionar, o se puede llegar a ese estado por culpa de la timidez y el aislamiento social, dado que no queda otra alternativa que replegarse sobre uno mismo.

Tipos de personas introvertidas

Para añadirle riqueza al debate acerca de lo que es realmente la introversión, el psicólogo Jonathan Cheek propuso un modelo de clasificación de tipos de personas introvertidas para ser capaz de distinguir entre varias tipologías. Son las siguientes.

1. Introvertido mental

El introvertido mental se caracteriza por tener una gran capacidad para hilar entre sí sus pensamientos, saltando de un tema a otro con gran fluidez. Si pudiésemos visualizar su mente, esta sería un espacio muy extenso y lleno de todo tipo de elementos y detalles con los que es posible ponerse creativo.

Así pues, este tipo de persona introvertida tiene una predisposición a pasar tiempo ensimismada en sus pensamientos, dado que tiene un universo mental en el que es posible imaginar cualquier cosa.

2. Introvertido social

El introvertido social lo es, principalmente, o bien a causa de una gran hostilidad por parte de los demás o por un sentimiento de inseguridad por uno mismo. En todo caso el resultado es el mismo: un cierto grado de aislamiento social, defensa de un espacio vital relativamente amplio (el espacio a nuestro alrededor que debe estar sin nadie más para que nos sintamos cómodos en muchos contextos.

Así, este es uno de los tipos de personas introvertidas en los que realmente lo que se busca es la soledad (estado social) y no la posibilidad de reflexionar de crear fantasías.

3. Introvertido reservado

El introvertido reservado se caracteriza por mostrarse fría y distante no porque tenga un riquísimo mundo mental ni porque se sienta vulnerado en las relaciones sociales. En este caso, la introversión llega como necesidad de adoptar una posición distante y analítica ante ciertas situaciones.

4. Introvertido ansioso

Este es el tipo de introversión que puede causar más frecuencias con mayor facilidad. ¿Por qué? Porque está ligado a problemas de estrés y ansiedad. En este caso, se trata de individuos que por miedo a lo que pueda pasar si entran en contacto con muchas otras personas, deciden aislarse y salir poco de casa.

Por otro lado, el círculo social de este tipo de personas tiende a estar compuesto por muy buenos amigos. Sin embargo, ante otras personas, la los intentos por evitar el diálogo o la interacción hacen que la persona sea vista como muy poco hábil socialmente, por lo cual el miedo a dar una imagen acaba creándola, al estilo de la profecía autocumplida.