Mecanismos de defensa: qué son, y sus 10 tipos más importantes

Los mecanismos básicos mediante los que se niega o encubre la realidad, según la teoría freudiana.

Jonathan García-Allen

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Los mecanismos de defensa constituyen parte de los conceptos más importantes de la teoría del psicoanálisis surgida a partir de las obras de Sigmund Freud.

Se trata de una serie de procesos psicológicos que, hipotéticamente, regularían el modo en el que los contenidos de lo inconsciente se manifiestan en nuestra consciencia y en nuestros comportamientos.

En este artículo veremos qué son exactamente los mecanismos de defensa, con varios ejemplos y una clasificación de sus principales tipos.

Los mecanismos de defensa en el psicoanálisis

En el artículo "Sigmund Freud: vida y obra del célebre psicoanalista" comentábamos que la función del yo es satisfacer los impulsos del ello y no ofender el carácter moral del superyó, mientras se valora la realidad. Esto no es tarea fácil, y Freud describe que el yo utiliza mecanismos para manejar los conflictos entre estas instancias psíquicas.

Los mecanismos de defensa, por tanto, son procedimientos que mantienen el equilibrio psicológico de manera inconsciente para enfrentar la angustia o ansiedad asociada a la expresión consciente de una representación pulsional (sexual o agresiva), a la transgresión del código moral, o a un peligro real externo.

Es decir, que partiendo de la idea de que hay contenidos pertenecientes al ámbito de lo inconsciente que no pueden pasar a la consciencia sin más porque nos perturbarían demasiado, los mecanismos de defensa harían posible que parte de ellos pasasen una especie de filtro siendo expresados e un modo en el que quedan negados o demasiado distorsionados como para afectarnos demasiado.

Los mecanismos de defensa son modos incorrectos de resolver el conflicto psicológico y pueden dar lugar a trastornos en la mente, la conducta y, en los casos más extremos, a la somatización del conflicto psicológico que lo causa.

A continuación os presentamos los diez principales mecanismos de defensa descritos en las teorías del psicoanálisis.

1. Desplazamiento

Se refiere a la redirección de un impulso (habitualmente una agresión) hacia una persona o un objeto. Por ejemplo, alguien que se siente frustrado con su jefe y le suelta una patada a su perro, o a un mueble. Nos encontramos en este caso ante un mecanismo de defensa: como no nos es posible golpear al jefe porque nos despediría del trabajo, desplazamos el objeto de nuestra ira hacia cualquier otro ser u objeto.

2. Sublimación

Es similar al desplazamiento, pero el impulso se canaliza hacia una forma más aceptable. Una pulsión sexual se sublima hacia una finalidad no sexual, apuntando a objetos valorados positivamente por la sociedad, como la actividad artística, la actividad física o la investigación intelectual.

3. Represión

Es el mecanismo que Sigmund Freud descubrió primero. Hace referencia al proceso por el cual el yo borra eventos y pensamientos que serían dolorosos si se mantuvieran en el nivel consciente, ya que la satisfacción de la pulsión reprimida resulta inconciliable con otras exigencias del superyó o de la realidad.

4. Proyección

Hace referencia a la tendencia de los individuos a atribuir (proyectar) sus propios pensamientos, motivos o sentimientos hacia otra persona. Las proyecciones más comunes pueden ser comportamientos agresivos que provocan un sentimiento de culpa, y fantasías o pensamientos sexuales socialmente no aceptados. Por ejemplo, una chica odia a su compañera de piso, pero el superyó le dice que eso es inaceptable. Puede resolver el problema pensando que es la otra persona la que le odia a ella.

5. Negación

Es el mecanismo por el cual el sujeto bloquea eventos externos para que no formen parte de la consciencia y, por tanto, trata aspectos evidentes de la realidad como si no existieran. Por ejemplo, un fumador que niega que fumar puede provocar serios problemas para su salud. Negando estos efectos nocivos del tabaco, puede tolerar mejor su hábito, naturalizándolo.

6. Regresión

Hace referencia a cualquier retroceso a situaciones o hábitos anteriores, un retorno a los patrones de comportamiento inmaduro. Por ejemplo, un adolescente al que no se le permite irse un fin de semana a casa de un amigo y reacciona con un berrinche y grita delante de sus padres, como si fuera un niño de menor edad.

7. Formación reactiva

Los impulsos no solo se reprimen sino que, además, se controlan exagerando el comportamiento opuesto. Es decir, que se detiene la aparición de un pensamiento doloroso sustituyéndolo por otro más agradable. Por ejemplo, una persona que está muy enfadada con un amigo, pero le dice que está todo correcto para evitar la discusión.

8. Aislamiento

Es un mecanismo por el cual se divorcian los recuerdos de los sentimientos, como una forma de soportar y tolerar mejor los hechos y la realidad. Se separa una idea intolerable para el yo de las emociones que produce, así permanece en la consciencia de forma debilitada. Por ejemplo, relatar un episodio traumático con total normalidad, igual que si se hablara del tiempo o de cualquier otro asunto trivial.

9. Condensación

Es un mecanismo por el cual ciertos elementos del inconsciente (contenido latente) se reúnen en una sola imagen u objeto durante el sueño. Consiste en la concentración de varios significados en un único símbolo. El proceso de condensación hace que el relato del contenido manifiesto sea mucho más breve que la descripción del contenido latente. Es un término que surge de las explicaciones psicoanalíticas que dan cuenta de la creación de los sueños.

10. Racionalización

En la racionalización se sustituye una razón real que no es aceptable, por otra que resulte aceptable. Es decir, se cambia la perspectiva de la realidad a través de ofrecer una explicación diferente. Por ejemplo, una mujer se enamora perdidamente de un hombre, e inician una relación. Al cabo de un mes de empezar el noviazgo, el hombre rompe la relación porque considera que la mujer tiene una autoconfianza muy baja y no le deja respirar. Pese a que la mujer lleva tres fracasos amorosos consecutivos por la misma razón, concluye: “ya sabía que este hombre era un perdedor”, o bien "desde el primer momento supe que este hombre no me convenía".

Referencias bibliográficas:

  • Almendro, M.T. (2012). Psicoterapias. Manual CEDE de Preparación PIR, 06. CEDE: Madrid.
  • Arlow, B. (1964), Psychoanalytic Concepts and the Structural Theory. Nueva York: International Universities Press.
  • Cramer, P. (1991). The Development of Defense Mechanisms: Theory, Research, and Assessment. Nueva York, Springer-Verlag.
  • Grünbaum, A. (1984). The Foundations of Psychoanalysis: A Philosophical Critique. University of California Press.
Jonathan García-Allen

Jonathan García-Allen

Psicólogo | Director de comunicación de Psicología y Mente

Barcelona

Jonathan García-Allen (Reus, 1983) es Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona, y cuenta con distintas especialidades. Ha cursado varios posgrados, entre los que destacan el de Gestión de Recursos Humanos por la Universitat Rovira i Virgili, el postgrado en Psicología del Deporte por la UNED y el de Mindfulness e Inteligencia Emocional por la Universidad de Málaga. Experto universitario en Coaching por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Es fundador y Director de comunicación de la web Psicología y Mente, la mayor comunidad en el ámbito de la psicología y las neurociencias.

También ha participado en distintos proyectos: Psicólogo en Meyo App; creador, Director técnico y formador en el Star Camp de la cadena hotelera Iberostar, un programa de animación infantil y juvenil basado en las Inteligencias Múltiples, el Teambuilding y la Educación en valores; y en la actualidad es profesor de Coaching Educativo en la Universidad Libertadores (Colombia).

Autor de dos libros de divulgación científica:

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