Autores tan relevantes y célebres como Burrhus F. Skinner, Julian B. Rotter y, sobre todo, Albert Bandura contribuyeron en la descripción del proceso por el cual se produce el aprendizaje observacional, por el cual aprendemos viendo cómo se comportan otras personas.

En este artículo describiremos qué es el aprendizaje observacional basándonos en la obra de Bandura, cuyas aportaciones al respecto son más conocidas como “teoría del aprendizaje social”. Hablaremos asimismo de los cuatro estadios que conforman este proceso: la atención, la retención, la reproducción y la motivación.

¿Qué es el aprendizaje observacional?

El concepto “aprendizaje observacional” resulta un poco ambiguo. Muchos autores lo identifican con el aprendizaje social descrito por Albert Bandura; este término probablemente sea la forma más popular de hacer referencia a este proceso en la literatura científica.

A su vez, tanto la definición del aprendizaje social como la del observacional se confunden con otras cercanas, en particular el aprendizaje vicario, la imitación y el modelado. No obstante, es posible encontrar matices diferenciales entre el ámbito de aplicación original de cada uno de los términos, aunque con el paso del tiempo las distintas concepciones se han ido homogeneizando.

En este sentido podemos englobar dentro del aprendizaje observacional cualquier tipo de aprendizaje que se produzca como resultado de la contemplación de conductas de otros seres vivos (ya que no se trata de un término específico para los humanos), así como de las consecuencias de estas, es decir, de su contingencia con la aparición de refuerzos y castigos.

La principal particular del aprendizaje observacional es que se da sin necesidad de que la persona que aprende obtenga refuerzo: en este caso se obtiene información sobre los posibles efectos que tendrá un determinado comportamiento. Sin embargo, el refuerzo sí es necesario para que la conducta se ejecute, como veremos un poco más adelante.

En cuanto al resto de términos que hemos mencionado, cada uno de ellos destaca un rasgo específico de un fenómeno amplio y compartido. Así, cuando hablamos de “modelado” estamos enfatizando la importancia de quien actúa como modelo de comportamiento, mientras que “aprendizaje social” se refiere a la inclusión de éste en el marco de la socialización.

La teoría del aprendizaje social de Bandura

En la década de 1960 el psicólogo canadiense Albert Bandura llevó a cabo distintos estudios para analizar procesos de aprendizaje que no podían ser explicados por los modelos conductistas tradicionales (el condicionamiento clásico y el operante), sino que requerían la utilización de variables de tipo social. A partir de ellos formuló su teoría del aprendizaje social.

Previamente autores como B. F. SkinnerJ. B. Rotter habían propuesto modelos que intentaban explicar el aprendizaje observacional, u otros conceptos estrechamente relacionados, a través de mecanismos básicos como el reforzamiento. No obstante, la “revolución cognitiva” contribuyó a la inclusión en la psicología científica de variables no observables.

Según Bandura, una de las mayores debilidades de los planteamientos existentes en la época era el hecho de que no incluían variables sociales en las hipótesis sobre la adquisición de conductas. Su teoría se basa en la idea de que el aprendizaje es un proceso fundamentalmente cognitivo que resulta inseparable del marco social en que se desarrolla.

De este modo Bandura propuso el concepto de determinismo recíproco, según el cual cuando un ser vivo lleva a cabo un aprendizaje no está siendo un simple receptor de los eventos que suceden en su entorno, sino que existe una influencia mutua entre el contexto, las conductas y variables cognitivas como las expectativas o la motivación.

Una de las aportaciones más relevantes de la obra de Bandura fue que mostró que puede darse un aprendizaje sin necesidad de que el aprendiz obtenga refuerzo. No obstante, como es lógico, observar que el modelo obtiene recompensas o castigos como consecuencia de su comportamiento modula el aprendizaje que tiene lugar.

Los 4 estadios de este proceso

Albert Bandura conceptualizó el aprendizaje observacional (o social) como un proceso compuesto por cuatro estadios que tienen lugar uno detrás de otro. Así, este tipo de aprendizaje comprende desde la atención a los eventos que suceden en nuestro entorno hasta la motivación que nos lleva a ejecutar la conducta tras haberla aprendido por observación.

1. Atención

La atención es la función cognitiva que nos permite percibir y comprender los sucesos que ocurren a nuestro alrededor. Si las capacidades cognitivas de la persona son adecuadas y se dedican suficientes recursos atencionales a la observación se aprenderá más fácilmente. Ciertas características del modelo, como su prestigio, influyen de forma notable en este proceso.

2. Retención

Esta etapa del aprendizaje observacional hace referencia a la memorización del comportamiento observado. Según Bandura, la retención puede basarse tanto en material verbal como visual, siendo los modelos cognitivos de carácter verbal más adecuados para aprendizajes complejos, por lo general.

3. Reproducción

Siguiendo la definición de Bandura, entendemos como “reproducción” la ejecución de la conducta que se había memorizado; podemos conceptualizar este proceso como la creación de un esquema de actuación. La retroalimentación que recibimos por parte de otras personas modula significativamente las características concretas de la reproducción conductual.

4. Motivación

A pesar de que hayamos aprendido perfectamente una conducta, es muy improbable que la ejecutemos si no tenemos incentivos para hacerlo. Así, la ejecución de la conducta depende sobre todo de la expectativa de reforzamiento; es en este paso en el que, según la teoría de Bandura, resulta fundamental la presencia de un reforzador, y no en estadios previos.

Referencias bibliográficas:

  • Bandura, A. (1963). Social learning and personality development. New York: Holt, Rinehart, and Winston.
  • Rotter, J. (1954). Social learning and clinical psychology. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice-Hall.
  • Skinner, B. F. (1957). Verbal behavior. New York: Appleton-Century-Crofts.