Varias maneras de entender lo gracioso. Unsplash.

Desde los inicios de la filosofía occidental, el humor ha sido uno de los temas fundamentales para distintos pensadores. No obstante, el término “humor” no era utilizado en el sentido que lo usamos ahora.

Anteriormente formaba parte de las teorías que explicaban las distintas personalidades y modelos de carácter e incluso los fluidos del cuerpo. Fue hasta el siglo XVIII, con el desarrollo de la ciencia moderna, que el término “humor” cambió su significado y comenzó a asociarse a la experimentación de lo gracioso, o mejor dicho, comenzó a indicar la cualidad de ser gracioso o divertido.

A continuación veremos algunas teorías que han explicado el humor en la filosofía y la psicología a lo largo del tiempo.

Teorías sobre qué es el humor

Seguramente al pensar en la palabra “humor”, nos vienen a la cabeza palabras como como “risa”, “comedia”, “payasos”, “teatro”, “chiste”, “sonrisa”, entre otros conceptos asociados a la diversión.

Si nos preguntaran ¿qué es el humor? seguramente podríamos definir esta palabra como un estado de ánimo; una cualidad de jovialidad y gracia; una disposición para realizar algo (p.ej. “no estoy de humor”); o bien, un atributo de personalidad (“tiene sentido del humor”).

No obstante, esto último no siempre ha sido así. Con el constante desarrollo de la filosofía y la ciencia hemos pasado por distintas comprensiones acerca del humor, que van desde las connotaciones peyorativas hasta los potenciales de sanación. A continuación veremos 4 de las teorías que han explicado el humor a través del tiempo.

1. El humor como obstáculo de la razón

Uno de los primeros en utilizar el término “humor” en el contexto de la diversión, fue Henri Bergson en 1890, en un libro cuyo título fue La risa. No obstante, los estudios del humor no se hicieron muy presentes en este mismo periodo. De hecho, desde la filosofía clásica hasta los inicios del siglo XX, el humor había sido considerado como algo negativo.

En línea de los modelos de pensamiento que daban predominio de la razón sobre el cuerpo y las emociones, la filosofía clásica y moderna consideraban la risa, la comedia, el ingenio o la broma como una forma de anular el autocontrol y la racionalidad.

Con frecuencia, el humor se consideraba una cualidad que había que evitar, de manera que el ser humano no cayera vencido y viciado por la risa. Incluso tanto la risa como el humor habían estado vinculadas con lo inmoral, lo malicioso o lo malévolo.

2. El humor como signo de superioridad

Llegado el siglo XX, el humor y la risa comenzaron a ser signos de superioridad, es decir, se consideraban formas de reflejar sentimientos de grandeza sobre las otras personas, o sobre un estado anterior de nosotros mismos. A grandes rasgos sugería que, para reírnos de algo o alguien primero tenemos que establecer una comparación con ese alguien. Después, buscar elementos de humor que sean signo de inferioridad de la otra persona o situación.

Es entonces cuando se desencadena la risa para reafirmar dicha inferioridad y por ende, la propia superioridad. Un ejemplo de esto serían los casos de acoso o bullying verbal basados en un humor despectivo hacia la otra persona. Dicho de otra manera, el humor tendría componentes psicológicos relacionados con la autodefensa, la autocompetencia, los juicios, la autoestima, el egocentrismo, entre otros.

3. La teoría de la incongruencia

Ante el auge de la teoría de la superioridad emerge la teoría de la incongruencia. Mientras una decía que la causa de la risa eran los sentimientos de superioridad, la otra sugiere que es más bien un efecto de percibir algo incongruente. Por ejemplo, algo que va en contra de nuestros valores o nuestros esquemas mentales.

Esta teoría teoría de humor ha generado posteriormente explicaciones sobre “la risa de nervios” que es la que se manifiesta ante situaciones que nos parecen inesperadas, incómodas, absurdas o incluso molestas, pero que ocurren en un contexto donde no podemos expresar con claridad dichas sensaciones. A través del humor y la risa dejamos ver la incongruencia o incomodidad que la situación nos genera.

Otro ejemplo de esto podría ser el humor político. Nuevamente, ante la incongruencia de las actitudes, ideas o comportamientos públicos de personas que ocupan cargos de representación política, es común responder a través del humor, el sarcasmo, la ironía, la burla, la caricatura. De esta manera, el humor tiene un valor político importante: nos permite manifestar nuestra inconformidad de una manera socialmente valorada y que con facilidad se comparte y distribuye entre distintas personas.

4. Las teorías del humor como sanación y bienestar

Una de las teorías más representativas del humor, tanto en la filosofía como en la psicología e incluso la fisiología, es la teoría de bienestar, el alivio o la sanación. A grandes rasgos sugiere que el humor (cuyo efecto físico/muscular más claro es la risa), tiene efectos en el sistema nervioso y permite descargar distintos niveles de tensión. Dicho de otra manera, el humor y la risa tienen el potencial de liberar energía nerviosa acumulada.

Ante la teoría de la superioridad, que hablaba de elementos poco funcionales para la convivencia; esta teoría que el humor tiene también componentes importantes en términos adaptativos.

Entre otras cosas esto último ha estado muy presente en el desarrollo de distintas corrientes psicoterapéuticas. Incluso se han generado terapias de la risa cuyos usos y aplicaciones son muy distintos.

Referencias bibliográficas:

  • Kuiper, N., Grimshaw, M., Leite, C. y Kirsh, G. (2006). Humor is not always the best medicine: specific components of sense of humor and psychological well-being. International Journal of Humor Research, 17(1-2):DOI: https://doi.org/10.1515/humr.2004.002.
  • Monrreall, J. (2016). Philosophy of Humor. Stanford Encyclopedia of Philosophy. Recuperado 03 de octubre de 2018. Disponible en https://plato.stanford.edu/entries/humor/#IncThe.