Prácticas de psicología positiva fáciles de aplicar. Unsplash.

La psicología positiva se encuentra muy en auge actualmente, y teniendo en cuenta que es una disciplina relativamente nueva aún, las personas suelen hablar de ellas sin saber exactamente de qué se trata o en qué consisten sus métodos.

En este artículo vamos a revisar algunas de las mejores técnicas de psicología positiva que existen, y también daremos un repaso a los conceptos relacionados con este paradigma de la psicología, de manera que el lector pueda conocer exactamente de qué se trata y en qué ámbitos se puede emplear.

¿Qué es la psicología positiva?

Las técnicas de psicología positiva buscan brindar una alternativa de bienestar psicológico que no se centra tanto en combatir las alteraciones mentales relacionadas con la tristeza, la depresión y otras formas desadaptativas que tienen algunas personas de llevar sus vidas cotidianas, sino que más bien concentra sus esfuerzos en potenciar aquellas dinámicas psicológicas sanas que ya están presentes en el individuo.

Esta área de la psicología es relativamente nueva, surge apenas en 1998, motivo por el cual aún hoy en día existe cierto grado de confusión respecto a sus aportaciones y funciones dentro del campo de las ciencias de la conducta.

El objetivo principal que busca la psicología positiva es que las personas aprendan a cambiar la perspectiva con la que ven la realidad, yendo hacia una óptica más positiva y adaptativa de la vida. Bien aplicada, puede hacer que aquellos sujetos con tendencia a gestionar mal sus esfuerzos y su tiempo aprovechen mejor su potencial a la hora de aportarse bienestar.

Se puede emplear técnicas de psicología positiva para mejorar las condiciones de vida de un paciente o de un cliente de psicoterapia. Si bien no basta para hacer que se abandone completamente los hábitos negativos, resulta eficaz para cambiar algunos patrones de pensamiento disfuncionales.

La psicología positiva no se trata de hacer caso omiso de los problemas o de evadirlos; todo lo contrario, intenta brindar maneras adecuadas de afrontar estas circunstancias negativas.

A veces sucede que las personas perciben los problemas más grandes de lo que en realidad son, y esto les genera angustia. Para contrarrestar la negatividad irracional, surge la psicología positiva, que en resumidas cuentas intenta evitar que nos ahoguemos en un vaso de agua. Nos enseña a ver el lado bueno de las cosas sin quitarles importancia a los problemas.

Las mejores técnicas de psicología positiva

Ahora veremos un listado con algunas de las mejores técnicas de psicología positiva para mejorar la calidad de vida. La mayoría de ellas se usan en psicoterapia, pero sus principios más básicos y simples pueden ser aplicados por el usuario en su propia casa.

1. Autorreforzamiento

En muchos casos, las personas tienden a autocastigarse cuando las cosas no les salen de la manera que esperaban; es una conducta en la que el sujeto se enfoca únicamente en lo malo de una manera exagerada, llegando a pensar que no tiene posibilidades de ser bueno en lo que se propone.

La técnica del autorreforzamiento en psicología positiva consiste en ser nuestro propio motivador, reforzando nuestro carácter con frases e ideas positivas basadas en las cosas buenas que podemos hacer.

Por ejemplo, si eres bueno o buena al escribir, tocar algún instrumento, o cualquier otro ámbito de la experiencia, elógiate por ello y disfrútalo.

2. Entrenamiento en atribuciones causales

Este entrenamiento consiste en modificar la manera en la que internalizamos los éxitos y los fracasos.

Muchas veces somos incapaces de regocijarnos de nuestro éxito de una manera completa, pero cuando fallamos en algo nos hundimos en lamentos. Lo ideal es aprender a disfrutar de nuestros buenos momentos, y darnos el crédito que merecemos.

Sobre todo cuando se trata del fracaso, debemos ser objetivos. Si ha sido por nuestra responsabilidad es necesario aceptarlo, pero entendiendo que es una circunstancia pasajera, que no tiene por qué repetirse siempre.

3. Sesiones de risa

El humor es una manera excelente de reducir el estrés diario.

Cuando estamos en edades tempranas del desarrollo solemos reír más a menudo que habiendo alcanzado la edad adolescente, y esta estadística disminuye aún más en la adultez. En la psicología positiva se busca recuperar esta fuente de emociones agradables mediante sesiones de risoterapia grupales, donde los participantes aprenden a reírse un poco de ellos mismos y le quitan la carga trágica a sus problemas, siendo capaces de buscar métodos más adaptativos para solventarlos.

4. Conseguir un compañero animal

Las mascotas representan una fuente de afecto significativa cuando nos responsabilizamos por ellas y aprendemos a querer. Tener una mascota nos permite desarrollar la faceta más empática de nosotros mismos, al mismo tiempo que fortalecemos nuestra responsabilidad en términos generales.

5. Visualización

La visualización es una técnica empleada para hacer que las personas se familiaricen con situaciones positivas y las normalicen. Consiste en imaginar escenarios agradables donde nos encontramos realizando actividades que disfrutamos.

Es recomendable realizar esta técnica antes de dormir, de modo que podamos tener la posibilidad de acceder a sueños agradables y tener una mejor calidad de descanso. Por ejemplo, imaginar que caminamos por una playa despejada y estamos totalmente relajados tras haber conseguido algo que deseamos.

6. Rebatir pensamientos negativos sistemáticos

En primer lugar debemos ser capaces de identificar nuestros pensamientos negativos recurrentes. A veces es buena idea asistir a psicoterapia para que un profesional de la psicología pueda ayudarnos a determinar cuáles son, dado que en ocasiones estos pensamientos son de carácter inconsciente.

Una vez sepamos cuáles son nuestros pensamientos negativos recurrentes, comenzaremos a rebatirlos empleando la lógica. Se trata de contestarnos nosotros mismos a cada pensamiento negativo que tengamos, de una manera certera y donde le demos una solución eficaz a cada uno.

7. Técnicas de relajación

Las técnicas de relajación forman parte de las diversas técnicas de psicología positiva usadas para preparar a la persona hacia una nueva manera de ver las cosas. Es más fácil que el sujeto asimile e internalice las ideas positivamente cuando se encuentra relajado.

Una manera eficaz de conseguir esto es mediante la Relajación progresiva de Bernstein y Borkovec. Consiste en ir guiando a la persona en los pasos de su respiración mientras se le sugieren escenarios agradables en los que pensar.

Referencias bibliográficas:

  • Schneider, K. (2011). Toward a Humanistic Positive Psychology. Existential Analysis: Journal of the Society for Existential Analysis. 22 (1): 32 - 38.
  • Seligman, M. E. P.; Csikszentmihalyi, M. (2000). Positive psychology: An introduction. American Psychologist, 55 (1): 5 - 14.