Un resumen de la teoría de detección de señales. Unsplash.

El concepto de umbral ha sido (y es) ampliamente estudiado en Psicofísica, la rama de la psicología que busca establecer la relación existente entre el estímulo físico y la percepción. El umbral, a grandes rasgos, se entiende que es la cantidad mínima de señal que ha de estar presente para ser registrada.

Aquí conoceremos la teoría de la detección de señales, o también llamada teoría del umbral de respuesta, una propuesta que busca conocer cuándo un sujeto es capaz de detectar una señal o estímulo.

Teoría de la detección de señales: características

Fechner fue un investigador que consideraba el umbral como un punto casi constante, por encima del cual las diferencias del estímulo eran detectables y por debajo del cual no se podían detectar. Según él, el umbral era una especie de “barrera neural”.

Así, Fechner caracterizó la experiencia pereptiva como algo discontinuo, y afirmó que la consciencia de un estímulo o los cambios que se producen en él se adquiere a través de un salto brusco que va de no superar la barrera a superarla (estableciendo así la ley de todo o nada).

Posteriormente a Fechner, otros investigadores apoyaron la idea de que el paso a la detección o discriminación de un estímulo tiene lugar mediante una suave y lenta transición, es decir, consideraron continuidad en la detección (los sujetos aprecian los cambios continuos de estimulación).

Actualmente muchos autores opinan que la idea de una medida absoluta de la sensibilidad a la que denominar umbral no es válida. Así, se han propuesto diferentes procedimientos para estudiar la detectabilidad de los estímulos que evitan el concepto de umbral. La teoría más importante es la teoría de la detección de señales (TDS).

Procedimiento experimental de la TDS

El procedimiento experimental consiste en que el observador (sujeto examinado) debe responder indicando si durante el intervalo de observación, la señal (estímulo auditivo) estaba presente o no (si la ha escuchado). Es decir, detectarla cuando aparezca.

La tarea del sujeto, por lo tanto, ya no será clasificar los estímulos por encima po por debajo del umbral (como en modelos anteriores), sino que esta consistirá básicamente en un proceso de decisión. Así, según la teoría de la detección de señales, la respuesta de un sujeto ante un estímulo pasa por dos fases: la primera es sensorial (más objetiva) y la segunda es decisional (más cognitiva).

El sujeto deberá decidir si la magnitud de la sensación que provoca un estímulo de cierta intensidad, es suficiente para inclinarse a favor de detectar su presencia (respuesta positiva, detección) o no detectarla (respuesta negativa, ausencia).

Paradigma experimental: tipos de estímulos

A través de la teoría de la detección de señales se desarrolló un paradigma experimental con dos tipos de estímulo auditivos que podían presentársele al individuo examinado:

1. Estímulo S (ruido + señal)

Este se compone por dos elementos: ruido + señal. Es decir, que el estímulo auditivo (señal) aparece superpuesta al ruido (distractor).

2. Estímulo N (ruido)

Este es el mismo entorno que acompaña a la señal, pero sin ella (sin el estímulo auditivo). Es decir, aparece el distractor solo.

Matriz de respuestas

Las respuestas de los sujetos observados generan una matriz de posibles respuestas con 4 posibilidades. Vamos a dividirlos en aciertos y errores:

1. Aciertos

Son las respuestas correctas emitidas por el sujeto en el paradigma experimental:

1.1. Acierto

Se trata de una decisión correcta, y consiste en detectar correctamente el estímulo S (ruido + señal).

1.2. Rechazo correcto

Este es un acierto, una no detección correcta; el sujeto rechaza que haya aparecido la señal porque, efectivamente no ha aparecido (estímulo N: ruido).

2. Errores

Son las respuestas incorrectas emitidas por el sujeto en el paradigma experimental:

2.1. Falsa alarma

Se trata de un error, y consiste en responder que se ha escuchado la señal cuando en realidad no ha aparecido, ya que se trataba del esímulo N (ruido).

2.2. Fallo

Este también es un error; consiste en una omisión (detección fallida), ya que el sujeto no responde cuando aparece la señal (en el estímulo S: rudio + señal).

Representación gráfica de los resultados

La representación de los resultados en la teoría de la detección de señales se traduce en una curva llamada COR (que detecta la sensibilidad y la detectabilidad de la persona. En la gráfica se observan dos elementos:

  • D’, d prima o índice de sensibilidad: discriminabilidad o detectabilidad de la señal.
  • B (beta), criterio de respuesta del sujeto: valores altos indican un sujeto conservador, y valores bajos, un sujeto liberal.

Tipos de sujetos

Los tipos de sujetos que pueden observarse en los resultados de la teoría de la detección de señales, como hemos visto, son dos:

1. Conservadores

Por un lado, los sujetos conservadores no se arriesgan y responden menos (por eso cometen más errores de omisión, es decir, no responden ante la señal).

2. Liberales

Los sujetos liberales, por su parte, tienen más errores de falsa alarma (responden que han escuchado la señal casi siempre) y tienen menos omisiones (por la misma razón que la anterior.)

Comentarios finales

La teoría de la detección de señales cuestiona la validez del concepto de umbral entendido como “barrera neural”. Además, en ella se utiliza una sola intensidad del estímulo y no varía, como sucedía en otros métodos psicofísicos anteriores.

Poro otro lado, en cada ensayo del paradigma experimental, el sujeto puede responder únicamente SÍ o NO (respuesta dicotómica).

Finalmente, la teoría establece que, además de la sensibilidad (concepto de Psicofísica clásica), el criterio de decisión de respuesta también influye en la respuesta del individuo (conservadores vs. liberales).

Referencias bibliográficas:

  • La psicofísica clásica y la contemporánea. La teoría de la detección de señales. CRAI de la UB, Unitat de Docència.
  • Munar, E.; Rosselló, J. y Sánchez-Cabaco, A. (1999). Atención y percepción. Alianza. Madrid.
  • Goldstein, E.B. (2006). Sensación y percepción. 6ª edición. Debate. Madrid.