Para la psicología, la personalidad es el patrón relativamente estable de pensamientos, emociones y conductas que caracteriza a cada persona y la distingue de las demás. No se observa de forma directa: es un constructo que inferimos a partir de cómo alguien actúa, siente y piensa en situaciones distintas a lo largo del tiempo.
En el día a día decimos que alguien «tiene mucha personalidad» o que «le falta personalidad». Esas expresiones se refieren en realidad a tener un carácter fuerte o las ideas claras. En psicología, todo el mundo tiene personalidad: lo que cambia es cómo es, y ninguna forma de ser es mejor que otra por definición.
Una definición de personalidad
Existen muchas definiciones, y una de las más completas en español es la del catedrático de la UNED José Bermúdez, que la describe como una «organización relativamente estable de características estructurales y funcionales, innatas y adquiridas bajo las especiales condiciones de su desarrollo, que conforman el equipo peculiar y definitorio de conducta con que cada individuo afronta las distintas situaciones».
De esa definición se desprenden tres ideas clave:
- Es relativamente estable. Una persona tiende a reaccionar de forma parecida en el tiempo y en situaciones distintas, aunque no siempre igual.
- Combina lo innato y lo aprendido. Parte de una base biológica, pero se moldea con la crianza, la cultura y las experiencias.
- Sirve para adaptarse. Es la forma particular en que cada uno afronta las situaciones de su vida.
La personalidad abarca tanto la conducta visible como la experiencia privada: pensamientos, deseos, recuerdos y emociones. El manual de psicología de OpenStax resume en su capítulo ¿Qué es la personalidad? cómo ha evolucionado el concepto desde la Antigüedad hasta hoy.
- Te recomendamos leer: "Las principales teorías de la personalidad"
Personalidad, temperamento y carácter: en qué se diferencian
Los tres términos se usan como sinónimos, pero no lo son. El temperamento es la parte más biológica y heredada: la tendencia a reaccionar con más o menos intensidad, actividad o emotividad, visible ya en los bebés. El carácter es la parte aprendida, formada por los valores, los hábitos y la manera de relacionarse que se adquieren con la educación y la experiencia. La personalidad es el conjunto que integra ambos.
Lo explicamos con más detalle en el artículo sobre las diferencias entre personalidad, temperamento y carácter, y en las guías sobre los tipos de temperamento y sobre qué es el carácter.
De qué depende la personalidad
La personalidad surge de la combinación de la genética, el ambiente y la experiencia personal. Los estudios con gemelos y familias permiten estimar qué parte de las diferencias entre personas se relaciona con los genes. Un metaanálisis de Tena Vukasović y Denis Bratko, publicado en 2015, estimó que alrededor del 40 % de la variación en rasgos de personalidad entre individuos se asocia a diferencias genéticas.
Esa cifra hay que leerla con prudencia. No significa que el 40 % de tu personalidad venga de tus genes, sino que describe diferencias dentro de una población. Además, los genes no actúan solos: interactúan con la crianza, la cultura, las relaciones y los acontecimientos de la vida, que explican el resto de la variación.
Los principales modelos para describir la personalidad
La psicología de la personalidad estudia cómo las diferencias individuales influyen en la conducta. Tradicionalmente se han distinguido tres grandes enfoques:
- Modelos internalistas: sostienen que la conducta depende sobre todo de variables personales, como los rasgos.
- Modelos situacionistas: ponen el énfasis en el entorno y en el aprendizaje.
- Modelos interaccionistas: consideran que la conducta surge de la interacción entre la persona y la situación. Son los más aceptados hoy.
Dentro del enfoque de rasgos, el modelo con más respaldo científico es el de los cinco grandes, que describe la personalidad a partir de cinco dimensiones: apertura a la experiencia, responsabilidad, extraversión, amabilidad y neuroticismo. Puedes leer cómo se mide cada uno en nuestra guía de los 5 grandes rasgos de personalidad. OpenStax repasa en su capítulo sobre las teorías de los rasgos cómo se llegó a ese modelo desde los trabajos de Allport, Cattell y Eysenck.
Existen también clasificaciones por tipos, como los 16 perfiles del indicador de Myers-Briggs, muy populares pero con un respaldo científico más limitado.
¿La personalidad cambia con la edad?
Sí, aunque de forma gradual. La personalidad es bastante estable, pero no fija. Un metaanálisis de Brent Roberts, Kate Walton y Wolfgang Viechtbauer, publicado en 2006 y basado en 92 estudios longitudinales, mostró que la mayoría de las personas se vuelven más responsables, más amables y emocionalmente más estables con los años, sobre todo entre los 20 y los 40.
Estos cambios se relacionan con experiencias como el primer empleo, la pareja o la crianza, y también pueden producirse a través de la psicoterapia. Lo explicamos en el artículo sobre cómo cambia la personalidad a lo largo de la vida.
Cuando la personalidad causa malestar: los trastornos de la personalidad
Cuando ciertos rasgos son muy rígidos, persistentes y generan malestar o problemas importantes en la vida personal, laboral o social, los profesionales de la salud mental pueden valorar un trastorno de la personalidad. El DSM-5-TR, el manual diagnóstico de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, describe 10 trastornos de la personalidad agrupados en tres grupos. Puedes conocerlos en el artículo sobre los tipos de trastornos de la personalidad.
Tener rasgos marcados no equivale a tener un trastorno: el diagnóstico solo puede hacerlo un profesional tras una evaluación. Si sientes que tu forma de ser te causa sufrimiento o dificultades con los demás, hablar con un psicólogo puede ayudarte. En el directorio de Psicología y Mente puedes buscar profesionales en México, España o Colombia.
La personalidad refleja la complejidad de cada ser humano. Conocerla ayuda a entender por qué reaccionamos como lo hacemos y a aceptar la diversidad de formas de ser de quienes nos rodean.
- Te recomendamos leer: "Los 16 tipos de personalidad (y sus características)"
Este contenido es educativo y no sustituye terapia ni la valoración de un profesional de la salud mental.


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