La teoría psicoanalítica es muy interesante, mística y en muchas ocasiones bastante confusa. No es de extrañar, dado que fue de los primeros planteamientos psicológicos de la historia y, estando la ciencia de la mente todavía en pañales, era de esperar que las teorías que se relacionaran con ella todavía tuvieran que aclararse.

Entre las propuestas psicoanalíticas más interesantes tenemos la metapsicología de Sigmund Freud, un rico conjunto de propuestas de cómo se organiza y funciona la mente humana, aunque también se podría decir que abusa del misticismo y de ser poco clara.

A continuación vamos a tratar de comprender qué es esta metapsicología, cómo Sigmund Freud trató de describir la estructura de la mente y qué energías son las que estarían detrás del funcionamiento psicológico.

¿Qué es la metapsicología?

La metapsicología es la parte más abstracta y teórica del psicoanálisis de Sigmund Freud. Es una teoría muy compleja en términos y, a decir verdad, se podría considerar incluso un tanto mística. Se trata de la parte de la teoría freudiana que trata de explicar el funcionamiento mental, la personalidad y la conducta en base a principios generales.

El término “metapsicología” fue desarrollado por el propio Freud en 1896, para designar la psicología por él fundada en su dimensión más teórica. La metapsicología elabora un conjunto de modelos conceptuales, en mayor o menor medida distantes de la experiencia, tales como la ficción de un aparato psíquico dividido en instancias, la teoría de las pulsiones, el proceso de represión y demás.

Las formulaciones de la metapsicología describen los fenómenos mentales en términos del aparato psíquico ficticio, y contiene referencias a aspectos topográficos, dinámicos y económicos de cada fenómeno. Los aspectos topográficos hacen referencia a la localización de los fenómenos dentro del aparato psíquico, esto es, tanto en el ello, el yo o el superyó.

Los aspectos dinámicos hacen referencia a los instintos implicados, y los económicos hacen referencia a la distribución de la energía dentro del aparato psíquico. Además de la visión económica, topográfica y dinámica, Freud habla de otras visiones:

  • Punto de vista estructural: haciendo referencia a la estructura del inconsciente.
  • Punto de vista genético: hablando de la biología y la herencia genética.

Punto de vista económico

Esta visión califica todo lo que esté relacionado con los procesos psíquicos implicados en el transporte y distribución de una energía que sería la base de la conducta humana. Esta energía, que explicaría las pulsiones, sería como cualquier otra, es decir, susceptible de aumento, disminución y de equivalencias con respecto a otras acciones energéticas de la psique. La idea de energía planteada por Freud es utilizada para aclarar cambios de la atención, el interés o el compromiso de un objeto a otro en una actividad a otra.

El enfoque económico consiste en considerar las catexis (energía que se une a un grupo de representaciones) en su movilidad, sus cambios de intensidad, las oposiciones que se establecen entre ellas (contracatexis). A lo largo de toda la obra de Freud se encuentran consideraciones económicas, para él no sería posible una descripción completa de un proceso psíquico sin apreciar la economía de las catexis.

Cabe decir que la idea psicoanalítica de energía propuesta por Freud no está libre de controversia. Si bien se puede entender como el aspecto motivacional o una representación psicologicista de la acción, hay quienes opinarían que esta idea es un tanto mística, como el resto de la metapsicología freudiana.

Punto de vista dinámico

Este punto de vista hace referencia a los fenómenos psíquicos resultantes de un conflicto psicológico. Esta idea tiene mucho que ver con el concepto de inconsciente freudiano, puesto que sería la dimensión de la mente humana más dinámica, en tanto que su acción permanente influye en la conciencia, regula la represión y está directamente relacionada con la psicopatología desde la perspectiva psicoanalítica primigenia.

Punto de vista topográfico

Cuando nos referimos a los aspectos topográficos de la metapsicología hacemos referencia a la teoría o punto de vista que supone una diferenciación del aparato psíquico en cierto número de sistemas dotados de características o funciones diferentes, colocados en un determinado orden. Es lo que permite considerarlos, en un sentido metafórico, como lugares psíquicos, de ahí lo de “topográfico”.

La primera concepción tomográfica del aparato psíquico freudiano viene representado en el capítulo VII de “La interpretación de los sueños” (1900), aunque ya tenía sus orígenes en “Proyecto de psicología científica” (1895). En esta primera propuesta del tópico ya distingue entre tres sistemas dentro del propio aparato: inconsciente, preconsciente y consciente. La relación entre estos sistemas y la existencia de censura sería lo que determinaría la capacidad de recuerdo de la persona, especialmente relacionable con el trauma psicológico.

La división topográfica también viene dada en forma de instancias, las cuales serían las tres siguientes:

  • Ello: polo pulsional de la personalidad.
  • Yo: instancia que se erige representando los intereses de la persona (libido)
  • Superyó: instancia que juzga y critica.

Cabe decir que la idea topográfica propuesta por Freud puede confundirse con las ideas anatómico-funcionales del cerebro, fuertemente popularizadas en tiempos del psicoanalista. Gracias a los hallazgos de Wernicke, Broca y otros neurólogos, la idea de que las funciones cognitivas se encontraban localizadas en diferentes regiones del cerebro fue tomando cada vez más fuerza.

No obstante, por curioso que pueda parecer, Freud no plantea el punto de vista topográfico como algo en el que se indique dónde se encuentra lo consciente, lo inconsciente y el preconsciente en el cerebro. Hace más bien referencia a dónde se encuentra en un sistema psíquico, de tipo más bien abstracto e intangible.

Freud, en su metapsicología, considera que el inconsciente está organizado como si fuera un sistema de archivos, una biblioteca incluso. En su obra “Estudios sobre la histeria” (1895), describe una concepción del inconsciente quie se encuentra organizado en estratos, en donde los recuerdos vendrían dispuestos de forma más o menos cercanas a un núcleo patógeno, que vendría a representar el recuerdo traumático cristalizado.

Reflexión final

Las ideas metapsicológicas freudianas han sido un aspecto considerado fundamental en el psicoanálisis primigenio, pese a que no queda muy claro a que se refiere Freud con topográfico, económico y dinámico. Trató de explicarlos más a fondo en vida, y otros autores han tratado de expandir sus principios. Sin embargo, en muchas ocasiones, estos tres aspectos han sido definidos de una forma un tanto vaga, e incluso algunas de las ideas propuestas por el propio Freud se solapan entre visiones, sobre todo la económica y topográfica.

Referencias bibliográficas:

  • Laplanche, Jean LAP Diccionario de psicoanálisis / Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis : bajo la dirección de Daniel Lagache.- Ia ed. 6f reimp.- Buenos Aires : Paidós. https://planetafreud.wordpress.com/2010/03/17/guia-freud-04-metapsicologia/
  • Iturbide, L. (2016). Psicología Dinámica: capítulo IX La Metapsicología Freudiana. País Vasco. https://ocw.ehu.eus/pluginfile.php/13440/mod_resource/content/1/La%20metapsicología%20freudiana%20%28texto%29.pdf
  • Roudinesco, E.; Plon, Michel (2008). Diccionario de Psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós. p. 715. ISBN 978-950-12-7399-1.